EL GOBIERNO DICE: ´"MÁS LUZ SI HAY REFORMA"

LA EXPERIENCIA DE LOS PRECIOS EN CALIFORNIA
Fecha: 2003-11-01 00:00:00por: Claudia Luna Palencia (claulunpalencia@yahoo.com)

COLUMNA POR LA ESPIRAL
CLAUDIA LUNA PALENCIA
Por la espiral
Claudia Luna Palencia


-El gobierno dice: “Más luz si hay reforma”
-La experiencia de los precios en California
-En el año 2011 se consumirá 75% más de luz
-Si aprueban reforma se fortalece Calderón Hinojosa

El gobierno intenta convencer a la opinión pública acerca de la necesidad imperiosa de llevar a cabo una reforma eléctrica. Lo hace mediante spots y comerciales de televisión con mensajes muy precisos como el de “una reforma eléctrica permitirá que los mexicanos tengan más luz y la paguen a un precio más barato”.
Si tomáramos como referencia al proceso desregulador de Estados Unidos en materia eléctrica, corroboraríamos que ninguno de los dos argumentos arriba mencionados se han cumplido. Por lo contrario, el consumidor estadounidense es víctima de la voracidad de las compañías privadas y el gobierno es presa del chantaje que las empresas le aplican: “Si me investigas, te dejo sin luz”.
Desde el inicio de la privatización en California, los precios de la electricidad fueron superiores a la media nacional: el kilowatt por hora llegó a costar 9.48 centavos de dólar, mientras que el promedio en los Estados Unidos era de 6.86 centavos.
El precio por kilowatt de 2.7 centavos de dólar antes de la desregulación, ha pasado por una serie de incrementos: de 3.5 centavos de dólar; a 5.7 centavos de dólar; a 9.48 centavos de dólar.
Las constantes quejas de los consumidores californianos y las peticiones de que el gobernador Gray Davis, hiciera algo al respecto con las empresas eléctricas privadas, fueron una bola de nieve imparable cuando la población se enteró de las participaciones económicas que varias empresas del ramo habían realizado para la primera campaña electoral a la gubernatura de Davis. Así es que, entre otras cosas, la gente pidió nuevos comicios electorales para quitar a Davis. De allí surgió la gubernatura del actor Arnold Zchwarzenegger.
A COLACIÓN
Las hondas presiones en México para que los legisladores aprueben la reforma eléctrica -antes de que concluya el año- pueden dar frutos. Es cierto que tampoco contamos con un gran margen de maniobra, puesto que si no modernizamos, nos podemos quedar sin luz en un futuro no muy lejano.
El Almanaque Mexicano señala, que en los años sesenta, las compañías eléctricas fueron nacionalizadas y el gobierno logró el control de la electricidad que comparte el duopolio CFE y LyF.
La CFE produce cerca del 90% de la energía eléctrica bruta. En 1991 se autorizó a compañías privadas la generación de electricidad para su propio consumo o bien para vender a la CFE.
En febrero de 1999, el gobierno de Ernesto Zedillo Ponce de León propuso una reforma radical que supondría el ingreso de empresas privadas al sector. La función del gobierno se limitaría a la regulación y a la operación de la red nacional de transmisión. Esta es la misma iniciativa que rescató el gobierno del presidente Vicente Fox y que parece será aprobada.
Con el cambio de Ernesto Martens, al frente de la Secretaría de Energía, y la llegada de Felipe Calderón Hinojosa, el presidente Fox confía en que una persona política, panista y con quien simpatiza, cumpla la promesa de sacar adelante la aprobación de la reforma. De ser esto cierto, no dudo ni tantito, que Calderón se convierta en presidenciable. Otros más nos conformamos con que Felipe desquite su muy buen sueldo como titular de Energía que es de 142 mil 756. 96 pesos netos mensuales.
En México, la generación de energía eléctrica está compuesta de la siguiente manera: el 60% es de termoeléctricas; el 27% hidroeléctrica; el 7% carboeléctrica; el 3% nucleoeléctrica; el 2.10% geotermoeléctrica y 1.01% eólica.
Actualmente contamos con 163 centrales generadoras. En 1994 se generó 146 mil 722.2 giga watts por hora; en 1999 creció a 191 mil 887.9 giga watts por hora. La capacidad instalada ha venido disminuyendo. En 1994 fue de 36 mil 017.8 mega watts y en 1999 de 35 mil 675.1 mega watts.
En el sector eléctrico trabajan casi 108 mil 543 personas. La CFE es la empresa que genera, transmite, distribuye y comercializa energía eléctrica para 80 millones de mexicanos. Si la reforma se aprueba la CFE tendría autonomía respecto al gobierno.
Entre los aspectos relevantes que el Ejecutivo presentó al Congreso, se plantea una reforma a los artículos 27 y 28 de la Constitución. Se añade que los particulares pueden generar y vender energía eléctrica al Estado o a los usuarios. Hace alusión a modernizar el marco jurídico con esquemas de participación de los particulares en la industria eléctrica, aunque preserva el compromiso del Estado de garantizar la prestación del servicio público de energía eléctrica.
La CFE y LyF continuarán prestando el servicio público de energía eléctrica a todo aquél usuario que lo solicite, sin importar su nivel de consumo.
Los usuarios, con consumo de más de dos mil 500 mega watts por hora por año en actividades industriales, comerciales o de servicios, podrán optar por abastecerse de energía eléctrica a través del servicio público u obtener su registro ante la CRE para celebrar contratos con generadores privados o comprar en el despacho de generación.
Se permite que los particulares obtengan permisos para prestar servicios a los usuarios que hayan obtenido su registro a través de contratos bilaterales.
El Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) será el encargado de controlar el uso imparcial de las redes que conforman el sistema eléctrico nacional y operar el despacho de generación. El despacho consiste en seleccionar las plantas disponibles de menor costo para satisfacer la demanda.
Se otorgan facultades a la CRE para expedir los términos, condiciones y tarifas aplicables a la prestación de los siguientes servicios: suministro que tenga por objeto la prestación del servicio público de energía eléctrica; la conducción de electricidad a través de las redes y los servicios prestados por el CENACE.
GALIMATÍAS
El gobierno de Fox dice que la reforma eléctrica es un “traje a la medida para las necesidades del país”, pero más allá de esto lo que se encuentra en juego es el futuro inmediato de una nación que requiere más industrialización y más electrificación para un grueso de la población cuyo ingreso cada vez le alcanza menos.
En los últimos años, la demanda de energía eléctrica en nuestro país ha crecido a un promedio anual de 5%, por lo que en el año 2011 se consumirá un 75% más de electricidad de la que se consume ahora, y ello significará que la CFE deberá atender a más de 30 millones de clientes.
En los próximos diez años, México deberá haber construido casi medio sistema eléctrico nacional más.
Bienvenidos sus comentarios a:claulunpalencia@yahoo.com


Más artículos de Claudia Luna Palencia
Artículos de hoy en Lapalabra.com

Fecha: 2003-11-01 00:00:00por: Claudia Luna Palencia (claulunpalencia@yahoo.com)