Las restricciones del campo mexicano
Incoherencias en el Presupuesto
| Fecha: 2005-10-05 00:00:00 | por: |
La iniciativa de Egresos 2006, recorta al sector agropecuario casi $11 mil millones de pesos, respecto con el actual 2005Congreso del Estado de Nuevo León
Hace un par de
días llegó aquí a el escritorio de todos ustedes en el
Congreso del
Estado de
Nuevo León, un Punto de Acuerdo que aprobó la Legislatura del
Estado de
Sonora, donde señalaban que al sector agropecuario le pretenden recortar casi $11 mil
millones de pesos. La instrucción para mi, era elaborar otro Punto de Acuerdo para que
Nuevo León se sumara al reclamo generalizado por aquella Entidad noroestense.
Procedí entonces a investigar que tan fidedigna era la fuente que tenía en mis manos, y decidí sumergirme en uno de los tantos ramos de los que se compone el
proyecto de
Presupuesto de Egresos para el
ejercicio fiscal
2006.
Efectivamente... el Ejecutivo
Federal propuso una reducción de $10,916´835,580 al rubro denominado “agricultura, ganadería,
desarrollo rural, pesca y alimentación”, pasando de $48,396´081,880 para este 2005 a $37,479´246,300 para ejercerse durante el año
2006.
Estamos hablando que de aprobarse en los términos planteados, existiría un decremento nominal del 22.6%, lo que en números reales significa un decrecimiento de 24.8%. Una reducción casi del 25%, lo que representa un
cuarto del
presupuesto total para el campo.
Si a lo anterior agregamos que el referido decremento no es privativo de las previsiones
gubernamentales del año
2006, sino que ha sido acumulativo en los últimos
ejercicios presupuestales, resulta finalmente que la idea de una adecuada atención a las necesidades del sector primario no ha pasado de ser un
rosario de
buenas intenciones.
En efecto, para el año 1994 los recursos destinados al campo rondaron los $82,789´000,000, que es una cifra
histórica en el ramo porque no ha podido ser igualada en los últimos diez
ejercicios fiscales.
Posteriormente, entre 1995 y 1996, el apoyo al campo presentó un decremento de alrededor de $4,000´000,000, teniendo un leve repunte en 1997 al situarse en $53,384´000,000, siendo en 1999 cuando los recursos de referencia caen de manera drástica hasta aproximadamente $27,959´000,000, que es la cifra nominal más baja de los últimos doce años. A partir del año
2000 se observa un incremento nominal en los recursos presupuestales destinados al apoyo del sector
agrícola al destinarse para dicho objetivo la cantidad de $29,941´000,000, que en 2001, se fija en $35,332´000,000, en
2002 en $38,705´000,000, en 2003 en $45,452´000,000, en 2004, en $45,950´000,000 y en 2005 en $48,400´000,000.
La situación que se viene explicando resulta particularmente preocupante cuando se repara en la circunstancia de que los incrementos presupuestales que ha venido obteniendo el
gobierno federal durante los últimos años no se han reflejado en un apoyo equivalente para el sector
agrícola.
Esta diferencia en diez años, es decir, de casi $82,800´000,000 en 1994 a casi $48,400´000,000 en 2005, que en
valores nominales resulta sencillamente abismal por significarse en un decremento proporcional de 41.5%, deviene en
valores reales en una situación abiertamente inconcebible, ya que, tomando como base el valor del
peso en 1994, el apoyo presupuestal al campo en 2005 significa apenas un 22.6% del que se otorgó hace diez años. Ahora imaginemos que pasaría con el pretendido recorte.
Como muchos de nosotros sabemos, el campo es uno de los sector que presenta una gran multitud de escenarios complejos.
De acuerdo a
investigadores de la materia, los principales factores que han hecho que este sector pierda presencia en los
mercados nacional e
internacional son la falta de financiamiento a
proyectos productivos a largo plazo, la carencia de
crédito, el bajo
desarrollo de la
infraestructura, la falta de asistencia técnica, escasos niveles de
desarrollo y la
pobre adopción de
tecnología de punta, ésta última generadora de deficiencias en los
procesos de cultivo, riego y ciclos agrícolas diversos, lo cual ha impactado gravemente en el autoconsumo y las
exportaciones agropecuarias.
¿Que va a pasar con el campo mexicano? ¿Bajo que mecanismos se pretende revertir el déficit de balanza
comercial alimentaria que actualmente tiene nuestro
país respecto a otros
países exportadores, como lo es
Argentina, uno de los más grandes
productores de alimento en Latinoamerica y el Mundo, o
Estados Unidos, que destina 20 veces, si, VEINTE VECES el
presupuesto para la agroindustria?.
No cabe duda que el sector agropecuario y el
desarrollo de las zonas
rurales, debe ser un tema prioritario en la agenda del
Gobierno Federal, a tal grado que de su fortalecimiento o deterioro, dependerá intrínsecamente el
desarrollo sustentable de nuestro País.
Por tan solo colocar un ejemplo,
Nuevo León tiene 51
Municipios, pero más de 35 de ellos tienen algún tipo de actividad relacionada con el sector primario.
De aprobarse en los términos planteados el
Presupuesto Federal para el campo, se podría crear toda una ola de variables
económicas que incrementarían el
consumismo extranjero; encarecimiento de los productos agricolas,
carnes y
aves; el
desempleo; la falta de oportunidades; migración a las grandes urbes o al extranjero; y consecuentemente
economía informal, y porque no, quizá hasta
narcotráfico.
Si no se necesita
billetes para poner a funcionar los ejidos, entonces que el
Gobierno Federal responda, pero que responda ya.
¿Que va a pasar con el campo?
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