LA CRISIS DE LA CRISIS AUTOMOTRIZ
OBAMA, AYUDA CON CONDICIONES
| Fecha: 2009-04-04 12:15:20 | por: |
COLUMNA POR LA ESPIRAL CLAUDIA LUNA PALENCIA
POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia*
-La crisis de la crisis automotriz
-Obama, ayuda con condiciones
-Tata Nano,
coche del pueblo
La
industria automotriz mundial tiene una crisis de efecto dominó, inimaginable siquiera hace más de cien años cuando Henri Ford lanzó el Ford T a un limitado número de compradores en
Estados Unidos allá por el año de 1908.
Aquello fue la concreción de un
sueño trasladado más tarde a la masificación después de los años veinte. La
producción automotriz en serie marcó un hito para la época, una
revolución para los
medios de
transporte y
comunicación y provocó un hondo efecto en las formas de
producción, los
sindicatos, la relación laboral, contractual y el pago de salarios.
Durante muchas décadas
trabajar para la
industria automotriz era sacarse la
lotería dado que se obtenía un
empleo para toda la
vida, se comenzaba de
obrero y con base al perfeccionamiento, la experiencia y la astucia podía ascenderse.
Además, que una
empresa automotriz multinacional eligiera a otro
país como nicho de
producción para determinada línea, era considerado un enorme síntoma de confianza y para el receptor una excelente
noticia dada la cantidad de
empleos a detonar.
La llegada de la alemana Volkswagen a
México, en
enero de 1964, fue todo un acontecimiento, su instalación definitiva en
Puebla un año después y la
producción del primer Volkswagen Sedan en dicha planta en
octubre de 1967 marcarían la expansión del
automóvil para la nueva naciente
clase media
mexicana.
Pero de aquellos años no queda ni el vocho sepultado definitivamente en 2003 y lo que prevalece son tensiones derivadas de las propias nuevas condiciones pautadas tanto por el
mercado nacional como
internacional donde la
producción debe frenarse ante la lenta absorción de los
vehículos nuevos por los consumidores, la mala distribución
global del uso y la
demanda y porque los costos de
producción están castigando primordialmente al
precio de la mano de
obra.
A COLACIÓN
La
producción automotriz tiene que ajustarse ante una nueva
realidad: desbalance en los
mercados, impacto negativo en el
medio ambiente y afectación climática; además de la
competencia global derivada de la deslocalización en la
producción para abaratar costos –sobre todo de mano de obra- y colocar a la
venta vehículos más económicos. Y a todo ello sumarle que hay también un cambio en los patrones de consumo que desde luego serán más evidentes y acelerados a raíz de esta crisis financiera
mundial.
Algo tiene que hacerse con la
industria automotriz global, estructurada a modo de un gigantesco pulpo cuya cabeza es la sede (matriz) y los tentáculos están desparramados sobre de una multitud de
países donde mantiene su deslocalización mediante plantas y subsidiarias.
Es demasiado riesgoso seguir apostando por no ponerle freno a la
industria automotriz y readecuar sus métodos de
producción, que ya nada tiene que ver con el fordismo, más bien con
cadenas productivas donde la masificación ya no es lo primordial.
Que General Motors, Ford y Chrysler sigan significativamente en crisis vulnerables ante efectos como el 11 de
septiembre de 2001 y el cisma
financiero actual incapaces de sostener ciclos económicos estables que no aquejen la nómina ni la plantilla laboral es tan revelador de que más allá de las ayudas financieras y los rescates
gubernamentales hay que rehacer el esquema de
producción de la
industria automotriz no sólo en
Estados Unidos, en el resto del
mundo.
No verlo así implicará que el
gobierno de
Estados Unidos y de cualquier otra parte del
mundo estará permanentemente obligado a ser garante de la
industria automotriz y allí pueden pagarse las malas decisiones de directores y ejecutivos, la ambición de vender más.
Queda para la
reflexión. Mientras que el
presidente Barack Obama pide las cabezas de los grandes directivos de las automotrices en
Estados Unidos a cambio de seguir rescatándolas, cae como balde de
agua fría para las alicaídas arcas de las automotrices: el
nacimiento del
coche más barato del
mundo.
Amigo lector,
meses atrás le comentamos del Tata Nano, el famoso “coche del pueblo” producido por
Grupo Tata en la sede de la multinacional india en Mumbai.
Se trata del
coche más barato jamás producido con un
precio final en el
mercado de 1 mil 500
euros pensado en la creciente
población de la
India y también con un ojo puesto en su comercialización fuera de sus fronteras naturales después de 2011. Será una nueva sacudida tanto para las automotrices occidentales como asiáticas, a
Nissan no le hará nada de gracia.
GALIMATÍAS
Estas son
noticias también relacionadas con el
mundo del motor, pero de contexto
nacional y provienen de la Asociación Nacional de Productores de
Autobuses, Camiones y Tractocamiones A.C. (ANPACT).
Desde la ANPACT informan de la renuncia de
Juan José Guerra Abud a la
Presidencia del organismo que encabezaba desde 2001.
Cabe mencionar que, dentro de los logros que atesoró Abud durante su gestión, intensificó la relación de la
industria con las
Cámaras y Asociaciones de Autotransportistas y con las diversas instancias del
Gobierno Federal y de algunos
estados del
país.
Además creó el “Programa de Chatarrización” que otorga estímulos fiscales a la destrucción de
vehículos pesados obsoletos; el “Programa de Apoyo Financiero” de NAFIN, para la modernización del
parque vehicular.
Algunos de los pendientes en la ANPACT son continuar con la consolidación de las medidas que impiden la entrada de
vehículos pesados usados y la elaboración de una propuesta jurídica y normativa que promueva la modernización del
parque vehicular.
A la espera de conocer el nombre de la
persona que relevará a Guerra Abud, emerge otra
noticia sintomática de la mala situación por la que atraviesa el sector y en donde esperemos que el
Gobierno Federal tome cartas pertinentes de sensibilizarse por conocer qué está aconteciendo al interior del sector de
autobuses, camiones y tractocamiones, sobre todo porque
México figura entre los 10 principales
productores de
vehículos pesados del
mundo.
Y es que, dicen que es por la crisis, y ésta sirve de pretexto para cualquier decisión, como por ejemplo, suspender la organización de la décimo tercera edición de la ExpoTransporte-ANPACT programada desde hace un año para el
mes de
noviembre próximo en
Guadalajara.
*Economista y columnista especializada. Es candidato a
doctor por la
Universidad de Alcalá, tiene dos
libros publicados y participa en distintos foros de
radio y
televisión con opiniones sobre
educación financiera,
economía y finanzas personales. Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com
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