22 DE MARZO DEL 20004 DÍA MUNDIAL DEL AGUA
| Fecha: 2004-03-22 00:00:00 | por: |
"Cuando bebas agua, acuérdate de la fuente"Proverbio Chino
22 DE MARZO DEL 20004 DÍA MUNDIAL DEL AGUA
Esta celebración histórica fue implantada por nuestros antepasados poco antes del año 2000.
En las actividades de este
día, se inaugurará la Gran Planta Formadora de
Agua Potable, partiendo del hidrógeno y oxígeno generado en las mismas instalaciones. La
producción de
agua permitirá el abastecimiento del preciado líquido hasta en 2 litros diarios para cada habitante; logro de las
investigaciones más recientes de nuestros
científicos. La dotación del
agua en estas cantidades, no tiene precedentes dentro de este milenio.
Esta Gran Planta, será la primera de las que se construirán en cada colonia del
planeta, para que paulatinamente sean sustituidas por las antiguas plantas potabilizadoras que desalinizan y purifican el
agua del mar, después de haber observado lo costoso que resulta la separación de hasta el 10 % de salinidad y elementos tóxicos, imposibles de separar de nuestro contaminado gran embalse marino, además de transportarla por miles de kilómetros hasta las colonias del
planeta.
El costo del
agua producida por este tipo de plantas, podría ser menor hasta en un 10 %, comparado con el costo de las antiguas, mejorando en gran medida el
poder adquisitivo de las
familias.
Después de la inauguración de la Gran Planta Formadora de
Agua Potable se dará una conferencia por reconocido historiador, narrando sus más recientes descubrimientos. En entrevista exclusiva nos adelantó parte del contenido de su exposición. Aquí se los presentamos:
Algunos datos recuperados en sus
investigaciones, indican que el
agua no salada fluía de manera natural por cauces, llegando a almacenarse en embalses, también naturales, muy similares a los artificiales que actualmente existen para almacenar el
agua que consumimos hoy en
día. Era tanta el
agua que, incluso, de los embalses continuaba su recorrido hasta desembocar en el mar.
Nos cuenta, y dice que tiene datos fidedignos, que el
agua caía de la atmósfera, sin ácidos y sin compuestos tóxicos ni radioactivos.
Indica que también existía
agua no salada en el subsuelo en cantidades no precisadas. Se extraía por medio de bombeo, pero jamás era repuesta ya que en esa época, se consideraba que de manera natural, se llenarían nuevamente los huecos subterráneos que dejaban. Se han descubierto – dijo - restos de ciudades que “la
tierra se las tragó enteras”, al colapsarse las cavernas en donde algún
día hubo
agua.
Pretende realizar nuevas
investigaciones para descubrir si en algunos mantos subterráneos en donde hoy se encuentran grandes cantidades de lodos salinos y tóxicos, algún
día contuvieron
agua dulce.
Recientes excavaciones – nos comenta – muestran que las
viviendas de nuestros ancestros contaban con toda una
infraestructura hidráulica que los abastecía de
agua potable sin límites. Los habitantes se aseaban corporalmente bajo regaderas y grifos, que al accionar las válvulas los dotaban en más de 10 litros por minuto. Sus excreciones fecales y urinarias las desechaban a otra
red de tuberías, arrastrándolas con más de 6 litros de
agua de calidad potable al accionar una palanca situada sobre un asiento hueco, similar a los sanitarios secos con que hoy contamos.
Regaban sus plantas ornamentales desmedidamente: llenaban unos estanques llamados albercas, sumergiéndose de
cuerpo entero. Todo ello dentro de sus
casas. En promedio, cada habitante utilizaba entre 200 y 500 litros de
agua diariamente. La dotación del líquido, prácticamente era gratuito.
Los alimentos vegetales se cultivaban al aire
libre, regándose con grandes cantidades de
agua, de la cual sólo se aprovechaba una pequeña fracción; el resto se evaporaba, se infiltraba o se escurría, arrastrando los nutrientes de los suelos, que de acuerdo a su
información, antiguamente se encontraban de manera natural. Resulta increíble imaginarse el cultivo de vegetales fuera de nuestros grandes
invernaderos.
En su más reciente
investigación, se analizaron restos de suelos que denotan la existencia de compuestos tóxicos, supuestamente procedentes del uso de
aguas residuales en la
agricultura. Los tóxicos provenían de fábricas que producían todo tipo de objetos útiles, pero que descuidaban la emisión de sus residuos, desechándolo por medio del
agua hasta lograr que el mar captara todos los contaminantes. En esa época el mar contenía menos del 5 % de sales y según él, hasta algunos seres vivos.
Nos indicó, que presentará una nueva teoría: “la decadencia de la civilización de esa época, se debió precisamente a la pérdida paulatina del
agua limpia, al grado que la guerra
mundial que destruyó esa gran civilización se debió al agua”.
De no ser por la elevada reputación de este investigador, la narración de su conferencia, parecería más una novela de ciencia ficción o cuento para niños, que el producto de sus investigaciones.
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