ROBAR A LOS POBRES PARA DAR A LOS RICOS
PRACTICA SISTEMATICA DEL NEOLIBERALISMO
| Fecha: 2004-11-28 00:00:00 | por: |
Veritas odium paritLa verdad engendra el odio .Locución latina.
Mientras el foxismo vocifera que le redujeron el
presupuesto a sus caprichos e
intereses la opinión pública no sabe de la excensión fiscal de los
bancos, que con sus jugosas ganancias no pagan
impuestos, los cuales con las compañias trasnacionales son los grandes beneficiarios del neoliberalismo en nuestro
país. Y los
trabajadores del campo y la
ciudad sus victimas con datos duros tomados de la jornada aprecien como se las gasta el neoliberalismo:
.
El enojo
presidencial, por el recorte a recursos del rescate bancario: Ramírez Cuéllar
El
Estado subsidia fiscalmente 34 mil
millones de pesos a
bancos
Las
instituciones contabilizan como activos
impuestos no pagados, según datos de la CNBV La
mayor parte de sus ingresos provienen del cobro de
comisiones y de pagos del
gobierno
ROBERTO GONZALEZ AMADOR
Mientras el
presidente Vicente
Fox emprende
acciones para "impugnar jurídicamente" el
presupuesto de egresos de 2005 por la reducción en algunas partidas relacionadas con el pago de deuda, en especial el costo del rescate bancario, y otros gastos operativos, las
instituciones de crédito que operan en el
país mantienen un subsidio fiscal directo del
Estado a través de contabilizar en sus activos
impuestos no pagados por 34 mil 481.9
millones de pesos, según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Las
instituciones bancarias, pero en
mayor medida
BBVA Bancomer y Banamex-Citigroup, incluyen estos
impuestos no pagados en sus activos. Además de constituir un subsidio fiscal directo, del que no disfrutan otros sectores de la
economía, tal práctica permite que no aumenten sus requerimientos de reservas mínimas de
capital. Los
bancos que operan en
México recibieron la facilidad de no pagar una parte de sus
impuestos e incorporarlos como si fueran
capital durante el
proceso de rescate
financiero realizado por el
gobierno del ex
presidente Ernesto Zedillo.
Sin embargo, cuando el
plan fue anunciado se informó que la dispensa concluiría una vez que las
instituciones generaran utilidades, como ocurre ya desde hace casi cinco años. Desde
2000 y hasta
septiembre pasado, el
sistema bancario logró utilidades por 84 mil 290.9
millones de pesos, de acuerdo con la CNBV. La
mayor parte de los ingresos de la
banca está determinada por el cobro de
comisiones a los usuarios y los pagos que recibe del
gobierno por el rescate bancario.
"El enojo del
gobierno y la
campaña que ha emprendido el
Presidente para desacreditar el
trabajo legislativo tiene su origen en la decisión de la
Cámara de Diputados de reducir la partida de
recursos públicos que se destinan cada año al rescate bancario", comentó Alfonso Ramírez Cuéllar,
diputado por el
Partido de la Revolución Democrática (PRD) e integrante de la Comisión de
Hacienda de la
cámara respectiva.
Hace dos
semanas todos los
partidos representados en la
Cámara de Diputados, con excepción del
gubernamental Acción Nacional, aprobaron un
presupuesto de egresos en el que se incluyen readecuaciones en el gasto, respecto de la propuesta original del Ejecutivo, por 2 por ciento de los recursos totales a ejercer en 2005.
Hubo dos reducciones relevantes en el ramo relacionado con el costo
financiero de la deuda pública directa o la que es garantizada por el
gobierno federal, como es el caso de la relacionada con el rescate bancario.
La
Cámara de Diputados decidió que mientras no concluyan las auditorías al Programa de Capitalización y Compra de Cartera, que realiza el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) a las operaciones de rescate de
Bancomer,
Banamex,
HSBC (antes Bital) y
Banorte, el monto de los recursos a entregar al IPAB debía ser ajustado.
En lugar de los 38 mil tres
millones de pesos que el
gobierno federal solicitó para cubrir los
intereses del rescate bancario en 2005, la
Cámara de Diputados decidió reducir esa partida en seis mil
millones de pesos, a reserva de los resultados de las auditorías a las cuatro
instituciones, que deberán concluir, según ha anunciado el IPAB, en el primer trimestre de 2005.
La otra reducción correspondió al renglón de Adeudos de
ejercicios fiscales anteriores (Adefas), que constituyen el pasivo circulante del
gobierno federal. En este caso la disminución fue de 14 mil
millones de pesos propuestos por el Ejecutivo a siete mil
millones de pesos aprobados por la mayoría en la
Cámara de Diputados.
En conjunto, la reducción en el costo fiscal destinado a financiar el rescate bancario y por los Adefas es de 13 mil
millones de pesos, cantidad que equivale a 37.7 por ciento de los 34 mil 481.9
millones de pesos de
impuestos no pagados al Fisco que los
bancos mantienen contabilizados como si fueran activos.
De acuerdo con la CNBV, los 34 mil 481.9
millones de pesos en
impuestos diferidos de la
banca se distribuyen de la siguiente manera:
BBVA Bancomer tiene
impuestos diferidos por 17 mil 719.4
millones de pesos, que equivalen a 51.38 por ciento del total; Banamex-Citigroup, ocho mil 857.9
millones de pesos, 25.68 por ciento;
HSBC, dos mil 500.3
millones, 7.25;
Santander Mexicano, mil 457
millones, 4.22;
Mercantil del Norte, mil 141
millones de pesos, que representan 3.30 por ciento del total. El resto se distribuye en otras
instituciones.
El único sector privilegiado
La posibilidad de no pagar la totalidad de los
impuestos y contabilizar esos recursos como parte de los activos es un privilegio del que en
México sólo han disfrutado las
instituciones bancarias. Fue parte de los apoyos que recibieron del
gobierno del ex
presidente Ernesto Zedillo y que han mantenido en el actual. Cuando esta medida fue adoptada, con el argumento de que aliviaba la situación financiera de las
instituciones de crédito en los difíciles momentos de la crisis, la
administración federal estableció que esos beneficios serían retirados cuando hubiera utilidades.
De acuerdo con cifras oficiales, el conjunto de las
instituciones bancarias que opera en
México obtuvo en
2000 utilidades por 13 mil 452
millones de pesos; un año después, alcanzaron 12 mil 364
millones; sumaron 11 mil 289
millones de pesos en
2002 y se situaron en 29 mil 302
millones de pesos en 2003. Entre
enero y
septiembre de este año, las ganancias netas de la
banca fueron de 17 mil 883.9
millones de pesos.
Al cierre de 2001, el monto de
impuestos no pagados por el
sistema bancario a la
Secretaría de Hacienda e incluidos como parte de sus activos fue de 45 mil 624.7
millones de pesos; en
2002, la cifra alcanzó 43 mil 894.8
millones; en 2003, fue de 36 mil 825
millones y de 34 mil 481.9
millones de pesos en
septiembre pasado, conforme a los datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores
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