¡Actualícese!
Mantenga al día su sistema
| Fecha: 2003-12-23 00:00:00 | por: |
Uno de los mayores problemas de
seguridad y estabilidad en los sistemas de cómputo es la nulidad en las actualizaciones. Cuando aparece un
programa de cómputo de inmediato entran en
juego una serie de premisas que debemos tener muy en cuenta, como la
Ley de Murphy entre otras. Tal vez la más importante se deriva de la máxima de E. W. Dijkstra: "Todo
programa puede verificarse para comprobar la existencia de errores. Jamás para certificar su ausencia."
Lo anterior quiere decir que no existe
programa en el
mundo que no tenga errores. Los errores son más evidentes, cuanto mayor es la cantidad de personas que usa determinado
programa o sistema. Es por eso que en sistemas operativos como
Windows o Linux, así como en aplicaciones como MS Office u OpenOffice se encuentran una gran cantidad de errores con sus consecuentes correcciones, Service Pack, parches y anexas.
El verdadero problema de un
programa no se centra, necesariamente, en la existencia de estos errores, sino en no instalar las correcciones que para ellos aparecen. Por desgracia, poca
cultura hay en
México (y en todos los países en general) respecto a la actualización de los programas y sistemas para corregir estos problemas. En
Windows, por ejemplo, esto puede hacerse apenas con unos cuantos clic mediante el servicio
Windows Update (www.windowsupdate.com) o, en MS Office, con Office Update (www.officeupdate.com). Estos servicios, que requieren de una conexión a
Internet, ofrecen la posibilidad de instalar automáticamente actualizaciones, correcciones, controladores y nuevas versiones de utilerías propias del sistema o del producto ofimático que corresponda.
De hecho, también deberían visitarse las páginas Web de los fabricantes de sus dispositivos (tarjeta de vídeo,
tarjeta madre, procesador,
tarjeta de sonido, etcétera) para mantener al
día los controladores (drivers) correspondientes. En ocasiones, las actualizaciones traen consigo la
carga de un nuevo Firmware o BIOS para resolver el problema en función del
hardware. Esto último no es una tarea propia para el usuario promedio, pero semejante paso se ha facilitado mucho con la aparición de programas que no requieren un gran conocimiento del usuario.
Así que, ¡actualícese! Que no quede de usted que el sistema esté poco estable o susceptible de fallas. Infórmese para saber cómo obtener actualizaciones de las aplicaciones o programas que use. Hágalo una vez al mes, y sus problemas podrían desaparecer. ¡Nos seguimos leyendo!
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