EL LAGO DE CHAPALA Y LIRIO ACUÁTICO

Fecha: 2005-08-13 00:00:00por: Ricardo Millán Licona (r_millan_l@yahoo.com.mx)

Nuevamente regresé al Lago de Chapala y con gusto pude apreciar su recuperación, pudiendo tocar el agua con solamente bajas las escalinatas del muelle, en donde atracan las pequeñas embarcaciones.

No se puede felicitar por esta recuperación a alguna institución gubernamental o no gubernamental, sino a la propia naturaleza que desde el año pasado trajo lluvias en abundancia, sobre todo en 1994.

Pero otra amenaza continúa, una amenaza que también ha sido provocada por la presencia humana, el lirio acuático (Eichhornia crassipes).

El lirio acuático es originario de Centroamérica y Sudamérica desarrollándose en las zonas tropicales, aunque se ha adaptado a otros climas llegando a proliferarse en el sureste de los Estados Unidos después de haberse introducido por algún medio, presumiblemente por la mano del hombre. De igual manera ha llegado a otros continente ocasionando crecimientos desmedidos e incontrolables, considerándose como maleza acuática nociva.

Una de las consecuencias más graves por el crecimiento del lirio acuático es la eutroficación de los lagos, fenómeno popularmente conocido como envejecimiento de los lagos. En pocas palabras, este fenómeno ocurre por la reproducción del lirio, además de otras especies similares, su muerte y la integración de los residuos al fondo de los embalses, reduciendo su profundidad.

Asimismo, las malezas en la superficie, impiden que el viento aporte oxígeno al agua y bloquean el paso de la luz al cuerpo acuático, evitando que las algas microscópicas lleven a cabo su actividad fotosintética y la producción de oxígeno, vital para los peces y otros organismos.

Al mismo tiempo, los residuos de las malezas consumen el poco oxígeno disuelto en el agua durante su putrefacción. Los peces y otros organismos acuáticos llegan a morir masivamente por asfixia. Al cabo de algunos años, el cuerpo de agua desaparece convirtiéndose en pantano y posteriormente en suelo firme.

Aunado a esta gravedad, se tienen problemas en la navegación al atascarse las lanchas entre la masa de lirio o enredarse en los motores de las embarcaciones. La acción de los vientos conforma grandes manchas de lirio que asemejan prados verdes, con bellas flores, pero que en los lagos, denotan destrucción.

Se ha reportado que las manchas del lirio acuático en el lago de Chapala han llegado a ocupar el 30 % de su superficie, por lo que una de las primeras acciones que se han llevado a cabo es su extracción por medios manuales o mecánicos, labor que parece ser “cuento de nunca acabar”, ya que en cuanto se extrae el lirio, por otra parte vuelve a crecer.

Uno de los principales factores que propicia el crecimiento del lirio acuático es la presencia de nutrientes, tales como el nitrógeno y fósforo, provenientes de las aguas de retorno agrícola, descargas de aguas residuales domésticas, principalmente. Las aguas residuales industriales también pueden aportar estos nutrientes si en sus actividades productivas los emplean o utilizan materia primas de origen animal o vegetal.

Como la mayoría de los vegetales, el lirio toma los nutrientes del agua, mientras que el bióxido de carbono lo toma del aire, produciendo la masa orgánica que finalmente es adicionada al lago. Durante la descomposición de los residuos de las malezas, se libera el nitrógeno aportándolo al agua para ser aprovechado por nuevos crecimientos. En este sentido, los nutrientes llegan a ser persistentes y acumulativos en el cuerpo de agua.

En un sistema natural, los nutrientes entran en un equilibrio, pero en un sistema acuático que ha sido interferido por las actividades humanas se rompe el equilibrio ecológico; en este caso, al existir una adición continua y acumulativa de los elementos nutritivos.

Entre las soluciones que han sido propuestas se encuentran:

- Provocar la muerte de la maleza acuática mediante la adición de herbicidas “biodegradables”
- Destrucción biológica de las plantas de lirio, introduciendo organismos biológicos devoradores de los vegetales.
- Extracción mecánica de la maleza por medio de embarcaciones cosechadoras.

Si se considera el lago de Chapala como un sistema, se puede observar que el fenómeno del crecimiento descontrolado del lirio acuático proviene, principalmente, de las descargas de aguas residuales hacia el lago; entonces, la solución principal para evitar el crecimiento desmedido del lirio sería provocar una salida de los nutrientes adicionados o evitar que entren al embalse.

La primera propuesta, seguramente provocará la muerte del lirio, pero también afectaría a los otros seres, por ejemplo las microalgas, además de las plantas que crecen en la orillas. Los cuerpos de los vegetales comenzarían su descomposición y lisis celular, liberando los nutrientes. Cuando el herbicida biodegradable dejara de surtir su efecto, se iniciaría nuevamente el crecimiento de la maleza nociva. Sería casi imposible evitar que llegara al lago la semilla precursora.

La segunda propuesta tiene un tono más ecológico y seguramente resultaría efectiva, aunque sólo en un principio. Existen animales como el manatí que puede digerir el lirio acuático. También se tienen insectos que consumen y metabolizan las plantas acuáticas; desafortunadamente son animales que durante su ciclo de vida, desechan sus excretas al medio (el lago), incluyendo los nutrientes que fueron devorados, asimilando solamente una fracción en sus tejidos; misma que será retornada al lago cuando mueran, se descompongan y ocurra la lisis de sus células.

