El reloj

¿Debería ser el único medio confiable para medir el rendimiento de un procesador?
Fecha: 2004-02-06 00:00:00por: A. David Garza Marín (adgarza@mexico.com)

Ejemplos de lo que sucedería si las palpitaciones, ciclos o hercios fueran el punto de partida para determinar la eficiencia de algo:

1) Si los latidos del corazón fueran lo único que determinara la eficiencia productiva de un ser vivo, entonces un colibrí necesariamente debería ser muy superior a un ser humano.

2) Si las revoluciones a las que gira el motor de un automóvil fuera lo único que determinara su eficiencia en velocidad, entonces debería ser mejor acelerar a 5,000 RPM en primera velocidad, que a 2,000 RPM en cuarta.

3) Si la velocidad a la que se mueven las piernas fuera lo único que determinara la eficiencia en el desplazamiento de una persona, entonces debería ser más eficiente que un niño diera 160 pasos por minuto que un adulto diera 80.

4) Si la velocidad a la que gira una rueda fuera lo único que determinara el terreno que avance, entonces debería ser más eficiente la rueda de un carrito de supermercado que gire a 240 RPM que la de un autobús que gire a 120RPM.

Evidentemente, no es sólo la velocidad de los ciclos o de las palpitaciones lo que puede determinar, en definitiva, la eficiencia de algo. En realidad, es una combinación de factores, donde el principal es, ¿qué tanto se hace con cada latido o ciclo?

Por ejemplo, el giro de una rueda podría no decirnos nada de la velocidad a la que se desplaza. Si decimos que gira a 300 RPM (revoluciones por minuto), no sabríamos qué tanto se está avanzando. Pero si decimos que la rueda tiene 1 M de perímetro, sabríamos que la rueda estaría avanzando 300 metros por minuto (unos 18 Km/h). Si la rueda tiene 2 M de perímetro, la rueda (a las mismas 300 RPM) avanzaría a unos 36 Km/h. Aún cuando no se aumentaron la cantidad de RPM, sí se logra avanzar el doble dado que el diámetro de la rueda se duplicó.

Este último concepto logra dos cosas: 1) No forzar la tecnología (hacer girar excesivamente rápido una rueda) y 2) lograr un mayor rendimiento (mayor desplazamiento con cada giro). Esto, así, establece una premisa muy importante: no es una, sino el conjunto de tecnologías lo que en realidad permite obtener un mejor rendimiento. Por ende, el decir que sólo los MHz pueden establecer el rendimiento de un procesador implica un punto de vista extremadamente simplista.

Así pues, el procesador es una pieza maravillosa de electrónica cuyo rendimiento depende de la cantidad de tecnologías inmersas que permitan obtener un mejor rendimiento al menor costo operativo posible (es decir, menor consumo de electricidad, menor precio, etcétera). Para medir el rendimiento de un procesador existen diversos programas que realizan pruebas de rendimiento, y que están especializados en diversos aspectos. Por ejemplo, SisSoft Sandra, Futuremark 3DMark y PCMark, SysMark, y otros son programas que bien podrían ayudarnos a determinar un rendimiento real del procesador.

Una unidad de medida podrían ser los Millones de Instrucciones Por Segundo (MIPS) y los Millones de Operaciones de Punto Flotante Por Segundo (MFLOPS). Esos pueden medirse con el Sandra 2004, aunque no necesariamente se obtendría un resultado definitivo. De hecho, lo que realmente puede darnos una idea del rendimiento de un procesador son las Instrucciones Por Ciclo (IPC) (o trabajo realizado por cada ciclo) multiplicado por la velocidad en MHz. Es decir, Rendimiento = IPC * MHz (o Rendimiento = Trabajo * Velocidad). De esa forma se encontrará el verdadero rendimiento de un procesador.

El valor del IPC se encuentra inmerso en las tecnologías intrínsecas del procesador que permitan realizar una mayor cantidad de tareas por cada ciclo de reloj. Hay muchos aspectos que pueden coadyuvar a determinar el IPC de un procesador, y eso lo veremos en el siguiente artículo de la serie. Lo que es muy cierto es que los MHz han dejado (desde hace mucho tiempo) de ser el punto de medición del rendimiento propio de un procesador.

De hecho, cabe hacer notar que tampoco es el procesador solito lo que determina el rendimiento de toda una máquina de cómputo. En realidad, son una serie de tecnologías que ya trataremos, insisto, en el siguiente de esta serie. Por el momento, no se deje llevar por el mito de los MHz. Es mejor buscar el rendimiento como tal, y no sólo los relojes que para ello los Suizos se pintan solos. :-) ¡Nos seguimos leyendo!


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Fecha: 2004-02-06 00:00:00por: A. David Garza Marín (adgarza@mexico.com)