Software ecológico

También las aplicaciones de cómputo que utilice pueden reducir el calentamiento global
Fecha: 2008-09-01 10:16:34por: A. David Garza Marín (adgarza@mexico.com)

Tal vez podría sorprenderle, estimado lector, el título de esta columna, pero créame, el software también puede ser ecológico. ¿Qué tiene que ver el software con la ecología si es un intangible? ¿No se supone que es el hardware el que debe cuidarse para el calentamiento global?

Pues sí, pero sólo en parte. Resulta que ahora el hardware integra una serie de tecnologías que permiten ahorrar energía, como AMD Cool’n’Quiet™ o AMD CoolCore™ en el caso de AMD, o Enhanced Intel Speed Step® en el caso de la empresa de los corazones. ¿Cómo funcionan estas tecnologías para ahorrar energía?

Rendimiento bajo petición
Básicamente, el funcionamiento de estas tecnologías, AMD Cool’n’Quiet™ y Enhanced Intel Speed Step®, se basa en el uso del procesador conforme se vaya requiriendo. Cuando el programa que se utiliza no requiere de mucha potencia del procesador (o del sistema), éste simplemente reduce su frecuencia de reloj y, con ello, el consumo de energía eléctrica y, así, la generación de calor. Cuando el programa que se utiliza requiere de mucha potencia del procesador (o del sistema), su frecuencia de reloj permanecerá en el tope máximo, con lo cual se consume mayor cantidad de energía eléctica y, con ello, se genera mayor cantidad de calor.

Tómese por ejemplo, en el caso de AMD, un procesador de 89W libera a carga total unos 40g de CO2 a la atmósfera. En modo de ahorro de energía, libera unos 10g. Si se toma en cuenta a los procesadores AMD Energy Efficient (como la serie 4000e del AMD Athlon X2) el procesador, de por sí, estará emitiendo apenas unos 20g de CO2 a la atmósfera, pero en ahorro de energía apenas emitirá 6g. Ahora bien, un sistema estándar completo (procesador, chipset, 2GB de RAM, vídeo externo ATi Radeon HD3850, disco duro de 320GB y DVD+RW) con un procesador AMD Athlon X2 4850e consume, en promedio, 116.72W (con una emisión de unos 58g de CO2)a carga plena (ver http://www.tomshardware.com/reviews/amd-power-cpu,1925-12.html), y 72W (36g de CO2) en modo de ahorro de energía.

¿Qué puede generar el cambio de uso más alto del hardware y uso más bajo?
Pues, definitivamente, el software. Cuanto más requiera el software del rendimiento máximo de la máquina, mayor cantidad de energía se consumirá. Como se ve, en promedio una computadora puede estar gastando $497 pesos (a un precio de $2.41 pesos el kW/h en tarifa residencial plana, con la computadora encendida durante 10 horas [seis en ahorro de energía y 4 en carga plena], cinco días a la semana, durante 52 semanas). A esa computadora, agréguele las demás computadoras que tenga en su oficina o institución y se dará cuenta de la importancia de reducir el consumo de energía en las máquinas (y ni qué hablar de equipos que requieren fuentes de energía de 350W o más).

Si los programas que utiliza ponen al procesador y al sistema todo el tiempo al 100% de su potencia, también podría ver lo que puede consumir de energía eléctrica su equipo. Para medir la potencia que está usando determinado programa, puede ejecutar el programa THG_Clock (que puede obtener del sitio Web http://www.pro-3.com.mx/archivos/thg_clock.zip) u, optativamente, el CPU-Z (www.cpuid.com) que le mostrarán, en ambos casos, la frecuencia de reloj del procesador (en tiempo real). Si abre un programa y la frecuencia de reloj se va al tope, sabrá que no está ahorrando dinero. Si abre otro y la frecuencia de reloj está por debajo del tope, sabrá que está ahorrando dinero.

¿Qué programas consumen mucha potencia del equipo?
Ah, pues los más comunes son los vetustos programas de línea de comando, consola o MS-DOS. Hay una miríada de empresas que aún lucen en sus pantallas las negras o azules evidencias de los programas hechos para MS-DOS o la consola de Windows (o GNU/Linux) que llevan al procesador al 100% de su uso, innecesariamente, pues lo que hacen son, normalmente, procesos administrativos que no deberían consumir muchos recursos. De hecho, aunque Windows XP puede medianamente hacer uso de estas características de ahorro de energía, es un sistema operativo longevo que no hace el mejor uso de ello. Ante ello, si usted es usuario de Windows, podría ser mejor utilizar Windows Vista para aprovechar mejor semejantes características de ahorro en los sistemas.

Los juegos exigentes también tienden a consumir mucha energía en todo el sistema. Entre más complejo sea el juego, mayores posibilidades habrá de que el sistema sea exigido. Puede haber algunos otros antiguos (o modernos) programas que estén basados en 16 bits y que podrían estar haciendo un consumo de energía excesivo, precisamente porque anteriormente (y aún en la actualidad, en más casos de los que se desearía) no se tomaba conciencia de la codificación y el menor uso posible de los recursos.

En la actualidad, lenguajes de programación como el entorno Microsoft .NET, C++ y varios otros permiten el uso adecuado de los recursos para reducir al mínimo el uso de la máquina, y exigirla sólo cuando haga sentido y no el 100% del tiempo.

Así, sería bueno que se diera cuenta qué tan ecológicas son sus aplicaciones de cómputo para permitirle no sólo reducir la contaminación por dióxido de carbono a la atmósfera, sino su boleta de pago por energía eléctrica. ¡Nos seguimos leyendo!

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Fecha: 2008-09-01 10:16:34por: A. David Garza Marín (adgarza@mexico.com)