Patricio Patrón Laviada
| Fecha: 2006-01-01 00:00:00 | por: |
Patricio Patrón Laviada
Gobernador de Yucatán
José R. Martínez Bolio
Patricio Patrón Laviada,
Gobernador Constitucional de
Yucatán, me concedió la siguiente entrevista:
Señor Gobernador: En un
país bien gobernado –dijo Confucio- debe inspirar vergüenza la
pobreza y en un
país mal gobernado debe inspirar vergüenza la riqueza”. ¿Cómo se encuentra
Yucatán a cuatro años de su gobierno? ¿Mal gobernado o bien gobernado? ¿Qué nos puede decir de enorme
pobreza y de la gran riqueza?
“Yucatán cada
día está mejor gobernado, pero sí nos debe de dar vergüenza la
pobreza extrema y que esa
pobreza conviva con la
riqueza extrema de pocos. Por supuesto que no está mal que haya
ricos. Lo que no debe ser es que hayan demasiados
pobres con mínimas posibilidades de salir de su
pobreza. En este problema
sociedad y
gobierno nos tenemos la culpa. No se puede culpar solo al
gobierno y yo como
gobierno asumo mi responsabilidad y
trabajo porque cada
día haya igualdad…”
Hank González dijo: “Se llega al
poder con el voto de los
pobres, pero se gobierna para servir a los ricos”; “Un
político pobre es un
pobre político” ¿Usted ha gobernado para servir a los ricos? ¿Usted es un
pobre político?
Patricio, como le dicen sus ayudantes,
vestido con un cómodo pantalón gris –tipo Dockers-
camisa azul de manga larga en cuya bolsa llevaba un bolígrafo que evidentemente alguien le regalo, de esos baratones, sonrío y después de reflexionar cuidadosamente, contestó:
“Hemos procurado, rompiendo inercias, empezar a gobernar para todos, especialmente para los
pobres. Mi
gobierno se ha esmerado en redistribuir los
impuestos. Desde luego no se trata de gobernar para los
pobres y estar contra de los
ricos. Se trata de contar con el apoyo de los
empresarios que son los que crean
empleos y
riqueza dentro de un marco de
competencia sana que nos beneficie a todos”, respondió el gobernante de 1.94
metros de estatura.
“Respecto a que si soy un
pobre político, te diré: soy un
político con deseos de servir; tengo algo de recursos; no muchos; lo que tenía al comenzar mi
carrera política lo sigo manteniendo; en lo que sí he aumentado mi
patrimonio es que ya tengo
casa propia aunque la debo en su inmensa mayoría.”
¿Qué mérito tiene para haber llegado a ser
Gobernador de Yucatán?
La respuesta del
Gobernador Constitucional de
Yucatán -de 47 años de edad- fue tajante: “¡No ser
político y ser alguien cercano a la gente…!”
Me dicen que usted al comenzar su
gobierno era torpe, inseguro, pero conforme ha pasado el
tiempo ha aprendido. ¿Es cierta esa observación?
“Sí. Es correcta. Me siento más
seguro. Todos los
días procuro aprender más y lo he hecho. Procuro meter menos la pata”.
¿Y cuál ha sido su principal metida de pata?
“¡No he logrado la coordinación necesaria en mi equipo de trabajo!”
¿Qué criterio empleó para seleccionar a su equipo?
“Nos lanzamos a buscar –sin importar colores partidistas- a los mejores
hombres y
mujeres atendiendo un reclamo
ciudadano: “Queremos a la
sociedad en el
gobierno. No queremos
políticos en el gobierno…”
¿Los problemas los maneja con la cabeza o con el corazón?
“Los inherentes a mi cargo con la cabeza, pero los personales, con el corazón…”
Mencione,
señor Gobernador, tres de sus defectos y, al menos, tres de sus virtudes, si es que las tiene…
“Cuando pierdo la paciencia me sale lo matalote. ¡Eso no debe de ser!” (Patrón Laviada se refería al pleito televisado que tuvo el alcalde de Chichimila,
Yucatán, Róger Alcocer García. Sin mencionarlo por su nombre dijo que él condicionó los apoyos del
gobierno a la
gente miserable “y eso no lo puedo permitir, por eso monté en cólera”).
“Como segundo defecto –agregó- tardo mucho en tomar decisiones. Mi tercer defecto es que carezco de ansias de
poder. El
día que mi
gobierno se termine me voy y se acabó.
