LAS AGUAS RESIDUALES EN MÉXICO
| Fecha: 2005-04-16 00:00:00 | por: |
IV FORO MUNDIAL DEL AGUA"Acciones Locales para el Desafío Global"
En el mes de marzo del año 2006, durante una
semana,
México será sede de Cuarto Foro Mundial del
Agua, encuentro
internacional que se organiza cada tres años con participación de los responsables de la planeación y ejecución de medidas para el aprovechamiento del
agua en cada País, incluyendo a gobiernos, organismos internacionales,
Naciones Unidas, Organizaciones no
gubernamentales,
científicos y en general, grupos públicos y privados, especializados en el medio “Agua”. Específicamente el tema del IV Foro es “Acciones Locales para el Desafío Global”.
En la realización de estos foros se tienen entre los objetivos el incremento de la conciencia general sobre los aspectos críticos de la problemática
global del
agua; proporcionando una plataforma para el intercambio de opiniones,
información y conocimientos sobre el manejo y aprovechamiento racional del
agua; además de exponer el estado actual del conocimiento sobre evaluación
global del recurso hídrico, así como los retos y soluciones potenciales. El receptor de las conclusiones de cada foro realizado es el Consejo Mundial del
Agua, con el fin de que promueva las
acciones propuestas y compartiendo los
intereses y visiones comunes en el tema hídrico.
El Consejo Mundial del
Agua es una organización no
gubernamental creada en 1996. Sus miembros son instituciones
gubernamentales que representan dos terceras partes de la población
mundial, así como entidades internacionales,
Naciones Unidas y ONGs.
La institución
gubernamental mexicana designada como organizadora del IV Foro es la
Comisión Nacional del Agua (CNA) dependiente de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales del
Gobierno Federal.
México se ha caracterizado por ser un buen anfitrión de los representantes de cada País en este tipo de eventos, pero, ¿con que datos recibiremos a los participantes de esta reunión internacional?. Datos que avalen las
acciones que
México realiza en el tema.
La presencia futura del
agua en el
mundo, implícitamente incluye la
protección, conservación y aprovechamiento adecuado del
agua nueva, debiendo incluir los conflictos que se generan
nacional e internacionalmente por la posesión del recurso, por ejemplo, la deuda con EEUU en donde
México recibe
agua de dudosa calidad (Río Colorado) y entrega
agua de excelente calidad (Río Conchos) o bien la problemática desatada recientemente con los
mexicanos Mazahuas por la exportación del
agua del sistema Cutzamala de su región hacia la
ciudad de México.
La presencia del
agua en el
futuro, considera de manera importante la recuperación del
agua que ha sido utilizada en las actividades humanas: domésticas,
industriales y agrícolas, siendo aquí en donde empieza el tema de las Aguas Residuales y su tratamiento.
Uno de los principales datos que se expondrán al público
internacional será: menos de tres de cada 10 litros de
agua residual generada por la población es tratada en plantas de tratamiento municipales. Pero de este 30 % del
agua depurada, la calidad entregada no es la suficiente para ser reutilizada en actividades
industriales, ni siquiera para ser regresada a los cuerpos de
agua naturales y en algunos casos, ni siquiera para uso agrícola, mucho menos para el riego de áreas verdes en camellones, jardines y parques públicos.
Se sabe que de las plantas de tratamiento de
aguas residuales existentes, únicamente el 25 % opera eficientemente, proporcionando
agua tratada que cumple con la normatividad vigente en esta materia. El problema se agrava más. A este respecto, la exposición de
México en el Foro será pobre. El panorama no es para presumirlo en un Foro Internacional.
Actualmente,
México cuenta con tres normas oficiales que regulan las condiciones que las
aguas residuales tratadas o no, deben de cumplir para ser desechadas, dispuestas o reutilizadas adecuadamente, las cuales datan desde 1996 obligando a los generadores a cumplir mediante sistemas de tratamiento.
El avance en la
construcción de plantas de tratamiento ha sido lento, debido principalmente a la falta de recursos económicos para que los responsables
gubernamentales e
industriales construyan y operen plantas de tratamiento de
aguas residuales.
Otro problema es la baja eficiencia que se logra en las plantas depuradoras por haber sido mal diseñadas, lo cual resulta aberrante al considerar que los generadores de
aguas residuales han realizado el gasto económico que representan las
obras y su operación, pero su problema aún continúa sin resolverse.
También hay plantas de tratamiento que a pesar de estar bien diseñadas y construidas, no alcanzan su eficiencia máxima por ser mal operadas, por la adquisición de equipos de baja calidad o por la contratación de personal no capacitado.
Es resumen, tenemos poco y lo poco no funciona bien.
En el año 2003 se contabilizó que poco más de 140 metros cúbicos por segundo de
aguas residuales municipales se vierten a corrientes y cuerpos de
agua, (ríos, lagos, lagunas, mar), además de suelos
nacionales, tal y como son generadas.
En materia tecnológica,
México cuenta con notables
investigadores y tecnólogos que desarrollan y aplican sus conocimientos para el tratamiento del
agua, suficiente para el diseño de plantas de tratamiento que proporcionen
agua tratada de buena calidad para ser reutilizada y reducir de esta manera el consumo del
agua de primer uso, conservándola precisamente para el
futuro, pero no hay
dinero para llevar a cabo la dotación de sistemas de depuración del
agua residual.
Aún en las poblaciones
mexicanas de gran magnitud, que cuentan con sistemas de tratamiento eficientes, se observan que prácticamente todos los ríos y lagos en sus cercanías transportan
aguas negras. Para observar lo anterior no hace falta un
tratado científico; en nuestros paseos vemos y olemos la presencia de la contaminación.
Si esto pasa en las grandes urbes
mexicanas, ¿que pasará en el resto de las poblaciones del País?. Cuentan con menores recursos para la
construcción de plantas de tratamiento.
Es cierto que la naturaleza tiene una capacidad de autodepuración, pero que en la mayoría de los casos ha sido rebasada por la cantidad de materia orgánica de las excreciones de los pobladores y los desechos líquidos
industriales, por lo que urge acelerar la instalación de plantas de tratamiento a lo largo y ancho del País.
El factor más importante es el económico.
Los municipios reciben recursos que son dirigidos a la dotación de servicios básicos, que difícilmente se podrían desviar a la
protección del recurso hidráulico.
Los
industriales, se encuentran inmersos en una crisis que provoca que sus mermadas utilidades sean aprovechadas apenas para el sostenimiento de las
empresas y en el mejor de los casos, para incrementar la
producción y en último término, dejan la
construcción de plantas de tratamiento.
Este es un esbozo del panorama que observarán los asistentes extranjeros al IV Foro Mundial del
Agua en el año 2006, claro, con
exposiciones bastas de datos, pero con la misma imagen de retraso de siempre.
Quizá el año que falta sea suficiente para que en las
Exposiciones del IV Foro Mundial del
Agua, se presentara, al menos, un
programa viable de instalación de sistemas de tratamiento de
aguas residuales adecuadas para cada reuso, con menos discursos y más
acciones.
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