Playmate Sarah
| Fecha: 2008-10-03 19:34:23 | por: |
Un queridolector me envía esta opinión sobre la Martita del norte: "Sarita será fabulosa como vicepresidenta y hasta como presidenta. ¿Por qué? Porque está buenísima. Yo espero que hasta llegue a ser Playmate of the Year, de Playboy ---máximo
triunfo. ¿Experiencia política? ¿Qué más da, si los
EU ya están hundidos irremediablemente? Otra
mujer política que es un mangazo es la Timoshenko, de
Ucrania. Además de preciosa, es excelente." Y yo pienso en la Carla Bruni (Cabruni), que aunque no ostenta ningún cargo
oficial, también tiene lo suyo ante las
cámaras (fotográficas, no legislativas.) Y cierto también, para
EU ya es irrelevante cómo se llame el inquilino de la
Casa Blanca. Pero, ¿y para el mundo?
TRANSFERENCIAS
"Hay una manera de transferir fondos que es más rápida que el
internet. Se llama
matrimonio." James Holt.McGavran
LA LETRA CHIQUITA
Leí esta anécdota hace como
medio siglo, pero la recuerdo porque es muy ilustrativa. Borda sobre una ocurrencia genial del ayudante-valet de un general de cuatro estrellas. El general era sumamente cuidadoso de su elegancia personal. Jamás salía a la calle sin lucir perfectamente acicalado. En cuanto a su atuendo, exigía que estuviera siempre impecable. Ese
día la cuestión de pulcritud era doblemente acuciante porque se trataba de un
día especial: el general presidiría un desfile importante. Así que el ayudante sacó desde la noche anterior el
uniforme de gala. Alistó todas las prendas y aditamentos para darles el último toque. Pero para desgracia del ayudante, le ganó la premura pues justo esa mañana tuvo que desahogar varias urgencias ineludibles. Por fin pudo atender el asunto del
uniforme. Pero ya sólo disponía de minutos, no de las dos
horas usuales. Tuvo que reconocer la cruda verdad: esta vez no le alcanzaría el
tiempo. No, al menos, para cumplir su meticulosa rutina habitual: planchar arruguitas minúsculas, lustrar las
botas como espejos, eliminar hasta la más pálida sombra de una manchita, etcétera. Y entonces fue que el ayudante demostró toda su genialidad. Tomó las tres
monedas de plata que siempre cargaba el general como amuletos. Las talló afanosamente con líquido especial en el pulgar. Hasta dejarlas brillantes, resplandecientes, como recién acuñadas. Cuando el general vio aquello, se sorprendió gratamente: ¡su ayudante había pulido hasta las monedas! Se vistió muy feliz y se fue loco de contento con su cargamento a cumplir su
compromiso protocolario. Nunca se percató de la estratagema. Esa vez el ayudante no había pulido hasta las
monedas; había pulido solamente las
monedas. Pero así son muchas cosas en esta
vida: un asunto de percepción. Las cosas no solemos verlas como son, sino como queremos verlas. Por eso algún sabio da este valioso consejo: cuando te enfrentes con un documento con "letra chiquita" (contratos de adhesión como de
compra-venta, de
renta o de algún trámite bancario, pólizas de
seguro, etcétera) y si eres quisquilloso y suspicaz, no te quejes. Al contrario: ¡quien imprimió ese documento te ahorró trabajo! Te está señalando precisamente los puntos que más pueden preocuparte: exclusiones, reservas, limitaciones y demás (las acotaciones propias y naturales de cualquier contrato o convenio). Por eso la moraleja es: la "letra chiquita" puede ser tu mejor aliado, pues te señala cuáles párrafos debes
leer con especial atención. Así que no te quejes de ella. ¡Agradécela y úsala en tu beneficio!
FISCO
"Ten mucho cuidado con las
bebidas de alto contenido alcohólico. Pueden hacerte disparar contra un cobrador de impuestos… y fallar." Robert Heinlein.
TRAEDORES
Hace unos
días escribí que los implicados en el fraude del
Fobaproa eran traedores (con "e"). En el lenguaje coloquial mexicano, "traedor" equivale a "sirviente", "mandadero" (como en "ejecutivo IBM: y veme a traer tortas" o cigarros, etc.). En algún punto de la peregrinación de mi
artículo desde la lap-top hasta la página impresa, el duende inevitable "corrigió" ese
juego de
palabras (habitual en mis textos) y puso la
palabra homónima (ortodoxa pero involuntaria) de "traidores". De modo que,
señores implicados, mis disculpas: no quise llamarles "quebrantadores de la fidelidad" (¡líbreme el
cielo de semejante irreverencia!), sino simplemente "mandaderos".
Aplausos y chiflidos:
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| Fecha: 2008-10-03 19:34:23 | por: |