Crisis de civilización

Fecha: 2008-10-21 14:26:35por: Guillermo Fárber (gfarberb@gmail.com)

Siempre fueron de risa loca los delirios de Francis Fukuyama y su delirante "Fin de la historia", con la efímera entronización del modelo financiero neoliberal-anglosajón (expoliador, concentrador, globalizador selectivo, desregulador, privatizador de las ganancias y socializador de las pérdidas). Además, ahora también va quedando claro que las simplistas payasadas de Samuel Hungtontín sobre el "Choque de civilizaciones" (la impecable versión anglosajona acosada por inferiores musarañas latinas, musulmanas, asiáticas y demás) se está yendo por el barranco, empujada por otro choque de civilizaciones mucho más grande: los valores del poder estatal contra los valores del dinero privado (dos ogros entre los cuales trituran a los pobrecitos valores del humanismo). Alguna (leve, remota, vaporosa) esperanza pareció darnos la resistencia inicial del Congreso de EU a las demenciales exigencias del Poder Financiero Global. Pero fue pura finta de muy escaso gramaje y duración.

SAVING PRIVATE GOLDMAN

Seguramente recuerdas ese tramposo dramón de 1998 (Saving private Ryan, Salvando al soldado Ryan, dirigida por Steven Spielberg y estelarizada por Tom Hanks). Bueno, el ultra-mega-archi tramposo proyecto de "rescate bancario" elaborado por Hank Paulson, me suena a la misma gata revolcándose en 700 millardos de bilimbiques verdes. La única diferencia es que ahora no se trata de una patrulla que busca a un soldadito en pleno frente de batalla, sino a un gerente que intenta salvar a una punta de abusivos iguales que él (todos amafiados en ese nido de traviesos llamado Goldman Sachs), con una montaña de dinero ajeno (a pagar por varias generaciones).

ARRÁNCAME LA VIDA

A propósito de cine, la novela (1988) de Ángeles Mastretta es excelente. La película no lo es menos ("la más costosa en la historia del cine mexicano: 65 millones de pesos", 2008, dirige Roberto Sneider, actuaciones espléndidas de Ana Claudia Talancón y Daniel Giménez Cacho). Aunque, según Carlos Bonfil, "no profundiza en lo que pudiera ser más novedoso, la disección de un poder autoritario, de una impunidad y una corrupción política tan vigentes hoy como hace seis décadas, prefiriendo en cambio insistir en una trama sentimental que es materia ideal para una telenovela con barniz modernista y esforzada perspectiva de género, o para competir con ficciones de agitado corazón pensante como las de cualquier bestseller de Isabel Allende", a mí me gustó la película. Y cierto, quizá nos habría interesado a algunos que explorara más esa veta riquísima (imagínate: la violenta, tortuosa, machista política mexicana de los años 30 y 40, con personajes inspirados en protagonistas reales de esa época). Pero no fue eso lo que pretendieron Sneider/Mastretta, y muy su voluntad artística. Lo que sí pretendieron les salió muy bien.

RESERVAS

La inefable firma Goldman Sachs (de cuya oficina de asuntos gubernamentales, vulgo secretaría del Tesoro, es gerente Hank Paulson, quien sin duda le reservará los mejores bocados del "rescate"), intenta salvarse de la quemazón convirtiéndose en banco comercial (hasta ahora ha sido banco de inversión). Eso dizque la someterá a "reglas más rigurosas". ¿Cómo a qué reglas? Por ejemplo, la de constituir una reserva ante contingencias varias (retiros de pánico de los depositantes, principalmente). Pero veo este dato y me desternillo de risa. ¿Sabes cuánto tienen hoy todos los bancos gringos, en conjunto, en el renglón Reservas Totales? La ridícula cantidad de $47 millardos de bilimbiques verdes. ¿Y cuál es la dimensión de los riesgos que esas reservas deben respaldar? Siéntate porque te vas a caer de espaldas: alrededor de $7,000 millardos de pasivos, y otros $7,000 millardos en préstamos bailando. En suma: 47 "respaldan" a 14,000. Dime si no es una burla tamaño caguama: ¡el 0.34%! ¿Y esas son las "normas rigurosas" a que pretende "someterse" Goldman Sachs? Bueno, es que antes sus requerimientos ¡eran todavía más laxos!

CARIDAD

Un mendigo llama a la puerta de una casa: "¿Me podría dar algo de comer?" La señora le pregunta: "¿No le importaría que fueran sobras de la comida del día anterior??" "No, no me importaría." "Ah, bueno, entonces regrese mañana."



Aplausos y chiflidos:


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Fecha: 2008-10-21 14:26:35por: Guillermo Fárber (gfarberb@gmail.com)