REFLEXIONES DEL TÍO LOLO.
| Fecha: 2007-08-04 09:43:14 | por: |
Hace una
semana, tomando el
avión para llegar a
Oaxaca, tuve la oportunidad de venir en uno que venía desde
Los Angeles,
California. Allí veía a muchos oaxaqueños que con sus
familias traían el
rostro que demostraba el cansancio pero a la vez la
alegría y el encanto de regresar a su
tierra y
poder ver a sus
familiares. Platicaba con algunos y todos venías con mucho ánimo pero, con angustia, preguntaban sobre el trato que recibían al llegar por los
aduanales que según me comentaban siempre les hacían cosas para terminar solicitándoles
dinero y ellos, con tal de que no les quitaran sus pocas cosas que traían para regalar a sus
familiares, pues daban algunos
dólares, pero lo peor, me comentaban, era la forma y el trato que recibían por
medio de los
agentes de Migración, ya que éstos no solo los asustaban con la revisión de sus “papeles”, porque los
policías de migración siempre alegan que están raros y que pueden ser falsificados a pesar de que la
Constitución señala que nadie puede solicitarle a un mexicano por
nacimiento en territorio
nacional identificaciones, a menos que sea por orden de
juez o por algún delito totalmente probado. Así, venían esos
hombres,
mujeres y
niños, con el
corazón latiendo de emoción para ver a sus
familiares a los que de lejos saludaban antes de que fueran maltratados por todas esas
autoridades, donde se les mal recibe y maltrata, se les extorsiona y nadie puede hacer nada, porque todos quieren llegar a sus
casa después de largas ausencias y terribles jornadas de
trabajo y de
viaje. De esto se aprovechan los “policías” en
Oaxaca y por ello, en vez de recibirles, los
agentes de Migración, como trataron al Chino Shenli Ye Gon, con todo buen manejo por los muchos
millones que les dio a sus
funcionarios, los tratan como si fueran ajenos a
México y como si fueran
tratados como los tratan los
policías en los
Estados Unidos, donde son marginados y discriminados.
Posteriormente, el lunes, a las ochos de la mañana, en un
viaje por Avicsa, todos formados, veíamos como el subdelegado de Migración en el
Estado, chacoteaba con varios
policías y jugueteaba como si estuviera en
vacaciones y no en el
trabajo. Todos sabemos, en
Oaxaca, que por este
Estado pasan diariamente muchos indocumentados y que hay tratos especiales en los vuelos donde están arreglados con los “polleros” y los
funcionarios de Migración no solo les brindan la impunidad para el traslado de indocumentados de Centro y Sur
América, sino que les tratan caballerosamente. Claro, sabemos que los
agentes de Migración, ahora, buscan las plazas del Sur, porque es donde más
dinero ganan con los polleros y con las extorsiones y maniobras que hacen en contra de los propios
mexicanos. Pues bien, ahí veíamos las
caras de tristeza de muchos
familiares que despedían a sus parientes y muchos
hombres,
mujeres y
niños retornaban a la “chinga” del diario, para mal
ganar dinero y expulsados por el
hambre poder tener un lugar de
empleo en los
Estados Unidos y enviar algunos
dólares a sus
familiares, en esos transes y tristezas veíamos las cosas, cuando también veíamos el mal trato y la exigencia de presentar “papeles” a todos los que el subdelegado de Migración que antes jugaba y chacoteaba, les exigía con malas
caras y prepotencia para demostrar que era el “jefe” que el manda y que todo lo puede, hasta detenerle y con ello perder el
vuelo y otras muchas cosas. Claro, como todo hampón y cínico, no le gusta que le vean las maniobras que realiza y sabe que todos los mirábamos con odio, no con respeto a una
autoridad, sino con el desprecio que nos merece un
corrupto y cínico que aprovecha los últimos minutos en las filas de abordaje y entonces solicita los
papeles a los más jodidos y
pobres y los detiene con el cuento de que tendrá que comprobar para ver si no son “falsificados” o que de verdad es el portador el dueño de los mismos y, para no perder el
avión, los
pobres oaxaqueños que van en busca del
pan diario, con jornadas terribles, mejor dejan unos
dólares en sus manos y nadie se atreve a denunciar porque es “perder el
tiempo y tener el peligro de que lo metan a la
cárcel con falsas acusaciones o bien le cargue de
drogas ”, así se las gastan y por ello, gozan de la impunidad.
Al abordar el
avión comentamos con varios de esos migrantes que van a la joda y nos explican que es el mismo cuento y tragedia de siempre cuando llegan o cuando salen. Nos comentan que ellos se joden mucho para tener unos
dólares y esos hampones con placa, solamente estiran las manos y se llenan los bolsillos cuando reciben las partidas de “pollos” conducidos y arreglados con los “polleros” que traen sus “cargas” millonarias desde Centro y Sur
América, con la
protección y la impunidad que les brindan esos “policías” que en vez de servir a la
sociedad, la extorsionan, la maltratan y la amenazan. Esto es lo que sucede en
Oaxaca y no hay duda que los
funcionarios no lo ven porque llegan al final y los suben a primera
Clase por aquello de las cortesías. A ellos, no les piden
papeles, porque pueden hacerles perder su productiva “chamba” y
bueno, el delegado de Migración o los demás jefes, poco van al
Aeropuerto o a la Central camionera, despachan en sus
oficinas, donde reciben parte de la “POLLA”, SE REPARTEN EL DINERO, GANADO CON SUDOR Y LÁGRIMAS, POR LOS EXPULSADOS POR EL HAMBRE O POR AQUELLOS QUE TRISTES, VAN A CONSEGUIR EMPLEO A
Estados Unidos y son explotados, marginados, extorsionados por “funcionarios”
mexicanos que son
corruptos y cínicos hampones con placa.
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