¿Quién cuida la casa?

Fecha: 2006-05-23 14:39:37por: Javier Ibarrola (fuerzasarmadas@prodigy.net.mx)

¿Qué sentirán las esposas, madres, hijos de aquellos soldados que murieron en el surgimiento del mal llamado “Ejército” Zapatista de Liberación Nacional al ver al tal Marcos aparecer en todas las televisoras?

Al salir a uno de sus múltiples viajes al extranjero, cuando se acostumbraba que todo el gabinete acudiera al aeropuerto a despedir al presidente, José López Portillo le dijo a su secretario de Gobernación, Enrique Olivares Santana: “ahí te encargo la casa”.
El profesor Olivares le contestó: “pues díselo al de la gorrita”, en alusión al secretario de la Defensa Nacional, el general Félix Galván López.
Cancelada la liturgia gubernamental de despedir al presidente como si partiera a conquistar las Galias, nadie de peso se quedó a “cuidar la casa” el pasado fin de semana, porque el presidente Vicente Fox andaba en Austria criticando a populistas, y el general Gerardo Clemente Ricardo Vega García en Washington, hablando en el Pentágono con el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, seguramente sobre la ya anunciada militarización de la frontera ordenada por George Bush.
Entre tanto, aquí en casa, a cargo de vaya usted a saber quién, la histeria, la perversidad y la violencia se regodeaban a sus anchas. El cretino encapuchado de la selva ya se volvió a montar en su macho, que no en su jamelgo en el que se paseaba por la selva chiapaneca, para retar al gobierno: no me iré hasta que todos los presos de Atenco queden en libertad.
Y yo me pregunto: ¿Qué sentirán las esposas, madres, hijos de aquellos soldados que murieron en el surgimiento del mal llamado “Ejército” Zapatista de Liberación Nacional al ver al tal Marcos aparecer en todas las televisoras?
¿Qué sentirán esos deudos al oír y ver a tanto sesudo analista colocar a Marcos nuevamente en el pináculo de la vida nacional, convirtiéndolo en el nuevo fiel de la balanza?
¿Qué pensarán los mandos y los soldados que en 1994 cumplieron con las órdenes de repeler la agresión de los cabezas de trapo?
Pero si su propio comandante supremo se puso a las órdenes de Marcos, ya nada parece tener remedio. Desde Austria Vicente Fox dijo que Marcos, como cualquier ciudadano, tiene el derecho de transitar libremente. Pero Marcos no es cualquier ciudadano. Marcos es un delincuente sobre el que pesan órdenes de aprehensión y ahora amenaza con derrocar gobiernos, correr a los ricos, y sacar de la cárcel a sus compinches delincuentes.
En aquel 1994, el 19 de febrero para ser exactos, el entonces secretario de la Defensa Nacional, General Antonio Riviello Bazán dijo:
“De lejos y de cerca se movieron las manos de la provocación, encontraron la respuesta del diálogo, la concordia y de la cohesión nacional. Nadie puede justificar que se use la violencia y se tomen las armas para reclamar soluciones. No se debe pretender glorificar a quienes recurrieron a la violencia, pues si la confrontación de acercarse a quienes la exaltan, lo primero que harán será solicitar a la autoridad su protección y abrigo”.
Pero todo ello ha quedado en el olvido, gracias al cambio que ha dado paso a una clase gobernante ineficiente, dogmática y timorata. La confrontación está ahí nuevamente y sobran quienes exaltan a los provocadores.
Y sobran también las plañideras que convertidas en Ministerio Público se obcecan en mandar a la picota a quienes con firmeza han puesto orden en tierra sin ley, como lo ha sido San Salvador Atenco.
El soldado, ya sea vestido de verde olivo o de gris preventivo, cumple a cabalidad las órdenes que se le dan, así lo hicieron en Chiapas y así lo hicieron en Atenco. Triste realidad para ellos, cuando las plañideras se escandalizan por el toletazo que le dieron a un perro y no por los siete elementos, ahora pomposamente distinguidos con el nombre de Fuerzas Federales de Apoyo, tirados en camas del Hospital Central Militar recuperándose de la brutal golpiza que les dieron en Atenco.
Si Marcos tiene el derecho, según Fox, de transitar libremente por donde se le antoje, y el EZLN ya le cerró la puerta, entonces ¿para qué tenemos a miles de soldados en Chiapas? En todo caso, sería mejor enviarlos a la frontera norte.
Pero esta clase gobernante no quiere más ruido y los aspirantes a gobernar, menos. Calderón, López Obrador y Madrazo ven al Ejército como un cuerpo policiaco que han de usar para combatir el narcotráfico y nada más.
Cualquiera de los tres habrá de ganar la presidencia a base de votos o por una decisión del Tribunal, pero quien sea investido presidente no podrá gobernar sin el apoyo del Ejército.
Y los tres lo desdeñan. Allá ellos.

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Fecha: 2006-05-23 14:39:37por: Javier Ibarrola (fuerzasarmadas@prodigy.net.mx)