Sesentón

Fecha: 2008-10-09 17:39:44por: Guillermo Fárber (gfarberb@gmail.com)

Un niño de 4 años se examina intrigado los testículos durante una ducha y pregunta a su mamá: "Mami, ¿este es mi cerebro?" Ella contesta, resignada: "Todavía no."



SALTO

Hoy cumplo sesenta años. Es la edad en que tradicionalmente se iniciaba la vejez. En un arranque de realismo que mucho les agradezco, nuestros gobernantes han pospuesto este banderazo diez años: ahora sólo los mayores de 70 tienen derecho a descuentos en el cine y en boletos de avión, paseos gratis en el metrobús, limosna mensual por edad y demás pruebas de que ya eres un adulto en decreplenitud. Como quiera, hoy ingreso en las ligas infantiles del INAPAM.



SER O NO SER

Como Hamlet con la calavera de Yorick en la mano, yo, con mis destos en la ídem, me pregunto: "¿Ser o no ser?" Así como la sabia respuesta materna es "Todavía no", yo quisiera saber si "Ya no". Pero, ¡oh!, vana ilusión. Después de la pubertad, jamás el hombre podrá impedir del todo la fuga de sus (pocas) neuronas hacia las islas del sur de su propio océano nada Pacífico, hipnotizadas por menguantes pero aún poderosas hormonas como sirenas. Hoy compruebo que me sigo yendo de boca, ya no tras feromonas cautivantes, pero más que nunca tras comandos infantiles. La triste verdad es que mis nietos me mangonean hoy como jamás llegó a hacerlo ninguna grácil damita. Por cierto, Santiago (libra como yo, a punto de cumplir 2 años) ya me bautizó oficialmente. En un alarde de originalidad desbordada, a su mamá le dice "mamá", a su papá le dice "papá", y a mí me dice… "mami". No, si te digo que esto ya es una mezcla de tragedia griega con telenovela brasileña. Por lo demás, mis dos hijas, a la orilla del océano… Pacífico. Maye en Vancouver, y Ari en el otro extremo: Nueva Caledonia. Entre ellas sólo hay un charquito, con unas islitas a medio camino: Hawai (que está a una latitud inferior a la de Mazatlán). Quedan mis padres y Rosamaría. Los tres, al alcance de mi mano; o sea, la vida es bella y todo lo demás es literatura.



ESTADO DE GRACIA

Y justo ahora, cuando ya creía medio entender las cosas de la vida, me cambian las coordenadas (el zedillazo-mega Fobaproa de EU la semana pasada, es sólo una de varias sacudidas), y vuelvo de nuevo a mi estado normal. Es decir, a no entender nada de nada otra vez. ¿Pero qué crees? Así, más despistado que nunca, soy feliz. ¿O será que ya me vienen valiendo sombrilla muchas cosas? ¿Es la conquista del desapego budista, o más bien un importamadrismo de iluminados?



SUEÑOS

Dice Calderón (el otro: Pedro Calderón de la Barca y Barreda González de Henao Ruiz de Blasco y Riaño, 1600-1681) en el soliloquio de Segismundo, el más famoso del drama español: "Sueña el rey que es rey, y vive / con este engaño mandando, / disponiendo y gobernando; / y este aplauso, que recibe / prestado, en el viento escribe, / y en cenizas le convierte / la muerte, ¡desdicha fuerte! / ¿Que hay quien intente reinar, / viendo que ha de despertar / en el sueño de la muerte? / Sueña el rico en su riqueza, / que más cuidados le ofrece; / sueña el pobre que padece / su miseria y su pobreza; / sueña el que a medrar empieza, / sueña el que afana y pretende, / sueña el que agravia y ofende, / y en el mundo, en conclusión, / todos sueñan lo que son, / aunque ninguno lo entiende. / Yo sueño que estoy aquí / destas prisiones cargado, / y soñé que en otro estado / más lisonjero me vi. / ¿Qué es la vida? Un frenesí. / ¿Qué es la vida? Una ilusión, / una sombra, una ficción, / y el mayor bien es pequeño: / que toda la vida es sueño, / y los sueños, sueños son."


Aplausos y chiflidos:


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Fecha: 2008-10-09 17:39:44por: Guillermo Fárber (gfarberb@gmail.com)