UN PILLO DE APELLIDO MOURIÑO
| Fecha: 2008-03-07 18:14:16 | por: |
En el periodismo nada es más criticable que lo parcial y lo tendencioso, pero algo que raya en lo patético es la visceralidad con la que se escriben las cosas, y un buen ejemplo de esa absurda forma de manipulación de la opinión pública, la demuestra el columnista de El
Universal Ricardo Alemán en su blog, con un nombre que remeda una idea del EZLN: “La Otra Opinión”.
Desde el titulo que induce a la participación de los
lectores del blog, se cuestiona si
Juan Camilo Mouriño ha muerto políticamente. En su comentario de introducción evita contestar ¿A quien se le debe el golpe mortal? Pero sugiere, a la
luz de una razón que parece un sarcasmo, que no debería pasar nada porque el
PRD y sobretodo el “legitimo”, no tienen la
calidad moral para exhibir a quien muchos, quizás miles, creemos que es un pillo de apellido Mouriño. Como este
experto columnista cree que la opinión pública tiende a diluirse y, seguramente ya nadie pensará que hubo fraude en las
elecciones de 1988, en esa perspectiva
López Obrador ya no sería un peligro para
México, pero entonces ¿Cuál es su preocupación por echarle tierra? Justifica: “Está claro que para una
buena parte de los amarillos –cada vez menos por cierto–, el
PAN y
Calderón se robaron la elección. Por esa razón son unos ladrones y el
gobierno es “espurio” (…) Vamos a suponer que tienen razón, e incluso que el
señor Juan Camilo Mouriño es un traficante de influencias al adjudicar contratos directos, sin licitación a
empresas familiares. Bien. (…) Pero los mismos que sostienen esa versión, se niegan a ver la otra
cara de la
moneda. Y en efecto, en el otro extremo no están nada limpios. (…) También tienen cola que les pisen. Una cola muy larga y muy sucia, sobre todo en el caso de los amarillos. (…) Apelemos a la
memoria. (…) ¿Qué pasó hace casi cuatro años con el
señor René Bejarano? ¿No era el escudero número uno del “legítimo”? ¿No se embolsó los
dólares y hasta las ligas para que su jefe –y lo dijo en el video–, hiciera política? ¿Y no, no se vale que salgan con el cuento de que nadie es culpable o que el responsable es el
señor Ahumada?” Aunque luego alegue que: “cuestionamos con severidad –y hasta en ocho ocasiones en apenas dos meses–, el nombramiento de
Juan Camilo Mouriño como
secretario de
Gobernación y su
pobre despeño (sic) en el cargo.” (http://blogs.eluniversal.com.mx/laotra/),
Ricardo Alemán repite exactamente el mismo argumento trillado que el
presidente del
PAN dijo ayer en todos los
medios de comunicación que tuvo a su alcance, empezando por la entrevista con
Carlos Loret de Mola, en
Televisa: “si quieren hablar de
corrupción ahí esta Bejarano…”. Comprendo la vehemencia con que el
señor Germán Martínez defiende a Mouriño, pues no se puede esperar algo menos de un compañero de juerga y parte de ese
grupo de Los Muéganos, que describe con detalle la revista “Quien” (www.quien.com/edicion-impresa/la-vida-privada-de-juan-camilo-mourino). Pero el toque de “objetividad” que el columnista pretende darle a su opinión cuando cuestiona: “¿Por qué algunos se niegan a reconocer lo nefasto de los
panistas, otros cierran los
ojos a lo sucio y engañabobos de los amarillos y los de más allá se hacen disimulados frente a las transas institucionales de los tricolores?”, se pierde al desacreditar y calificar de “el mitómano legítimo” a
López Obrador, que le causa una fobia incontrolable y que en su columna Itinerario
Político del pasado 2 de
marzo, luego de una breve mención al caso Mouriño, aprovechó para escribir todo lo que pudo en contra del “Señor Legitimo”.
Volviendo al blog, afirma que el
secretario de
Gobernación Juan Camilo Mouriño no es de fiar, sin dar una sola razón, eso se lo deja a “la otra opinión” y con ello evita analizar las dos
caras de la
moneda a las que conduce a sus
lectores: el trafico de influencias entre un tipo como Mouriño que fue y sigue siendo
funcionario publico y de altísimo nivel, con el caso de Bejarano. Estos son dos casos que los separa el
tiempo y el alcance. Lo de Rene Bejarano en su momento fue un
tráfico descubierto, investigado y juzgado, por si no lo recuerdan el
señor no era un
funcionario público cuando ese hecho sucedió, pero luego con documentos y pruebas en manos de la
justicia perdió su fuero como
diputado, fue capturado y paso un
tiempo en la
cárcel, no hubo
medio de
comunicación que no lo linchara y hasta un par de marcas de productos se aprovecharon de la situación para sus campañas de
publicidad. Con el caso Mouriño todo sigue en una discusión banal entre los
diputados acusadores, los defensores a ultranza y los siempre institucionales y convenencieros, difícilmente pasará algo que ponga ante la
justicia a Mouriño, aunque el juicio mediático que forma una opinión publica, suele ser más contundente y lapidario.
Esta claro que
Juan Camilo Mouriño no sólo es un superasesor,
funcionario y
amigo personal de
Felipe Calderón, es un protegido del
poder desde hace mas de una década, como lo deja entrever el reportaje “Mouriño e
hijos, S.A.” de la revista
proceso, publicado en línea por la Verdad del Sureste del 6 de
enero de
2008 (http://www.la-verdad.com.mx/principal/index.php?option=com_content&task=view&id=5860&Itemid=168), y al menos, si los
panistas dicen tener una moral sólida y un
compromiso con
México, deberían de preocuparse porque el joven y bailador
Secretario de
Gobernación se defienda solo y borre esa duda que nos incomoda a miles de
mexicanos, pues si al amparo del
poder se aprovechó para beneficiarse ¿Qué nos podemos esperar si
Felipe Calderón lo impone como
presidente en 2012?
En la entrevista del noticiero de Joaquín López Dóriga, Mouriño reconoció que si firmó contratos entre las
empresas familiares y
Petróleos Mexicanos, luego aseguró que ha actuado con “estricto apego a la ley” y mañosamente transformó la acusación que le hacen en un ataque a
México. Dice que sus detractores han cuestionado su nacionalidad, su origen y ahora su probidad, él es
amigo personal de
Felipe Calderón y al atacarlo tratan de debilitar y disminuir” al
gobierno que representa, como
Felipe Calderón es el
presidente legal de
México, entonces sus detractores apuestan a debilitar a
México, por eso “la determinación del
Presidente es seguir adelante” ¿Adelante en que? Ricardo Alemán dice: “¿Son concluyentes y contundentes los documentos que exhibió el derrotado candidato
presidencial respecto al
señor Mouriño? Pues no” (¡Ja! Ahora ya no hay papelito que hable y menos si viene de manos de López Obrador). Dentro de toda su españolería no se si el pillo tenga algo de mexicano, pero no me cabe duda que si tiene algo de alemán.
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