“No obstante –aclaró- mis tres defectos tienen un lado
bueno: esa agresividad que me salió fue para proteger a la
gente de más escasos recursos. ¡Por eso estoy aquí! Por otro lado, creo que pensar mucho las cosas es correcto. Un gobernante no debe tomar decisiones a tontas y a locas y, finalmente, me alegro de ser un tipo con pocas ansias de
poder.” ¿Te imaginas una
persona enferma de poder? Dijo el
gobernador de
Yucatán que considera tener otra virtud: ser muy generoso…
¿Le parece legal que desde el
poder apoye al
PAN, su partido?
“Sí. Yo
trabajo para que mi
partido siga en el
poder, pero sin emplear recursos del
gobierno. Si mi
partido se queda en el
poder será porque hace un buen gobierno”.
¿En qué momento de su
administración ha sido rebasado por las circunstancias?
“¡Cuando nos azotó el ciclón Isidoro!
¿Hubo falta de previsión?
“¡En lo absoluto! Cumplimos con todo lo que marca
Protección Civil para afrontar ciclones de la Categoría 3, pero fuimos rebasados y para muestra un botón: al otro
día del meteoro hablé con el director de la
CFE y le pregunté cómo le había ido con los postes caídos y me dijo: “¡Muy mal! Se nos cayeron unos 800 postes. Fue una tragedia similar al paso del
huracán Gilberto -que fue de categoría 5-, pero pocos
días después comprobamos que siendo un
huracán Categoría 3 tiró más de 11 mil postes… Sin embargo, el manejo de la tragedia nos enorgullece: ¡nadie murió! Murieron tres
personas antes y después. Nadie falleció durante la tragedia.
“¡El mayor
éxito de mi
gobierno –dice con voz fuerte el mandatario de
Yucatán que rara vez se toma un
día entero de descanso y que por ello en sus giras de fines de
semana se hace acompañar por su esposa e hijos- es ha sido y será el manejo del Huracán Isidoro...! ¡Todo el
pueblo de
Yucatán, todo el
gobierno Federal y toda la
sociedad civil nos juntamos en una tarea! Reconstruir lo derrumbado, claro que como siempre hubo
gente que abusó de las dramáticas circunstancias para lucrar, pero lo impedimos…”
¿Es usted una
persona cultivable?
“¡Me cuido mucho de no ser cultivado!, pero el peor cultivo no es el que un
ciudadano o
funcionario me puede llegar a hacer. ¡Qué va! El peor cultivo para un
político él mismo se lo hace al pararse ante la
gente y decir: “¡Yo Patricio Patrón Laviada soy una maravilla…!” ¡Terminas por creértelo y eso es tu ruina
social, política, moral y económica! ¡Hay que poner los pies en la tierra! He visto muchas, pero muchas
personas –no mencionó a ninguna en especial- perder el piso al auto-cultivarse y eso es trágico…” dice de manera lúcida el gobernante que nunca evadió mi interrogatorio e incluso respondió preguntas impertinentes como la siguiente:
Marx dijo que el
poder vuelve estúpidos a los
hombres y destruye a las
familias. ¿A usted lo ha estupidizado el
poder y ha destruido a su familia?
“¡Ni una cosa ni la otra! Aunque sí me ha quitado un
tiempo valioso que me gustaría dedicarles a mis tres
hijos -de 6, 4 y 2 años de edad respectivamente-. ¡Soy muy chiquitero! Últimamente me he propuesto una disciplina para con
vivir con ellos: llevarlos a la
escuela.”
¿Qué
Gobernadores de
Yucatán admira y cuales le parecen nefastos?
“Admiro a
Carlos Loret de Mola –por su
obra y su
visión de futuro- y a Olegario Molina. De los que me parecen inadecuados, aunque no dejo de reconocer que tuvieron cosas positivas, Víctor Cervera y
Dulce María Sauri”.
¿Cuándo termine su mandato continuará en la política?
“Después de 15 años de ausentarme de mis
negocios intentaré volver al
mundo de la pequeña
empresa; intentaré ser un
ciudadano político, pero ojala no termine siendo más
político que ciudadano…”
¿Qué
negocios tenía usted?
“Relacionados a la pesca…”
¿De no ser
político qué le hubiera gustado ser?
“Investigador, pero también me gusta mucho el periodismo…”, dice el
gobernador cuyo platillo favorito es el queso relleno.
¿Quién es su confidente?
“Soy un tipo solitario, pero es mi confidente mi primo, el
doctor Hugo Laviada y, en ocasiones mi esposa, -con quien llevo siete años de casado-; si no la
empleo mucho como confidente es por no llevar a
casa las broncas de Palacio…”
¿Es cierto que usted no le gusta hablar de su escolaridad y que le cubre la espalda a sus hermanos metidos en
negocios raros?
