MERCENARIOS: Asesinos profesionales a sueldo

Fecha: 2005-08-30 00:00:00por: Liliana Liberati (lilianaliberati@hotmail.com)

Sostengo contra cualquier opinión diferente, que no existen los terroristas que actúan en nombre de la fe, sino simplemente viles y enfermos mercenarios, que actúan en nombre del dinero.
Algo de esto apunté en el artículo: ¡No matarás!...En nombre de ninguna religión… publicado en lapalabra el 25 de julio pasado.

Frente a hechos como los ocurridos recientemente en Ecuador con la contratación de mercenarios a 2.500 y 5.000 dólares mensuales por cabeza, sólo me queda robustecer mi teoría sobre la razón del terrorismo mundial.

No sólo en Ecuador operan las empresas contratantes de mercenarios, muchos países son sede de empresas internacionales, dedicadas a la búsqueda de ex militares en su mayoría, para utilizarlos en misiones cuya base de operaciones son los países en guerra como en la actualidad ocurre con Iraq.

En el caso de Ecuador, se trata dela empresa Epi Security de origen estadounidense y cuyo principal representante es Jeffrey Shippy, se ha instalado en la ciudad costera de Manta en Ecuador, desde donde opera en forma internacional.

Los primeros contratados han sido aproximadamente 1000 colombianos que cobrarán entre 2.500 y 5.000 dólares mensuales por su trabajo.

Los mercenarios son seleccionados entre militares y policías retirados en su mayoría.

Según declara un portavoz de la empresa Epi Security, esos hombres tienen experiencia de más de 40 años combatiendo el terrorismo.
Los años de experiencia nos llevan a pensar en la edad de los mercenarios, puesto que es difícil creer que hayan sido policías o militares antes de los 10 años, lo que nos lleva a un promedio de edades comprendidas entre 50 y 60 años. Sin duda esto es un consuelo para quienes han dado la curva de los 50, puesto que parece que todavía existen posibilidades de empelo a esa edad. Si le interesa, tendrá que empezar clases de tiro al blanco nada más.

Bueno el tema de los mercenarios es sumamente delicado, y tan dramático en su contenido que realmente cuesta ser irónico.
Los contratados cuyo destino obviamente es Iraq, supuestamente van a ocupar cargos de protección y seguridad en empresas, residencias particulares y pozos de petróleo.
En el caso de particulares, es difícil entender que necesiten que los mercenarios sean expertos en explosivos y guerra de guerrillas, y más difícil entender aún de quién van a defender a quién.
Si un empresario se encuentra en su oficina trabajando y cae un misil, él, el mercenario supuestamente su protector y el resto de los ocupantes del edificio morirán sin remedio.

El aviso puesto en Internet por la empresa de Shippy con sede en Ecuador, ha tenido una singular acogida, ya que no solamente los colombianos han respondido al anuncio, también mercenarios de Ecuador, Perú y otros países, fueron ya contratados por la empresa Epy Security y enviados a Iraq.

Como eficiente transnacional, la Epy Security se encarga también de proporcionar personal de seguridad para empresas de Estados Unidos. Esto es natural si consideramos que el costo de un mercenario colombiano, ecuatoriano o peruano es de 2.500 a 5.000 dólares mensuales, mientras su similar del país del Norte cobra el doble por su trabajo.
Es bueno saber que un mercenario no tiene problemas de ״green card ״.

El negocio de los negociantes de la muerte como puede llamarse a los mercenario, ha creado un singular problema al alterar según declaran congresistas de de Estados Unidos, la balanza de precios en el mercado de los mercenarios. Y por considerarlo un abuso hacia la ״generosidad״ del país que originalmente preparó y capacitó a estos mercenarios como parte del plan Colombia.
La representante Janice Schakowsky manifestó en una entrevista que le realizara Los Angeles Times, ״ …que estos hombres (refiriéndose a los mercenarios) se han visto beneficiados de la inversión de los contribuyentes estadounidenses para terminar ahora al servicio de firmas contratistas״.

Sinceramente no hay lugar a engaños, nos enfrentamos a los mismos perros con diferentes collares. Entrenados o no por Estados Unidos, latinos o de donde sean, los mercenarios, ellos sólo sirven para matar, y si los manda una empresa de Estados Unidos, no se puede pensar que van a asesinar inocentes hijos del país del Norte, mucho menos si el destino para su puesto de trabajo es Iraq.

El caso de la Epy Security ha sido muy sonado en Ecuador, no todos los días en un país donde el desempleo aumenta día a día, se crean empresas internacionales que contratan a personal de países vecinos por sueldos de más de 2.000 dólares.

Jeffrey Shippy, trabajaba como bombero en FOL, la base estadounidense en Manta, Ecuador, como el sueldo no era muy sustancioso según su criterio, decidió crear la empresa Epy Security Investigation, publicar sus anuncios en Internet y esperar por los resultados, desde luego tiene un socio en Colombia encargado de reclutar personal también en vivo y en directo. El papeleo se hace en Ecuador.
Shippy está casado con una manteña (natural de Manta), con la que tiene dos hijos pequeños y en octubre cumplirán un año de matrimonio. Ignoro si los niños son gemelos, alguno nació antes del matrimonio o simplemente éste es otro fenómeno tropical. Eso no importa. La casa de tres pisos que sirve como base de operaciones al negocio de reclutamiento internacional de mercenarios, es también la residencia de la familia, y como dato verdaderamente insólito, en la planta baja de la casa opera un jardín de infantes.

Aunque hace tres meses que la firma opera oficialmente, (legalmente está constituida en Colombia no en Ecuador), la planificación de la misma data de junio del 2004.
Según Martha Cañarte esposa de Shippy, los 4.200 dólares que ganaba su esposo no eran suficientes para la familia motivo por el cual el marido decidió renunciar a su cargo de bombero en la Base estadounidense de Manta y crear esta empresa de reclutamiento de mercenarios.
Según declaraciones de la mujer (su esposo está en Bagdad atendiendo el negocio de ubicación de los mercenarios), los contratados una vez en su lugar de trabajo se dedican a proteger oleoductos, pozos de petróleo e instalaciones de empresas extranjeras.

Aunque en ausencia de su esposo la mujer de Shippy ha declarado que su marido se niega a involucrar ecuatorianos y no los contrata para enviarlos a Iraq, se sabe que muchos ya han mostrado su interés en el trabajo mercenarios, y quizás más de uno ha partido ya.

La historia de los mercenarios y sus reclutadores es importante conocerla, en mi próxima nota les hablaré de la posición del gobierno ecuatoriano y de otros países latinos frente a éste fenómeno de los asesinos a sueldo.



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