Gobierno de mentiras

Fecha: 2008-05-04 18:31:17por: Samuel Schmidt (schmidt@mexico.com)

Uno ya no sabe que creer.
Cuando el gobierno hizo aspavientos para promover su reforma fiscal que terminó siendo la introducción de un nuevo impuesto, nos dijo que era muy importante porque iba a lograr que los que no pagaban el impuesto sobre la renta se vieran obligados a hacerlo. Fueron muy cuidadosos en no mencionar la razón que los llevaba a buscar más recursos, y esta es que la recaudación fiscal se ha caído; esto le quedaba claro a todo mundo solamente al ver el muy magro crecimiento económico, que además en gran parte esta fincado en la gigantesca aportación fiscal de PEMEX, pero dejamos que una vez mas nos mintieran.
Finalmente y vaya usted a saber con que suerte de negociación obscura con los socios legislativos del PRIAN, el IETU fue aprobado y muy poco tiempo después el gobierno lanzó las campanas al vuelo para decirnos que estaba teniendo una recaudación record, pero otra vez se cuidó muy bien de ocultar que el incremento se debía a que el IETU se le estaba aplicando a los salarios.
La tasa impositiva le aumentó automáticamente a los causantes atados de siempre. Para cualquier asalariado que recibió un aumento de 4.5% en el sueldo, la cantidad neta que recibe es menor a la que percibía el año pasado. El IETU se tragó completito todo el incremento y una parte del salario neto; la conclusión no es muy difícil, la gente tiene menos dinero para comprar, con lo que la reforma fiscal se muestra con su impacto recesivo.
La recaudación que viene de las empresas se ha caído y como no sabemos si los evasores de siempre en realidad pagan mas, lo que se antoja como no posible, ahora el gobierno esta atrapado en su propia trampa. No hay crecimiento, no hay recaudación y el gobierno frena a la economía. Lo lógico sería derogar el IETU, liberar el ingreso y facilitar que la gente aumente su consumo, eso por si solo dinamizaría la economía nacional, pero implica reconocer el error y la mentira, o sea que no sucederá.
Hoy hay gobiernos de los estados que están implantando recortes presupuestales de hasta 10%, aunque hay gobernadores como el lépero de Jalisco que tiene recursos para dar macrolimosnas mientras zonas amplias de su ciudad capital carecen de agua potable, otros como el de Nayarit agasajan a curas en hoteles de cinco estrellas (se habla de quinientos invitados), el de Chihuahua le da camionetas en comodato a las diócesis, y hasta alcaldes como el de Juárez le construye una prepa a un cura que tiene una casa refugio. Sería buena idea que se empiece a revisar la política de donativos de los gobiernos estatales y municipales para ver si ese dinero podría aplicarse mejor a incentivar el crecimiento económico.
Una de las preguntas que flota en el aire es cual es el destino de los petrodólares que deben llegar a una fortuna considerando el precio al que ha llegado el petróleo mexicano.
Si continuamos exportando la misma cantidad de petróleo que en el 2007, este año estamos exportando 51,288,166 barriles mensuales, que vendidos a un promedio de 90 dólares engrosan 4,615,935,000 dólares. Sin ver el impacto sobre la economía de esa fortuna, ahora el gobierno se mueve para aumentar el precio de la gasolina y nos dice con candor que esta subsidiando los combustibles.
El nuevo argumento es que se gastaron 54 mil 827 millones de pesos (5,172 millones de dólares) en el primer trimestre por concepto de subsidio a los consumidores de combustibles, pero esto es una mentira monumental. Esa cantidad es lo que el gobierno gastó en importación de gasolinas (debido a su renuencia a construir refinerías en el país hasta que no las puedan privatizar y entregárselas a sus patrones) y el precio final de la gasolina al consumidor tiene una cantidad escandalosa de impuestos donde brillan por lo menos dos IVAs. Cuando se homologó el precio de la gasolina en la frontera con Estados Unidos se hizo por medio de una reducción de impuestos, o sea que no hay subsidio. Mas aún, cuando los agricultores han solicitado que se les subsidie el Diesel para competir contra la agricultura de Estados Unidos, el gobierno se ha negado, tal vez porque ellos solamente subsidian al gran capital no al pequeño productor agrícola.
El gobierno exige cada día mas impuestos, los servicios son cada día de peor calidad, las escuelas y el sistema de salud tienen una condición ruinosa, y nadie se mete a revisar en serio el gasto gubernamental para reducir el dispendio y la corrupción que hoy esta peor que nunca. La inversión anunciada para infraestructura esta atorada en la maraña burocrática, el anuncio del blindaje frente a la recesión en Estados Unidos fue falaz y nuestras expectativas para crecer no alcanzan a las de Haiti.
Eso si, seguimos con el circo de una reforma energética cuyo fracaso esta anunciado, porque lo maneja un gobierno mentiroso y una oposición cuyo precio se alcanza con mucha facilidad.


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Fecha: 2008-05-04 18:31:17por: Samuel Schmidt (schmidt@mexico.com)