Destrucción - el Legado de Miguel Mancera

Inestabilidad, desprestigio, destrucción
Fecha: 1998-02-24 00:00:00por: Rami Schwartz (rami@mexico.com)
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Se fue Miguel Mancera Aguayo no sin antes dejar una estela de destrucción y desolación económica sin paralelo en la historia del país. Siempre fiel a los intereses oscuros que lo guiaron durante toda su carrera como funcionario público, Miguel Mancera destrozó el poder adquisitivo de la población, acabó con la pequeña y mediana industria, emprendió una infructuosa lucha contra la inflación que nunca pudo controlar, manipuló las variables económicas a su antojo, se comportó servilmente ante los Presidentes de la República a quienes permitió los mayores excesos desprestigiando al Banco de México que es catalogado en los centros financieros internacionales como uno de los más ineficientes e irresponsables.

Los resultados de la gestión de Mancera al frente del banco central hablan por si mismos: entre 1982 cuando tomó posesión con Miguel de la Madrid y hasta diciembre de 1997 cuando por fin se retiró de su cargo, Mancera:

a) pulverizó el valor del peso al pasar de $149 a $8,300 pesos, una devaluación del 5,470% para un promedio anual de 37.4%.

b) destrozó el poder adquisitivo de la población: el salario mínimo avanzó 8,409% pero la inflación lo hizo más de 22,000%. En otras palabras, mientras el salario mínimo aumentó a un ritmo de 38% anual, la inflación lo hizo a un ritmo de 48% lo que implicó la caída de casi 63% en el poder adquisitivo de los asalariados.

c) El Producto Interno Bruto aumentó 25% de 1982 a 1997, pero la población lo hizo a casi el doble, es decir 45%. Esto significa que el producto por habitante se desplomó casi 14%.

d) En contraste, la Bolsa Mexicana de Valores incrementó su valor un promedio de 300% anual. Esta pasó de menos de 1,000 puntos en 1982 a más de 4,5 millones en 1997. Hay quienes ganaron muy fuerte con Mancera al frente de la Banca.

Los datos anteriores no dejan ninguna duda. Mancera fue uno de los grandes artífices de la pauperización de la sociedad, de la polarización del ingreso y de la destrucción del peso mexicano. Como resultado desapareció gran parte de la planta productiva nacional y del mercado interno, generando un fenómeno depresivo en el que las empresas no venden porque no tienen a quien y al no vender no contratan gente, no pagan sueldos y esto impide el desarrollo del mercado interno. Todo ello, aunque usted no lo crea, se lo debemos a Miguel Mancera Aguayo.

Experimentó con todo tipo de fórmulas y ninguna le funcionó. Congelación del tipo de cambio en 1982 y 1983. Desliz del peso a un ritmo mayor que la inflación de 1984 a 1985. Desliz del peso por debajo del ritmo inflacionario de 1986 a 1987. Paridad fija en 1988 y 1989. Banda de flotación de 1990 a 1994 y libre flotación de 1995 a 1997. Todos los experimentos concluyeron con sendas devaluaciones. En 1985 se vino abajo el desliz acelerado. En 1987 lo hizo el desliz por debajo de la inflación. En 1994 la banda de flotación y en 1997 y 1998 la libre flotación.

Miguel Mancera no va a salir bien librado del juicio de la historia. Es responsable en gran medida del "lustro perdido" de México. Lo peor es que hay muchos en el gobierno que lo admiran, lo ven como al redentor, como un gran economista y siguen sus enseñanzas al pie de la letra.


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