36-Por nosotros tragan –parte segunda-
| Fecha: 2008-12-19 20:50:01 | por: |
Mis nunca bien ponderados
señoras y
señores que conforman el más alto estrato de esta nuestra
nación, sería interesante que, en lugar de pasarse
horas y
horas al
día, discutiendo por quien tiene o no el
derecho de fumar a diestra y siniestra, quien tiene o no la obligación de usar el cinturón de
seguridad, quien puede hablar y quien no por
teléfono celular mientras conduce su automovil, quien tienen o no el
derecho a decidir sobre su propia existencia y solicitar la eutanasia o bien quien tiene o no, permiso de abortar por cualquier causa existente y no se cuantas simplezas más que, a fin de cuentas no hacen más que pasar por encima de nuestros
derechos y libertades HUMANOS, le dedicaran concienzudas
horas de
trabajo –pero
trabajo de verdad- a la actual situación bancaria que nos coloca –nuevamente y como siempre- muy por debajo de la
talla de
habitantes y CONTRIBULLENTES.
Dejando de lado todas las facilidades que muy a bien tienen para con ustedes los dueños y administradores de las distintas
instituciones bancarias –nacionales, extranjeras y dizque fusionadas- es urgente que comiencen a regular a ese monstruo que comienza a salírseles de las manos –si no es que ya lo perdieron por completo- ya que
día con
día, son más las ganancias de estas
personas y menos los beneficios obtenidos por quienes les atiborramos los bolsillos de pesitos y en verdad no creo que esta solicitud esté mal infundada, ni siquiera es requerida una profunda
investigación para determinar el abuso desmedido que estas
instituciones ejercen sobre nuestras
personas y nuestros presupuestos y tampoco es necesario
andar averiguando en el bajo
mundo de la
información, para saber que ustedes no han hecho el más mínimo intento por socorrer al
pueblo –mismo que costea sus ostentosos salarios- por
medio del correcto control de la
banca en
México.
Comencemos por lo más básico, la
seguridad, hasta donde tengo entendido, los
bancos por el simple hecho de manejar
dinero y
valores, deberían de contar con presencia policíaca de manera constante, pero, con tal de reducir gastos de operación, estos adinerados individuos decidieron sacar del
presupuesto a los uniformados y entonces, los asaltos aumentaron, esto en verdad solo afecta a los usuarios porque los dueños cuentan con pólizas que aseguran hasta el último centavo de sus activos y sus pasivos, -y hasta de sus fantasmas- lo segundo por analizar se desprende de lo primero –válganos la tremenda rebusnancia-, los
bancos, con el conque de ofrecer mayor
seguridad a los apoquinadores
nacionales, imprimieron infinidad de hojitas donde prohibían el uso de gorras, gafas oscuras y
teléfonos celulares dentro de las sucursales, pasando olímpicamente por encima de nuestro
derecho a comunicarnos libremente y a adornar nuestros
rostros y cabezas libremente, aunado a esto podemos criticar abiertamente la disminución en nóminas de
empleados y cajeros, lo que conlleva a los usuarios, a permanecer durante largo
tiempo, esperando a que los escasos cajeros y ejecutivos de cuenta se den abasto para atendernos y cuidado que a alguno de nuestros
clientes, socios,
amigos o
familiares se les ocurra llamarnos al
celular porque entonces o debemos abandonar la fila o de plano les tenemos que decir que no podemos atenderlos debidamente porque si no, el
señor gerente, de la peor gana existente, nos invita a colgar nuestra llamada o bien, a retirarnos de su in-eficiente reino.
Ahora hablemos de abusos y excesivos cobros, no es posible que nos cueste más abrir y mantener una cuenta de
inversión por el pago de cuotas de movimientos, cuotas de retiros, cuotas de
seguros, –en algunos casos OBLIGATORIAS- cuotas por emisión de cheques, cuotas anuales por el uso de
tarjetas de crédito, cuotas por cancelación de cuentas, cuotas por depósitos, cuotas por consulta de saldo, cuotas por pagos de servicios y lo más risible de todo,
intereses sobre las cuotas anteriormente mencionadas, como ejemplo vívido puedo mencionar el de
Banorte, quesque el
banco fuerte de
México donde, el rendimiento de una cuenta de
inversiones resultó ser menor que el costo de la misma, a razón de que tener la cuenta activa por seis
meses, me costó aproximadamente trescientos
pesos y los rendimientos de mi
inversión no llegaron siquiera a los doscientos, pero eso si, al momento de asistir a la sucursal para aperturar mi cuenta, la siempre bien entrenada ejecutiva me convenció de que los rendimientos de la cuenta sugerida, serían infinitamente superiores a los prometido por la institución.
A mi muy pequeño entender esto puede catalogarse de
publicidad fraudulenta ¿o no?
Hay mil cosas aparte de las pocas que he mencionado como las fugas de
información que solo benefician a algunos cuantos en cuanto a movimientos monetarios se refiere, No olvidemos a los especuladores y a los saca
dólares, pero por favor, pónganse a chambear y ayúdennos a que estos cuates que casualmente, también tragan gracias a nosotros –y definitivamente su menú diario no incluye tacos de aguacate, frijoles y arroz- comiencen a generar ganancias y brinden verdadera
seguridad, porque en serio que es más barato para nosotros tener el
dinero debajo del colchón, comprar una pistola y defender los pocos
pesos que nuestro
trabajo genera a capa y espada.
¿pues no que les preocupa verdaderamente el
desarrollo de nuestra
economía, o solo les interesa el de la suya y la de sus cuates?
Antonio Andrade
www.antonioandrade.net
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