CREATIVIDAD

Fecha: 2004-11-02 00:00:00por: Ricardo Millán Licona (r_millan_l@yahoo.com.mx)

Terminó octubre, el mes de la Ciencia y la Tecnología con malas noticias: el presupuesto para estos temas tan importantes para el desarrollo del País, se reducirá, para el 2005, al 0.35 % del PIB contra el 1 % prometido por el Poder Ejecutivo del Gobierno Federal (o gobierno de Fox, como se suele decir en este sexenio). La causa: falta de dinero.

Ante los embates de este mundo con intentos de globalización, que debe de conducir a la competencia comercial con productos novedosos y de calidad extrema, lo primero que debemos hacer es el fomento de la creatividad en todas las áreas.

Afortunadamente no todo es malo, algunas instituciones educativas se han dado a la tarea de fomentar la creatividad en sus estudiantes y egresados mediante la promoción para la presentación de proyectos creativos y su concurso para seleccionar los mejores, otorgando premios a los que hayan mostrado mejores resultados precisamente por su creatividad.

Una de estas instituciones es la Dirección General de Institutos Tecnológicos, que coordina las actividades de los IT del País. Año con año organiza el Evento Nacional de Creatividad. Este tipo de eventos se realiza desde 1987, siendo el evento más importante del Sistema Nacional de Institutos Tecnológicos.

De esta manera se pretende fomentar una cultura de investigación a través de la generación de proyectos relacionados con las necesidades de desarrollo científico y tecnológico de México. Los trabajos corresponden a las áreas de la ingeniería: electrónica, eléctrica, mecánica, química, bioquímica e industrial, además de las ciencias: básicas, de la tierra, económico administrativas, computacionales e informática. También se incluyen áreas de postgrado y dos temas especiales por su interés público: Discapacidad e Impacto Ambiental.

En este año (2004), el evento se realizó del 18 al 22 de octubre en el Instituto Tecnológico de Villahermosa, ubicado en la bella y cálida capital del estado de Tabasco.

Da gusto, ser testigo de tal derrame de ingenio y creatividad por parte de los jóvenes estudiantes, mostrando lo que los mexicanos podemos hacer. Quizá lo más virtuoso de los trabajos y sus jóvenes desarrolladores son los bajos presupuestos con los que cuentan para llevar a cabo sus proyectos, pero sin perder su calidad. Sería muy grande la lista para mencionar los más de 200 proyectos presentados en esta ocasión, pero en el tema del que fui partícipe, se presentaron desde la elaboración de un generador de ozono para la purificación del agua, el aprovechamiento de residuos vegetales y minerales para la obtención de productos útiles, hasta el desarrollo de una máquina destinada a la separación de basura para su reciclamiento de una manera divertida e ingeniosa.

Los proyectos presentados por los estudiantes, se elaboran con el método científico aprendido en sus escuelas tecnológicas; desde la conceptualización de la problemática que intentan resolver, la hipótesis, las razones y justificación del proyecto, los fundamentos teóricos en la que se basa su investigación y la elaboración del proyecto incluyendo el prototipo que demuestra su efectividad, además de haber sido analizado técnica y económicamente, indicando su factibilidad para llevarlo a cabo a gran escala.

A los que participamos como Jurado Calificador en dicho evento, nos cuesta trabajo decidirnos por el trabajo mejor, ya que todos son trabajos que valen la pena, coincidiendo también con el presupuesto mínimo y al mismo tiempo con el entusiasmo máximo que pudieron dedicarle. Eso es lo importante.

Nuevamente la juventud surge en los intentos por salvar al País del retraso tecnológico, mediante su participación en este tipo de eventos, aunque hace falta inversión para que el proyecto se convierta en una realidad competitiva a nivel internacional.

En verdad que muchos de estos trabajos podrían ser aprovechados por empresarios que quisieran invertir en el desarrollo total de los proyectos mostrados en estos eventos de creatividad y llevarlos a su producción a gran escala.

Sólo así se logrará vencer el bache existente en el desarrollo de tecnologías prácticas y aplicables para el crecimiento del País y su inclusión real en el mercado internacional, dejando de exportar sólo materias primas que después nos son devueltas ya procesadas a precios elevados en Euros y dólares.

De no hacerlo de esta manera estaremos en una espiral viciosa, con sentido descendente: no hay dinero, no hay investigación, no hay desarrollo, hay menos dinero.

Sea este escrito un aplauso a todos los estudiantes de los Institutos Tecnológicos del País, que derramaron su ingenio, su tiempo, su entusiasmo y sus bolsillos para poder participar en el XIX Evento Nacional de Creatividad. Finalmente todos fueron ganadores. Felicitaciones.


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