“¡Falso! Yo estudié hasta la
secundaria. Nunca lo he negado. Con relación a mis hermanos te diré que antes de llegar al
poder ellos ya se dedicaban al
negocio de
coches. ¡Ellos me dicen que yo soy el hermano incómodo, no ellos! ¿Por qué? Porque antes de ser
Gobernador de
Yucatán tenían más
amigos que ahora y
buena fama y yo se los he estropeado…”
“Pero quienes piensan que yo desde el
Gobierno de
Yucatán protejo a mis hermanos les aconsejo que los investiguen y si algo han hecho mal, que los castiguen. Así de sencillo”.
¿Nació en pañales de seda?
Sonriente respondió: “Sí, pero me tocó un pañal de
seda muy gastado, muy arrugado, muy viejo… provengo de una
sociedad feudal que se fue quedando pobre…” dice Patricio que le pide a
Dios “Sabiduría”; que dice ser
bueno “para todos los deportes”; que duerme “unas cinco
horas diarias”, aunque el resto del
día, asegura, “estoy dormitando…”
¿Qué le gustaría dijera su lápida y cómo quiere ser recordado?
“No, no he pensado en la inscripción de mi lápida…. En lo que sí he reflexionado es en cómo me gustaría ser recordado y con gusto te lo diré: Como un
ciudadano común y corriente que rompió –con el apoyo de quienes creyeron en él- un
sistema perverso que no solo es del
PRI sino que viene desde la época de la colonia… Quiero ser recordado como un gobernante cercano a la
gente. ¡¡¡Así quiero ser recordado!!! ¡Gracias, José… fue un gustazo para mí concederte esta entrevista…” concluyó emotivo Patricio Patrón Laviada …
COMENTARIOS DEL ENTREVISTADOR
No tenía el gusto de conocer personalmente a Patricio Patrón Laviada, pero quienes me hablaron de él siempre me lo describieron como un tipo tonto, inculto, intolerante, incapaz, grosero, un
niño bien nacido en pañales de
seda y que se sacó la rifa del tigre al acceder a la gubernatura de
Yucatán, pero digan lo que digan, pensé: ¡él era un triunfador! En efecto, un perdedor no llega a ser
Gobernador de
Yucatán.
Pero cuando lo conocí me encontré con una
persona diferente al que me describieron: un
hombre lúcido, educado, divertido, amable, bien informado, humilde y que tuvo una deferencia que mucho le agradezco: permitir que la entreviste dure una
hora cuando estaba programada para 30 minutos….
Siguiendo los consejos de mi esposa le informé al gobernante que si alguna de mis preguntas le llegara a parecer grosera e impertinente que no la contestara, que pasáramos a la siguiente: ¿Sabe qué me respondió con su mejor sonrisa?
“¡No lo creo, pero comienza…!
¡Gracias
señor Gobernador, y gracias muchísimas gracias a todo su equipo de
comunicación -pero especialmente a
Eduardo Cabrera- que hizo posible esta entrevista! jmb@yucatanonline.com
Trayectoria
De
Patricio Patrón Laviada
• Nació en la
ciudad de
Mérida el 17 de
diciembre de 1957.
• Realizó
estudios de
primaria,
secundaria y bachillerato en la
ciudad de
Mérida y ha tomado diversos cursos especializados, entre ellos de
Calidad Total y
Administración Pública Municipal.
• Sus
padres son José Patrón Méndez (q.e.p.d.), y Cecilia Laviada Arrigunaga. Es el segundo de ocho hermanos: Jose Antonio,
Alejandro,
Carlos, Oswaldo, Ricardo, Francisco, Antonio y Cecilia. En 1998 contrajo nupcias con Silvia Cicero Cáceres, con quien procreó dos
hijos, Silvia y Patricio.
Trayectoria Política
• 1991-1993
Secretario Ejecutivo del Pronasol
Municipal de
Mérida.
• 1993
Candidato a
Diputado local por el IV Distrito
• 1994-1995
Diputado por el IV Distrito en el
Congreso del
Estado de
Yucatán.
• 1995
Candidato a
Presidente Municipal de
Mérida
• 1995-1998 Alcalde de
Mérida
•
2000 Candidato a
Senador de la
República
•
2000 Senador de la
República por el
Estado de
Yucatán
Cargos ocupados
•
Diputado Local de
Yucatán de 1994 a 1995
•
Presidente Municipal de
Mérida de 1995 a 1998
•
Senador de la
República de
2000 a 2001
•
Gobernador Constitucional de
Yucatán de 2001 a 2006
Más artículos de José R. Martínez Bolio
Artículos de hoy en Lapalabra.com
| Fecha: 2006-01-01 00:00:00 | por: |