32-Del trabajao en equipo
| Fecha: 2008-10-06 12:10:22 | por: |
Ahora que miles de
mexicanos se manifestaron en contra de la
inseguridad que ha venido azotando a nuestra
nación desde hace varios años, las
autoridades han decidido poner el tema sobre el escritorio y actualmente ya podemos ver sus reacciones positivas ante el malestar
nacional, reflejadas en múltiples campañas publicitarias donde se nos habla de manera constante de todo aquello que han venido haciendo para dar
solución a dicho problema, desde la declarada y sanguinaria guerra contra el
narco, hasta la recuperación de áreas recreativas que ya se habían convertido en punto de reunión de malosos y gandallitas, pero más allá de la
chamba propia de nuestros dirigentes, también nosotros, los
ciudadanos, tenemos ciertas responsabilidades que cumplir para que el círculo comience a cerrarse y por fin, consigamos esa tan anhelada
paz y tranquilidad que hace tanto
tiempo existía.
Por ejemplo, si nuestras
autoridades ya le declararon la guerra al
narco, pues nosotros tenemos que empezar a bien orientar a nuestros
hijos y jóvenes dejándonos de miedos, hipocresías y tabúes para que estén enterados de los peligros de las
drogas, si nuestras
autoridades ya se están poniendo las
pilas y ya están depurando
instituciones policíacas y estancias
militares, nosotros debemos comenzar a recuperar la confianza –aunque no de sopetón- en quienes tienen como
empleo, nuestra tranquilidad y la de nuestras calles, si nuestras
autoridades ya empezaron a informarnos de sus logros y del fruto de sus esfuerzos, lo menos que podemos hacer es aplaudirles y seguirlos motivando para que no quiten el dedo del renglón.
Debemos tomar en cuenta que todos los males actuales no son producto de un solo
presidente o de un solo
sexenio, lo que actualmente está sucediendo en nuestro
país es el resultado de muchísimos años de abuso y
corrupción, no se trata de irnos a la
yugular de nuestro nuevo
presidente, se trata de permitirle hacer y des-hacer sin dejar de exigirle responsabilidad y
compromiso, se trata de aguantar un poco –o mejor dicho bastante- para que los
secuestros, las violaciones, las inmensas fugas monetarias, los abusos de
poder, la impunidad y la pésima atención a los contribuyentes –entre muchísimas otras cosas- disminuyan hasta un grado casi imperceptible, recordemos que lo que se fue pudriendo por poco más de setenta años, no se puede arreglar en seis, debemos considerar que gran parte de la culpa es nuestra porque fuimos un
pueblo mudo, ciego, olvidadizo y vale gorro durante mucho
tiempo.
Debemos tomar en cuenta que los afectados somos mucho más numerosos que los ojetes y los criminosos, no con esto estoy diciendo que tomemos la
justicia en nuestras manos y nos entreguemos de lleno a la barbarie –a veces se me antoja como una
solución viable- pero si que debemos tomarlo en cuenta para que esa minoría que nos tiene tan aterrados –con toda la ironía que el asunto amerita- sepa que en cualquier momento no solo alzaremos la voz sino también la mano, a veces los
gobiernos le temen más al
pueblo hastiado, enardecido y unido a voz alzada que al pequeño contingente criminal que lo corrompe.
O sea, si durante años, nuestras
autoridades ya se vendieron por varios miles de
millones de pesitos y jinetearon otros tantos provenientes de nuestras obligadas contribuciones, pues ya es momento de hacerles saber que ahora el
pueblo quiere una
factura a nombre de la
nación y mejor aún, que estamos dispuestos a ayudarlos a conseguirlo.
Vamonos recio!!!
Antonio Andrade
www.antonioandrade.net
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