Una nota trágica que viene a colación: “Otro intento fue la introducción de manatíes traídos del sureste del país, en la idea de que comieran lirio a sus anchas, pero causaron pavor entre los pescadores, que los veían como monstruos y terminaron muertos a remazos” ( SEMARNAT).

La tercera propuesta, sugiere la extracción de los cuerpos del lirio, junto con sus nutrientes. Parecería ser la solución adecuada, pero si las malezas extraídas son arrojadas a la orillas del lago, se descompondrán y sus nutrientes escurrirán al lago, reciclándose para provocar nuevos crecimientos de la maleza. Solamente si el lirio extraído se alejara del lago se retirarían los nutrientes. Una manera de alejarlo es utilizándolo como forraje para alimento de ganado, pero tendría que aplicarse en localidades fuera de la cuenca del lago de Chapala. Si no se usa como alimento de animales, se puede dar aplicar en suelos de cultivo como un mejorador, inclusive aprovechando sus propiedades nutritivas por su contenido de nitrógeno y fósforo o bien disponiéndolo en un relleno sanitario. Los costos de la extracción de la maleza es alto, más el costo que se tendría que adicionar para su alejamiento y disposición.

En las tres propuestas de ataque al problema, el agua residual sigue llegando al lago junto con los elementos nutritivos. De aquí surge una cuarta propuesta:

- Evitar que el alimento (nutrientes) del lirio ingrese al lago, es decir evitar que el nitrógeno y fósforo ingrese al lago.

Esta propuesta parece ser la más complicada: en primera porque de las poblaciones aportadoras de agua residual al lago, pocas cuentan con plantas de tratamiento y las existentes, no cuentan con un sistema que remueva los nutrientes.

Regularmente, las plantas de tratamiento solo están diseñadas para la eliminación de la materia orgánica, pero liberan nitrógeno y fósforo que sale junto con el agua tratada; en los casos en que el agua tratada se utiliza para el riego de cultivos esto resulta benéfico, pero no para el caso que tratamos, cuyo principal problema son los nutrientes aportados al lago.

Una solución sería la instalación de plantas de tratamiento de aguas residuales en cada una de las localidades que se encuentran dentro de la cuenca del lago, pero con un sistema eliminador de nutrientes obligadamente; por ejemplo, con un proceso anaerobio - anóxico dentro de su sistema de tratamiento, o bien, la implantación del proceso de “algas activadas” que removiera los nutrientes del efluente.

Otra solución, sería utilizar el propio lirio acuático para eliminar los nutrientes. Por un momento pensemos que se utiliza el propio lirio acuático como masa eliminadora de nutrientes, pero controladamente.

El lirio acuático, ha demostrado que es el vegetal más eficiente para asimilarlos, de ahí su éxito en el lago de Chapala y otros más en el país y el mundo. Una posible alternativa para el caso, puede ser la colocación de cultivos de lirio acuático, diseñados con detalle para cada caso, precisamente en la descarga de agua residuales hacia el lago, en donde sería más fácil realizar la cosecha de las plantas, sin que se distribuyan sobre toda la superficie del lago. Estos sistemas podrían consistir en canales abiertos impermeables, de tal manera que el agua escurriera sobre él y las raíces del lirio, tocaran el flujo de agua residual, evitando con una malla, que las plantas fueran arrastradas hacia el lago. El tamaño de cada canal dependería del flujo de nutrientes de cada descarga. No es nuevo, estos sistemas suelen llamarse “Wetland”, pantanos o terrenos húmedos; también les han llamado “Lechos de Raíces”.

La cosecha del lirio acuático conlleva implícitamente, la extracción de los nutrientes, siempre y cuando la masa cosechada se deposite lejos de las orillas del lago, ya que de los contrario, los lixiviados producidos durante la descomposición escurrirán al lago con todo su contenido nutritivo.

En un reporte (Cambio de Michoacán, Domingo 10 de Abril de 2005) se indicó que Alcaldes de municipios de la ribera del Lago de Chapala se manifestaron por que no se demore más la atención a la grave contaminación que ha padecido en los últimos años, sugiriendo que tras los informes de especialistas en la materia, acordaron apoyar la aplicación de un herbicida cuyo activo es el glifosato.

De acuerdo a la información, de manera paralela la Comisión Nacional del Agua y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua habían coincidido en señalar que dicho producto se ha estudiado y verificado no sólo en el país, sino incluso en el extranjero con otras experiencias, ya que es de biodegradación natural, además de que no representa riesgo alguno a la salud de animales y el ser humano, "además del medio ambiente en todas sus formas".

Ciertamente, El Glifosfato, es biodegradable pero lentamente, requiriendo de más de 140 días para que se logre su degradación por medios biológicos. El Glifosfato es ligeramente tóxico, pero se sabe que llega a matar algunas especies de insectos y lombrices, importantes en la ecología.

Aún así, cuando el glifosfato haya desaparecido del lago, ¿qué pasará con los mismos cuerpos muertos y putrescibles de lirios y otras especies afectadas?, seguramente liberarán los nutrientes y volverá a crecer el lirio, siguiendo con el “cuento de nunca acabar”.

Alternativas hay muchas, pero hay otras peores.


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