De regreso a lo normal
| Fecha: 2008-11-13 14:30:44 | por: |
Pues nada, que a fin de cuentas la
ley de la gravedad todavía funciona, a pesar de los manipuladores del Casino Global, que siguen soplando aire caliente (es decir, inyectando en el
sistema financiero esa hormona etérea, virtual y fiat que ellos llaman "
dinero").: lo que una vez sube, algún
día tiene que bajar. Si sube poco, baja poco; si sube mucho, baja mucho. Y la mega burbuja financiera de estos últimos 20 años subió los
precios de los activos hasta alturas estratosféricas. Ahora, esos
precios están cayendo, aunque los croupiers ya tienen los cachetes ardidos de tanto soplar. El teatrito se les está cayendo. En la épica batalla entre la
inflación artificial y la deflación natural, finalmente éste se está imponiendo. Ese regreso del péndulo tiene un nombre: se llama "depresión" (o "cruda", en lenguaje coloquial). En este caso, Gran Depresión, la de este siglo. Por sus peculiares e inéditas características, será la Primera Depresión Global. El fenómeno es norma, es sano y equivale a la desintoxicación de un organismo saturado de estimulantes. Sólo que a los manipuladores financieros no les conviene aceptar esa simple verdad, y quieren convencernos de que se trata de algo evitable (con medidas desesperadas y suicidas que ellos llaman "contracíclicas", aplicadas por ellos mismos…quienes causaron la crisis para empezar). Pero nada vale: lo que TIENE que ocurrir eventualmente ocurre, aunque lo retrasen, lo encarezcan, lo agraven. Y esto que ya comenzó a pasar, tenía que pasar y va a pasar no importa cuántos Himalayas de "
dinero" le echen encima. "
Dios está en el
cielo, la reina está en su trono, y la Gran Burbuja se está convirtiendo en el Gran Estallido."
CONSUMIDOR AGOTADO
Todos los medios lo reportan: el consumidor gringo, el comprador de última instancia para todos los productos del
mundo, el que compraba cuanta cosa no necesitaba con
dinero que no tenía para impresionar a gente que no conocía, está traicionando su deber fundamental con la humanidad y con la historia: está dejando de consumir. ¡El consumidor gringo está dejando de consumir! Es imposible imaginar una tragedia mayor para
EU y el
planeta entero. Pero, ¿qué esperaban? Tras el amago de recesión de 2001, los manipuladores de la Fed le recetaron en 2002 a la
economía gringa una dosis masiva de "
dinero" nuevo y
crédito (como pericazo de cocaína). Los objetivos se cumplieron: Bushit se robó… digo, se reeligió en 2004; Alan Greenspan fue elevado a los altares como el santo más milagroso de los últimos
tiempos; y
EU estiró por unos añitos más su ilusión de creerse todavía el amo del
mundo. Todos contentos. Ese mega pericazo terminó de impulsar, a escala
mundial, la más grande burbuja inmobiliaria de todos los
tiempos y el
planeta entero disfrutó de un auge económico inédito. Pero el problema fue que el
precio de la
casa promedio se fue muy por encima de lo que el ciudadano promedio podía pagar por ella. Y como la
casa es un bien de consumo (duradero), no un instrumento de
inversión, como perversamente nos la quisieron (y quieren) presentar, tal engaño no podía sostenerse. Y la mega-hiper-archi-súper burbuja encontró ahí la humilde agujita que habría de reventarla. El
precio de las
casas dejó de crecer e incluso comenzó a bajar. Entonces todo el castillo de naipes
financiero construido sobre ellas, se
vino abajo. Comenzó el tronadero de especuladores: quienes adquirieron esas
hipotecas mintiendo sobre sus ingresos, quienes las extendieron haciendo como que no se daba cuenta de que les estaban mintiendo, quienes las traspasaron como papas calientes (que es lo que siempre fueron), quienes las aseguraron como si fueran otra cosa, quienes las empaquetaron, quienes las dizque calificaron… you name it.
EL CONSUMIDOR
Al principio del derrumbe, en el verano del 2007, poca gente tomó en serio el problema. Pero eventualmente tuvo que comenzar a recortar su gasto. Y entonces se armó el despelote choncho. Para una
economía como la gringa, que llegó a depender casi el 80% del consumo, ese es un golpe al hígado. El resultado inevitable: recesión (o depresión). Menos
ventas, menos ingresos para las
empresas, caída en el valor de sus
acciones, etcétera. Esa cruda normal es la que están evitando los manipuladores con inyecciones de heroína directa a la vena de la
economía gringa (influjos masivos de "
dinero y
créditos de rescate"). Pero de todos modos la
ley de la gravedad se está imponiendo, a pesar de los soplidos desesperados. En algún momento (pronto) hasta estos soplidos se agotarán, y entonces, amárrate el cinturón:
desempleo brutal, quiebras, moratorias… en fin, lo usual. Michael Bloomberg, alcalde de
Nueva York, lo describió así: "Descenso a los infiernos"
Aplausos y chiflidos:
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