Actores invisibles
| Fecha: 2007-05-12 12:59:15 | por: |
Las recientes marchas de la comunidad inmigrante en
Estados Unidos, que con gran tino, simbólicamente han escogido para demostrar su presencia el primero de
mayo,
día internacional del
trabajo, porque antes que nada son
trabajadores; tuvieron una recepción muy peculiar en los
medios que tendía mas bien a lo negativo.
Los
medios electrónicos le dieron la voz a los agresores de siempre; a aquellos que vociferan como si la inmigración –en un
país de inmigrantes- fuera una parada antes del fin del
mundo. Un embaucador como Pat Buchanan que berrea diciendo que la migración es un
plan de
México para invadir a
Estados Unidos, se ha vuelto un
experto en el tema, pero no agrega nada nuevo. Ignora que hay una multitud de nacionalidades volcándose hacia
Estados Unidos, pero su racismo se centra en los
mexicanos.
Es notoria la ausencia de aquellos estudiosos que pueden dar una
visión distinta de la cuestión, los que pueden desmentir esa patraña del gran costo de los
inmigrantes para el
país. Muchos
estudios se han hecho demostrando que los
inmigrantes contribuyen por mucho con mas de lo que reciben, pero los ignoran porque son inconvenientes para alimentar los miedos. Interesante que esto también lo hacen los que se dicen progresistas en los
medios. Otros en
cambio hablaron por los migrantes, como si éstos no tuvieran voz propia. Son los
actores invisibles, todos los interpretan pero se busca no escucharlos.
La derecha, como ya se ha hecho costumbre, concentró su ataque en ciertos temas, algunos de este año:
Los migrantes son violadores de la
ley, de una
ley que criminaliza el
trabajo. Se evade el tema central: el
sistema económico que refuerza el crecimiento de
Estados Unidos les ha cancelado las oportunidades en
casa; lo que cuenta es que cruzar la
frontera es un hecho ilegal y no en
cambio las causas que han propiciado una miseria espantosa.
Los migrantes abusan del
sistema; para esto se deja de reconocer la complementariedad de las economías. Ahora le dan de nuevo
vuelo al hecho que muchos
niños cruzan a estudiar en
Estados Unidos. El argumento se cuida mucho de decir que muchos estudian en
escuelas de paga donde el costo es muy alto, al grado que tal vez esas
escuelas son viables gracias a los estudiantes
mexicanos. La
Universidad de
Texas otorgó la colegiatura como residente para salvar financieramente a sus campus fronterizos como el de
El Paso. Pero convenientemente se deja de mencionar la gran aportación
económica fronteriza. En el condado de Bexar (donde esta San Antonio) hay unas 45,000
casas de
mexicanos y en
El Paso unas 30,000 que pagan
impuestos y que no necesariamente utilizan los servicios. Si calculamos a unos 3000
dólares anuales en promedio de
impuestos, los
mexicanos pagan alrededor de 225
millones de dólares, muchísimo más de lo que gastan los distritos escolares en proveer
educación a los jóvenes que cruzan y que se matriculan en
escuelas públicas.
Agreguemos de paso los
impuestos que dejan los que pasan a comprar.
Los
medios trataron de minimizar el hecho que miles de
personas salieron a elevar su voz. Esto es significativo en un
país donde la
gente no protesta por miedo a las represalias y porque a la protesta se le ha puesto
precio. Muchos patrones amenazaron a sus
empleados con el despido si salían a protestar, y muchos distritos escolares amenazaron con represalias a los estudiantes que salieran a la calle faltando a
clases. En
cambio los
medios se regodearon con la
violencia, como si nada mejor pudiera haber salido de los migrantes. Para esto solamente se ejemplificó con
Los Ángeles.
Así no hay que sorprenderse de que la atención del amarillismo de los
medios se concentrara en la
violencia policíaca en
Los Ángeles, evitaron decir que se trata de una
policía que se caracteriza por su brutalidad, y en
cambio callaron que unos 250 mil manifestantes salieron a las calles en
Chicago y en decenas mas de ciudades.
Las imágenes son enriquecedoras. En las marchas
familias completas,
niños cuya
educación también debe pasar por el espíritu de lucha, y por el otro lado una
sociedad conservadora que trata de encerrarse
cultural y étnicamente.
La cultura WASP esta en peligro. El influjo de inmigrantes que buscan preservar sus culturas e idiomas, dará lugar a una nueva sociedad en Estados Unidos seguramente más rica y versátil, pero en ella no caben los Buchanan, ni todos aquellos que George Carlin con maestría denominó como CRIPTO FASCISTAS. Ellos son los que construyen muros y tratan de sacar a los inmigrantes, no vaya a ser la de malas y una hija(o) les traiga a alguien moreno o de otro color a la casa y cuando se sienten a la mesa no entiendan la riqueza cultural e idiomática, de esos que pregonan la defensa del pasado, en contra del origen del nuevo americano, que entendería al mundo y sería, tal vez, menos agresivo.
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