36-Por nosotros tragan –parte segunda-

Fecha: 2008-12-19 20:50:01por: Antonio Andrade (antonio@andrade.as)

Mis nunca bien ponderados señoras y señores que conforman el más alto estrato de esta nuestra nación, sería interesante que, en lugar de pasarse horas y horas al día, discutiendo por quien tiene o no el derecho de fumar a diestra y siniestra, quien tiene o no la obligación de usar el cinturón de seguridad, quien puede hablar y quien no por teléfono celular mientras conduce su automovil, quien tienen o no el derecho a decidir sobre su propia existencia y solicitar la eutanasia o bien quien tiene o no, permiso de abortar por cualquier causa existente y no se cuantas simplezas más que, a fin de cuentas no hacen más que pasar por encima de nuestros derechos y libertades HUMANOS, le dedicaran concienzudas horas de trabajo –pero trabajo de verdad- a la actual situación bancaria que nos coloca –nuevamente y como siempre- muy por debajo de la talla de habitantes y CONTRIBULLENTES.

Dejando de lado todas las facilidades que muy a bien tienen para con ustedes los dueños y administradores de las distintas instituciones bancarias –nacionales, extranjeras y dizque fusionadas- es urgente que comiencen a regular a ese monstruo que comienza a salírseles de las manos –si no es que ya lo perdieron por completo- ya que día con día, son más las ganancias de estas personas y menos los beneficios obtenidos por quienes les atiborramos los bolsillos de pesitos y en verdad no creo que esta solicitud esté mal infundada, ni siquiera es requerida una profunda investigación para determinar el abuso desmedido que estas instituciones ejercen sobre nuestras personas y nuestros presupuestos y tampoco es necesario andar averiguando en el bajo mundo de la información, para saber que ustedes no han hecho el más mínimo intento por socorrer al pueblo –mismo que costea sus ostentosos salarios- por medio del correcto control de la banca en México.

Comencemos por lo más básico, la seguridad, hasta donde tengo entendido, los bancos por el simple hecho de manejar dinero y valores, deberían de contar con presencia policíaca de manera constante, pero, con tal de reducir gastos de operación, estos adinerados individuos decidieron sacar del presupuesto a los uniformados y entonces, los asaltos aumentaron, esto en verdad solo afecta a los usuarios porque los dueños cuentan con pólizas que aseguran hasta el último centavo de sus activos y sus pasivos, -y hasta de sus fantasmas- lo segundo por analizar se desprende de lo primero –válganos la tremenda rebusnancia-, los bancos, con el conque de ofrecer mayor seguridad a los apoquinadores nacionales, imprimieron infinidad de hojitas donde prohibían el uso de gorras, gafas oscuras y teléfonos celulares dentro de las sucursales, pasando olímpicamente por encima de nuestro derecho a comunicarnos libremente y a adornar nuestros rostros y cabezas libremente, aunado a esto podemos criticar abiertamente la disminución en nóminas de empleados y cajeros, lo que conlleva a los usuarios, a permanecer durante largo tiempo, esperando a que los escasos cajeros y ejecutivos de cuenta se den abasto para atendernos y cuidado que a alguno de nuestros clientes, socios, amigos o familiares se les ocurra llamarnos al celular porque entonces o debemos abandonar la fila o de plano les tenemos que decir que no podemos atenderlos debidamente porque si no, el señor gerente, de la peor gana existente, nos invita a colgar nuestra llamada o bien, a retirarnos de su in-eficiente reino.

Ahora hablemos de abusos y excesivos cobros, no es posible que nos cueste más abrir y mantener una cuenta de inversión por el pago de cuotas de movimientos, cuotas de retiros, cuotas de seguros, –en algunos casos OBLIGATORIAS- cuotas por emisión de cheques, cuotas anuales por el uso de tarjetas de crédito, cuotas por cancelación de cuentas, cuotas por depósitos, cuotas por consulta de saldo, cuotas por pagos de servicios y lo más risible de todo, intereses sobre las cuotas anteriormente mencionadas, como ejemplo vívido puedo mencionar el de Banorte, quesque el banco fuerte de México donde, el rendimiento de una cuenta de inversiones resultó ser menor que el costo de la misma, a razón de que tener la cuenta activa por seis meses, me costó aproximadamente trescientos pesos y los rendimientos de mi inversión no llegaron siquiera a los doscientos, pero eso si, al momento de asistir a la sucursal para aperturar mi cuenta, la siempre bien entrenada ejecutiva me convenció de que los rendimientos de la cuenta sugerida, serían infinitamente superiores a los prometido por la institución.

A mi muy pequeño entender esto puede catalogarse de publicidad fraudulenta ¿o no?

Hay mil cosas aparte de las pocas que he mencionado como las fugas de información que solo benefician a algunos cuantos en cuanto a movimientos monetarios se refiere, No olvidemos a los especuladores y a los saca dólares, pero por favor, pónganse a chambear y ayúdennos a que estos cuates que casualmente, también tragan gracias a nosotros –y definitivamente su menú diario no incluye tacos de aguacate, frijoles y arroz- comiencen a generar ganancias y brinden verdadera seguridad, porque en serio que es más barato para nosotros tener el dinero debajo del colchón, comprar una pistola y defender los pocos pesos que nuestro trabajo genera a capa y espada.

¿pues no que les preocupa verdaderamente el desarrollo de nuestra economía, o solo les interesa el de la suya y la de sus cuates?

Antonio Andrade
www.antonioandrade.net


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Fecha: 2008-12-19 20:50:01por: Antonio Andrade (antonio@andrade.as)