LECHEROS DE ESPAÑA Y MÉXICO EN CRISIS
BAJOS PRECIOS, NO RECUPERAN INVERSIÓN
| Fecha: 2009-04-24 13:50:14 | por: |
COLUMNA POR LA ESPIRAL CLAUDIA LUNA PALENCIA
POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia
-Lecheros de
España y
México en crisis
-Bajos
precios, no recuperan inversión
-Competencia foránea, amenaza
A mediados del
mes de
abril, de forma coincidente, en
México y
España sucedieron protestas por parte de
productores de
leche, si bien desunidos geográficamente, lo hicieron hermanados por un agobio similar: la presión los está sepultando por los costos de
producción y el
precio que paga el
mercado.
Ambos
países figuran como sendos importadores de
leche de acuerdo con la Organización de las
Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO), en la lista de los 10 mayores importadores,
España y
México figuran en el sexto y séptimo sitio, respectivamente.
En
Madrid, los
productores marcharon “en defensa del sector lácteo”, lo hicieron con globos en forma de vacas y una vez más exigiendo al
gobierno actuar en pro del sector.
Ellos también lo han intentado todo o casi todo para llamar la atención tanto de
autoridades como de
medios de comunicación con ríos de
leche corriendo por las aceras.
En
México, el encono lleva a los
productores hasta el mismo
corazón del
Congreso de la Unión,
San Lázaro, se convirtió en una
batalla donde el estiércol de las vacas y los petardos de
leche en polvo no sirvieron para calmar la furia de las
personas inmersas en el sector que demandan a los
diputados intervenir en el
precio del lácteo.
Notorias diferencias: en
Madrid los
productores no compiten aún inundados de
leche en polvo que les llega de afuera, en
México sí.
En
España, el sector resiente una problemática que recae en más de 10 mil ganaderos que por producir un litro de
leche invierten en 35 y 40 centavos de
euro, y a cambio el
mercado les paga entre 20 y 30 centavos por litro.
No se recupera la
inversión, la
vida cada
día es más
cara, la crisis ha profundizado los problemas, el costo de los insumos es elevado y el
mercado está colocando lo más barato y generalmente viene de otro
país.
La preocupación de los
productores es mayúscula porque a partir de 2015,
España liberalizará la entrada de la
leche según especificaciones de la propia
Unión Europea de la que es
país miembro.
Por su parte, en
México, los
productores además de enfrentar la
competencia foránea tienen de frente a un competidor mucho más agresivo y desleal manifestado en miles de toneladas de
leche en polvo importadas principalmente desde
Estados Unidos y que cuentan además con la aprobación
oficial.
Según datos de la FAO en
2008 México realizó importaciones netas por 34 mil toneladas de
leche en polvo, cifra que para 2017 casi duplicaría al llegar a 54 mil toneladas de
leche en polvo.
La
industria y el
gobierno son principales importadores de
leche en polvo, por su bajo
precio, su alta capacidad de
almacenamiento, la distribución y almacenaje es muy barato y rinde más. Aunque ello signifique un sacrificio en la
calidad, que aunque lo nieguen, no es lo mismo un litro de
leche extraído de la ubre de la vaca que un abrir una lata de
leche en polvo que lleva guardada varios
meses o años y ponerle
agua y beberla.
Que lo rebatan los que defienden la
leche Liconsa y que prefieren, argumentando razones presupuestales, comprar toneladas de
leche en polvo
estadounidense y castigar a los pequeños
productores de
leche contratados por la
empresa gubernamental y que deben conformarse con muy poquito.
Pero además de una cuestión de
calidad impera un problema de fondo: los
productores mexicanos tampoco recuperan lo que invierten en producir un litro de
leche. En
2006 y 2007 les costaba entre 3.30 y 3.60
pesos por litro, el
mercado les pagaba entonces 10 centavos más.
Con la crisis alimentaria
mundial y el encarecimiento de los insumos se logró con el
gobierno del
presidente Felipe Calderón que se les pagara el litro en 4.58
pesos sobre todo para los 640 pequeños y medianos
productores que venden su producto a Liconsa.
En la más reciente protesta en
San Lázaro ellos pidieron, entre otras cosas, que el litro les sea pagado en 5.50
pesos.
Liconsa dice que no puede hacerlo porque tiene un
presupuesto ajustado en
2009 a 3 mil
millones de pesos destinado a adquirir mil 300
millones de litros, una
buena parte provienen de la
leche en polvo
estadounidense cuyo
precio es de 3.23
pesos.
Con esta disyuntiva observamos que la liberalización no ha traído ventajas para todos y ha puesto en riesgo casi de desaparecer a muchos sectores, entre éstos el lácteo.
Crisis que agobia tanto a los
productores españoles como
mexicanos que en su propia
órbita de actuación piden lo mismo a sus respectivos
gobiernos: “El cese de los bajos
precios que soporta el sector, más control de las importaciones,
créditos baratos, políticas antidumping y mayor
protección a la
industria nacional”.
En el
país ibérico temen la liberalización que les llegará después de 2015, en
México ya aplica y los estragos pueden ser mayúsculos.
A COLACIÓN
El índice de la FAO para los productos lácteos promedió en
abril de
2008, un 12% menos que su nivel máximo de
noviembre de 2007.
El organismo estima que la
producción mundial de
leche en 2007 aumentó 1.8% a 676
millones de toneladas y en
2008 lo hizo un 2.5%, como respuesta de los
productores a los
precios altos de 2007
Desde la perspectiva del organismo perteneciente a la
ONU, en términos de productos “los
precios de las proteínas de
leche son los que más han bajado, ya que los de la
leche desnatada en polvo disminuyeron un 32% desde el nivel máximo alcanzado en
julio de 2007”.
Para la FAO, la escasez de suministros de los exportadores habituales, la fuerte
demanda de importaciones, y el agotamiento de las existencias públicas causaron una erupción sin precedente de los
precios de exportación de los productos lácteos al final de
2006, que duró durante todo 2007.
En
abril, el índice de
precios de la FAO para los productos lácteos (base 1998-2000=100) alcanzó un valor de 266, un 12% menos que el máximo histórico de 302 de
noviembre de 2007, pero todavía un 25% por encima del valor de
abril de 2007.
La disminución, explica, fue particularmente pronunciada en el caso de la
leche desnatada en polvo (LDP), cuyos
precios descendieron en
abril de
2008 a 3 mil 500
dólares por tonelada, casi un 32% por debajo del nivel máximo alcanzado a mediados de 2007.
“De los principales productos lácteos en
comercio, los
precios de la LDP son los que más han subido, lo que alentó a los proveedores a aumentar su
producción, y ello impulsó la
demanda y activó una fuerte corrección en los precios”.
*Economista y columnista especializada. Es candidato a
doctor por la
Universidad de Alcalá, tiene dos
libros publicados y participa en distintos foros de
radio y
televisión con opiniones sobre
educación financiera,
economía y finanzas personales. Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com
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