Benchmarks

¿Realmente hay que tomarlos tan en serio?
Fecha: 2008-06-05 16:05:34por: A. David Garza Marín (adgarza@mexico.com)

Es curioso como en las computadoras las famosas pruebas de rendimiento o benchmarks han tomado por asalto las decisiones de compra. Sin embargo, no todo en la vida son pruebas de rendimiento para determinar o no la viabilidad de una compra.

Hablemos de los ámbitos automovilísticos. Evidentemente, el mejor benchmark de un auto es que corra en una autopista de carreras. La Fórmula 1 es la prueba reina en ese sentido. Autos que alcanzan sorprendentes velocidades, más de 360 KM/h. ¡Vaya velocidad!

Sin embargo, nunca me ha tocado ver un automóvil Fórmula 1 a la venta en ninguna concesionaria de ninguna marca de automóviles. De hecho, salvo por pruebas, no me ha tocado ver circulando de forma cotidiana automóviles Fórmula 1 por las calles de México, ni de ningún país a los que he viajado. Es decir, aunque el "benchmark" de un automóvil puede hacer que uno se sorprenda de la velocidad de los autos en una autopista, lo más probable es que esas condiciones especialmente preparadas y acondicionadas no sean las comunes ni las ideales para el uso cotidiano (topes, irregularidades, falta de aire acondicionado, falta de equipo de sonido, falta de comodidad en el auto, falta de espacios para subir a amigos o a la familia, etcétera).

De esta forma, la prueba de rendimiento de marras queda fuera de lugar una vez que se cotejan contra las necesidades reales. La decisión de adquirir un auto, así, se centra en la visita a la concesionaria, la evaluación de TODO el automóvil (comodidades, capacidades, precio, consumos, servicios, facilidades de compra, etcétera) y su ulterior adquisición.

Curiosamente, las decisiones en la compra de una computadora se están centrando sólo en un Benchmark y ya... Realmente un benchmark NUNCA permitirá tener una impresión real de las capacidades de la computadora en sí. No nos permitirá ver si es cómoda, si tiene buenas capacidades de expansión, que si tiene un buen manejo multitarea, si tiene las interfaces que necesitamos, si la eficiencia en el vídeo nos permitirá disfrutar de la experiencia completa de cómputo, si será adecuada para el trabajo que queremos llevar a cabo, etcétera.

Así, aunque una prueba de rendimiento nos dé una vaga (más vaga de lo que pensamos) idea de un equipo funcionando en CONDICIONES IDEALES, no olvidemos que la mejor experiencia es la prueba del equipo por un humano o grupo de humanos. Es importante hacer semejantes pruebas para determinar la verdadera capacidad de respuesta y adaptabilidad de la máquina a nuestras necesidades reales. No se sugiere tomar la decisión de compra tan sólo por benchmarks, o podrían tenerse serios frentazos al respecto.

Evalúe TODA, TODA la máquina. No sólo cómo se siente... Eso sólo le dejará ver menos del 40% de las posibilidades de la máquina...

¡Nos seguiremos leyendo!

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Fecha: 2008-06-05 16:05:34por: A. David Garza Marín (adgarza@mexico.com)