érase una vez...
| Fecha: 2008-05-04 13:52:16 | por: |
"...lo terrible se aprende enseguida, lo hermoso nos cuesta la vida..."S. Rodríguez
Cuatro siluetas frente al fuego de una fogata, Silvio de fondo complementando el ambiente, mi pecho latiendo, sonrisas de
paz, miradas de frente, el calor de un
cuerpo que me registra, mentes activas, charlas verdaderas, almas que quieren
volar, risas ¿por qué no?, cuatro espíritus grandes, noches infinitas que siguen ocurriendo... en mi corazón, en la irrealidad del
tiempo, en el calor de mi pecho, en estas lágrimas incontenibles de nostalgia, de extrañar algo que no se ha repetido ni asemejado en años, en años.
Cuatro aves que acicalaban sus alas juntas y reconocían lo diverso de sus rutas por
volar, grandes planes...
Esta ave ahora vuela en otro hemisferio, y planea sobre la
ciudad buscando alguna fogata donde encontrar tres siluetas que no están, aletea para
ganar altura tarareándose para si misma las
canciones de Silvio y canta con el viento, despierta en su pecho lo que despertaban aquellas tertulias, aquellas noches en donde el bosque era parte importante, ahora asfalto y edificios y una sala de
teatro que me mira expectante "soy tuya… ¡¿qué tienes que decir?!" y planeo más para concretar el aterrizaje esquivando el pánico, dándole la vuelta a la banalidad y vanidad que abunda, asustando a los egos, planeo cerrando los
ojos, recordando aquellas noches, esta sensación en el pecho que late que quema, que me recuerda que quiero decir algo que valga, que retumbe, que la estética será solo vehículo y acompañamiento, que soy ahora un pintor frente al lienzo en blanco, me enfrento al increible hecho de que tengo lo que pedí... que está frente a mi el
plan que relataba en aquellas noches de fuego y
vida.
"Nam-myoho-rengue-kio" repito entre incienso y velas para saber decidir los colores, los pinceles, las dimensiones...
5 almas confían en mi, me miran y trabajan.
3 siluetas me hacen falta.
1 sola el alma de la que trato de desprenderme, o debiera decir trato de expulsarla, expresarla, retratarla, reconocerla.
1 mi voz que modulo para ser clara, para pintar ese lienzo de a poco.
Inevitablemente ese resultado final será con toda la fuerza de mi
amor para esas siluetas y para mi
madre.
¿Será posible el pasado en el presente? ¿será que uno tiene que estar despierto para respirar esos momentos y hacerlos combustible para siempre? Así… como recuerdos, como imágenes que golpean irrevocables.
Hubo cierta hermandad, nos unieron acordes, llantos, persecuciones, sueños, renovaciones,
amor, pero hay algo inexpresable en
palabras que cuando se estaba ahí nada más existía, nada más preocupaba, podía ser una
clínica odiosa, el bosque, un café, una noche lluviosa en un edificio viejo. No importó.
Y fallé.
La nostalgia se convierte también en un motor, tanto como lo eran aquellos momentos y por eso digo: gracias.
V.
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