EL PENSAMIENTO DE UN CONOCEDOR. (parte 2)

Fecha: 2008-05-23 09:48:03por: Jorge Ávila Nuño (toluco686@gmail.com)

APUNTEN



“Que el día más triste de tu futuro no sea peor que el día más feliz de tu pasado”.


Hace algunos días, en conversación virtual con un contador público que muchos hemos conocido como lo es Jorge Barajas Palomo, de amplia trayectoria profesional y docente, me dio a conocer un texto enviado al Colegio de Contadores Públicos de México A.C.
Al leerlo recordé que la profesión, cualquiera que ésta sea, es susceptible y hasta saludable el mantenerse abierta a temas que motiven el interés de todos los agremiados, por lo que con la autorización de mi amigo transcribo literalmente su forma de pensamiento.
Del Boletín Semanal a la Revista Veritas
Críticas y autocríticas.- Por: Jorge Barajas Palomo. Expresidente del Instituto Mexicano de Contadores Púbicos. (IMCP).
V
Los por qué’s
¿Por qué, entonces, el órgano informativo del Colegio que agrupa a los profesionales de la imparcialidad y del juicio basado en evidencias, ofrece un solo punto de vista sobre tan complejos problemas nacionales, cuya naturaleza y trascendencia los hace obvia y obligadamente diversos, tanto en la forma de analizarlos como en su posible solución?
¿Por qué, además de su parcialidad, dichos argumentos provienen de terceros no agremiados al Colegio?
¿Por qué en este escenario que llama a la responsable e interesante discusión nacional de cuestiones fundamentales para nuestra Nación, no se nos ofrecen en nuestras revistas versiones incluso encontradas para orientar nuestras ideas y ayudarnos a formar juicios mejores, tal y como hemos sabido hacerlo en los procesos de emisión de nuestras normas profesionales?
¿Por qué no se dice, por ejemplo, que Amnistía Internacional denunció en febrero que varias de las propuestas aprobadas por el Senado en materia de justicia penal “contienen elementos que minan los derechos humanos y las garantías básicas, por lo que es necesario revisarlas y modificarlas antes de ser aprobadas”?
¿Por qué no –para poner otro ejemplo- el apreciado Carlos Cárdenas Guzmán, miembro del Consejo Editorial de Veritas y al mismo tiempo Vicepresidente del Área Fiscal del IMCP, nos presenta su autorizada opinión sobre la sangría fiscal de PEMEX que explica la supuesta bancarrota de la empresa, o sobre la negativa del gobierno a hacer una verdadera reforma fiscal para elevar nuestra paupérrima recaudación (9% sin la renta petrolera), o sobre el hecho real de que los grupos empresariales más grandes del país eluden el pago de sus impuestos con una merma para el Estado de casi 500 mil millones de pesos al año (ver informes de la Auditoría Superior de la Federación)?
VI
Una denostación inaceptable
En estos soliloquios trataba de distraerme hace algunos días (fines de abril) cuando me llegó Veritas de mayo y encontré en su página 4 (otra vez la primera después del mensaje del presidente del Colegio), que la misteriosa y hermética DEAP (todavía no sabemos quiénes son, de dónde vienen y cuál es el nombre de los que ejecutan y realizan esos diseños, estrategias, análisis y prospecciones globales) vuelve a endosarnos su opinión parcializada.
Para nuestra sorpresa, los de la DEAP no tocan en ésta su nueva entrega los temas del petróleo, ni de los enormes pasivos laborales, ni de los impuestos, acaso más relacionados con el entorno económico en el que se desenvuelven los contadores públicos. No, hoy nos vienen a hablar de la narcoguerrilla, de las FARC y del EPR y a reavivar una discusión que hace varias semanas los mexicanos creíamos agotada.
Bajo el título de “Estrategia geopolítica bolivariana” ocupan páginas privilegiadas del órgano oficial de nuestro Colegio con un tema eminentemente político, para declarar sin el mínimo rubor o sombra de duda (que) “en la incursión del ejército colombiano a territorio del Ecuador, en marzo pasado, no se puede ignorar la presencia de activistas mexicanos, ni la estrecha relación de Lucía Morett con las FARC (…) y que la respuesta inicial del gobierno de México ha sido diplomática y políticamente correcta”.
Tales expresiones infamantes coinciden en tiempo y forma con la usada por el embajador de Colombia en México, Luis Camilo Osorio, en la carta que envió al Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Dr. José Narro, el pasado 23 de abril, en la que le sugería dirigir su condena a la presencia de estudiantes mexicanos en el campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y no al presidente Álvaro Uribe. En la misiva, el diplomático –quien es investigado en su país por presuntos nexos con paramilitares– aseveraba con no poca ironía que el campamento encabezado por Raúl Reyes “no era un campus universitario, sino un lugar de planeamiento y operaciones terroristas contra Colombia y entrenamiento de redes de apoyo”. Todo esto luego de que el mandatario colombiano se atrevió a calificar a los estudiantes mexicanos que murieron en Ecuador como cómplices del grupo guerrillero, tal y como ahora esta DEAP lo asegura.
Si el Consejo Editorial de Veritas quiere que su colaborador editorial permanente nos hable de esto, debe aceptar entonces –pese a la obligada extensión de este artículo- que refresquemos la memoria de los lectores con algunas efemérides sobre el particular:
- Unas semanas atrás, después de tan grave incidente sucedido el 1 de marzo y de las acusaciones del presidente de Colombia, la UNAM ya había emitido por voz de su Rector, el Dr. Narro, un comunicado desusadamente enérgico en que rechazaba “las afirmaciones superficiales del mandatario colombiano (porque) atentan contra la dignidad de los mexicanos y lastiman a la Universidad Nacional y a la sociedad en su conjunto, y ofenden la memoria de los estudiantes fallecidos y a la estudiante herida”. Lo dicho por el presidente colombiano, señaló la máxima casa de estudios de México, carece de fundamento, es imprudente, irresponsable, falaz, rencoroso e impúdico, y violatorio de los principios fundamentales del derecho.
- En el mismo contexto, y con palabras de rechazo a las declaraciones del presidente Uribe se pronunció el Dr. José Enrique Villa Rivera, Director General del Instituto Politécnico Nacional (IPN), y también algunos legisladores exhortaron poco después a la secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, a solicitar una rectificación al mandatario colombiano por sus declaraciones ofensivas llevadas a cabo en suelo mexicano, en el sentido de prejuzgar a las víctimas del ataque antes de que concluyan las investigaciones y se cuente con todos los elementos pertinentes.
- Por mi parte, hago mías las declaraciones de quienes en México afirman que el gobernante colombiano carece de autoridad moral y de credibilidad para formular declaraciones ofensivas a los cuatro jóvenes mexicanos asesinados por las fuerzas armadas de Colombia, en vista de los anunciados vínculos de su equipo de colaboradores y de sus círculos políticos y familiares con las fuerzas paramilitares y con el tráfico ilegal de estupefacientes. En consecuencia rechazo categóricamente los análisis y conclusiones de la DEAP y su publicación en la revista del CCPM.

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Comentarios: toluco686@gmail.com



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