UN RECLAMO SIMPLE
| Fecha: 2008-01-27 03:03:28 | por: |
CARTA ABIERTA A CARLOS SLIM
Ing. Carlos Slim Helú
Dueño de TelMex
Esta misiva no va dirigida a Usted para preguntarle la manera en que fue adquirido TelMex, ni tampoco para investigar quien o quienes son sus socios o los verdaderos dueños de la
empresa. No, mi interés para comunicarme con usted es más simple.
Sé que en cuestión de
negocios, han de utilizarse un sinnúmero de recursos para cobrar los servicios proporcionados; si alguien no paga a
tiempo o de plano no quiere pagar hay que cobrarle insistentemente para que pague el adeudo, aunque sea un minusválido o un anciano sin
empleo, hay que cobrarle de cualquier manera. No importa si el servicio dado es el más
caro el
mundo; ni modo es el único en el País y no hay de donde escoger. El uso del
teléfono es ya, un artículo de primera necesidad que desafortunadamente se maneja como de lujo, quedando excluido de la canasta básica; y en
México sólo hay un lugar para elegir: TelMex que proporciona un servicio
caro para el usuario y deficiente técnicamente, ni modo.
Pero tampoco es mi deseo reclamar el costo y la mala calidad del servicio que su
empresa proporciona. No, mi carta va dirigida a Usted para el reclamo de una situación más simple, mucho más simple.
En los últimos 36 meses he hecho lo posible para pagar puntualmente el servicio telefónico a su
empresa, regularmente lo he logrado a pesar de que la factura representa cerca del 30 % de mis ingresos: ni modo, hay que comunicarse por cuestiones afectivas y de
trabajo. De hecho en mis cotizaciones incluyo una plusvalía por concepto telefónico que repercute en un incremento del
precio de los servicios que proporciono al cliente. Por eso, no le reclamo la
inflación que provoca el servicio telefónico que Usted proporciona mediante su compañía.
Mi reclamo es más simple.
Cuando alguien no paga la factura de TelMex en la fecha límite, además del corte inmediato del servicio de entrada y salidas de llamadas, una
computadora inicia una serie de llamadas (esas si entran) para reclamar el cobro, parecería lo justo.
Sin embargo, cuando su cliente va al corriente de sus pagos, la misma
computadora da un servicio adicional a los “estimados clientes” que en
realidad, no creo que la
computadora los estime. El servicio adicional es el recordatorio de que en los próximos
días vencerá el periodo en que hay que pagar a TelMex los servicios telefónicos.
Y de allí viene mi reclamo simple.
¿Cuándo, como y quién solicitó el servicio?. El robot de su
empresa inicia las llamadas para recordar el aún “no adeudo”, molestándolo en su domicilio.
En lo particular, el servidor de TelMex llama telefónicamente para indicar que próximamente vencerá el
tiempo de pago y hay que ir apagar. Mañosamente la grabación indica que si ya hizo el pago se ignore el llamado; no obstante el llamado ya no puede ser ignorado ya que se estaba dormido. El
teléfono suena a horas apropiadas para algunos, inapropiadas para otros, despertando, levantando el auricular sólo para escuchar el recordatorio de una grabación. Después de esto ya no se puede conciliar el sueño, ni siquiera existe el derecho de réplica ya que la grabadora no oye. Lo peor es que la fecha indicada en el recibo – estado de cuenta aún no se vence, sólo es un recordatorio.
Sé que su afán por enriquecerse y por conservar el lugar de los
hombres más
ricos del
mundo es extremo, pero que no sea por estas prácticas que aprovechan los huecos legales en materia de manejo de
negocios. Desconozco las
estadísticas de los beneficios obtenidos por TelMex por invadir la privacidad de los hogares, causándoles las molestias en sus domicilios por este tipo de llamadas, pero conozco mi estadística de las llamadas molestas para recordarme de que seré un deudor si no pago en un plazo de 5
días. Créame, no me interesa saber eso, prefiero pagar antes de la fecha límite, no me lo recuerde; llevo mi propia agenda.
Mi reclamo simple es que no quiero que me recuerde de mi posible
futuro adeudo y por favor, déjeme dormir que le pagaré a
tiempo y Usted se seguirá enriqueciendo a costa de sus servicios
caros, monopólicos y de mala calidad.
(Traté de enviarle esta carta a Carlos Slim desde su página - sitio http://www.carlosslim.com/index.html pero fue imposible)
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