LOS BÁSICOS EN LA CULTURA FINANCIERA
CORRESPONSABILIDAD: LA SUMA DE TODOS
| Fecha: 2008-03-08 17:17:52 | por: |
COLUMNA POR LA ESPIRAL CLAUDIA LUNA PALENCIA
POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia
-Los básicos en la
cultura financiera
-Corresponsabilidad: la suma de todos
-Transparencia y estructura legal
Una
cultura se forma a base de conocimiento, adquirir
hábitos, estructurar
valores que educan, de la práctica de usos, adopción de costumbres transmitidas de generación en generación gracias a lo que se inculca de
persona a
persona.
Sin una definición precisa, ni claramente estructurada hasta la
fecha, la
cultura financiera se asemeja a todo un océano de posibilidades, sin embargo, hay que ponerle linderos.
Por
cultura financiera entendemos el conocimiento
económico y
financiero puesto en lenguaje asequible (información) para un público no
financiero que además dispone de las estructuras y
herramientas necesarias para ejercer sus
derechos y obligaciones como homo economicus y tomador de decisiones de ahorro,
inversión, formación de
patrimonio hipotecario o empresarial.
Otras contribuciones, la de José Manuel González Páramo, miembro del Consejo de
Gobierno del
Banco Central Europeo (BCE) si bien no hablan como tal de la
cultura financiera, lo hacen de la
cultura económica indicando que: “La
cultura económica mejora las decisiones de
inversión, gasto, endeudamiento, etc. y reduce el riesgo de ser víctima del fraude”.
James Tobin, premio Nobel de
Economía 1986, destaca “la importancia de la
educación económica es obvia. Las
personas toman decisiones
económicas durante toda su
vida, como
trabajadores y como consumidores, como
ciudadanos y como votantes. Son bombardeados permanentemente con
información y desinformación
económica. Necesitan, por tanto, capacidad de juicio crítico.”
En todo caso sea para formar la
cultura financiera y la
cultura económica, la
información y la
educación son indispensables.
Al mismo
tiempo deben fomentarse los
derechos y obligaciones en un campo altamente sensible y fundamental como es todo lo que atañe con la
economía y las finanzas. Yo le pregunto a usted,
amigo lector: ¿Recibe
información económica y financiera de forma explícita, puntual, en un lenguaje entendible para usted de parte de las
instituciones sean públicas o privadas?.
Le hago otra pregunta: ¿Conoce bien a bien todos sus
derechos como usuario de los servicios financieros? ¿Y las obligaciones? De entrada sabe que tiene que pagar si debe un
crédito, pero no sabe todo lo que alrededor de este
crédito va sumándose y añadiendo para hacer cada vez más abultado su pago.
Desde mi punto de vista, en la
cultura financiera, tiene que existir un alto sentido de responsabilidad y de corresponsabilidad, esto es, oferentes y demandantes sabedores de sus
derechos, sus obligaciones, quienes se encuentran en un marco jurídico perfectamente claro, en un
Estado de Derecho capaz de poner en su sitio al que se pasa de vivo.
Estas líneas que para mí son piedra angular para cimentar una
cultura financiera no las encontramos en
México, ni hay paraíso en otros
países, todos tienen sus bemoles. En
Estados Unidos se quejan de que no hay
cultura financiera y digamos que allá los juicios están a la orden del
día; por otra parte, en
España, destacan las deficiencias.
Empero, siempre hay oportunidades para ir a mejor, por eso me parece muy destacable, bastante encomiable el esfuerzo de la Asociación de Bancos de
México (ABM) junto con la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para promover la
cultura financiera.
El 22 de
febrero pasado, Enrique Castillo,
presidente de la ABM y José Narro, rector de la
UNAM firmaron un convenio marco de colaboración para fortalecer los lazos de colaboración entre el club de
bancos e
instituciones como la
UNAM.
Trabajarán de forma conjunta primero para recabar
información entre la
gente, saber su opinión sobre la operación de los
bancos, desmenuzar el conocimiento que tienen acerca de los instrumentos financieros; para después, llevar a cabo campañas de
información para orientar a la
gente, al usuario de la
banca y al potencial; difundir el conocimiento propio en torno al
sistema financiero.
Es muy importante que no se les olvide que la
cultura financiera requiere de la
cultura de pago, de la responsabilidad de las
personas como usuarios de los servicios bancarios y fundamentalmente de la corresponsabilidad al incluir a los propios
bancos, a su personal, sus ejecutivos y directivos para que estén dispuestos en maneras amables, un lenguaje entendible y con sentido de
honestidad para informar, ayudar y orientar al usuario de la institución.
Una
cultura financiera en el sentido más puro del idealismo debe descansar en
clientes responsables para ahorrar y para pagar sus deudas, que gracias al conocimiento adquirido sobre del
mercado, han aprendido en qué momento es mejor desendeudarse y en cuáles pedir un
crédito; cuando tomar una decisión de ahorro y otra de
inversión. Para lograr esto, en una
cultura financiera óptima, usted debería ir acompañado de la corresponsabilidad de la que es partícipe su ejecutivo de cuenta del
banco donde está usted como
cliente.
En una
cultura financiera plena usted tiene
derecho a ser un educando permanente, a recibir
información clara y precisa, asimilarla, estudiarla para entonces tomar la decisión más acertada.
A COLACIÓN
No hay un indicador que mida el nivel de
cultura financiera de un
país respecto de otro, tendremos algunos indicios interesantes si sacamos relaciones entre el grado de bancarización de un
país respecto de otro; la permeabilidad de las actividades financieras informales en comparación con las actividades financieras formales en dos rubros: ahorro tradicional enfrentando al pagaré respecto de la tanda; y en los
créditos personales disponibles en la
banca frente a los empeños y los
préstamos concedidos de forma informal; así como la disponibilidad de personal entre la
población; y de personal bancario entre los
clientes existentes.
Asimismo observar las
estadísticas mes con
mes para determinar el comportamiento del
cliente en cuanto a su nivel de ahorro o bien demoras en el pago del
crédito o los
créditos que tenga. ¿Por qué unos
meses son más difíciles y otros puede cumplir con regularidad?.
También pedir los datos de la CONDUSEF, el ombudsman
financiero, debe tener archivos de las principales quejas de los
clientes hacia el
sistema financiero. ¿Cómo mejorar la eficiencia de la
banca y su personal?.
Y sobre todo recordar que, una
cultura financiera, no debe soslayar el ingrediente mágico de la confianza. Si una
persona cliente de un
banco siente que éste le roba su
dinero (en vez de protegerlo) su desencanto
mina la credibilidad y entonces todos querremos pasarnos de vivos. Esto no es sano para nadie. Tiene que hacerse mucho esfuerzo de ambas partes.
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