MUCHAS PERSONAS DE NUEVO A LA CALLE
EL OXÍGENO DE LA INFORMALIDAD
| Fecha: 2009-05-23 13:18:01 | por: |
COLUMNA POR LA ESPIRAL CLAUDIA LUNA PALENCIA
POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia
-Muchas
personas de nuevo a la calle
-El oxígeno de la informalidad
-Desde el
hogar la búsqueda de ingreso
En
México, el
desempleo lleva una tónica alcista, desde
abril pasado más de 2
millones 288 mil 659
personas dejaron de contar con un
ingreso formal mensual dado que fueron despedidas de sus puestos de
trabajo, profundizando los problemas sociales y muchas buscando complementar su subsistencia inmediata en
mercados colaterales como la
economía informal.
Esta otra
economía paralela de la que hemos hablado anteriormente reviste una dimensión creciente a la que es imposible ganarle la
carrera porque su expresión está llena de
acciones que orbitan fuera de la legalidad o bien que pasan de largo del control
oficial haciendo difícil su cuantificación.
Así como el
desempleo hace un caldo de cultivo para que la
gente busque en la informalidad una forma desesperada de obtener recursos monetarios a falta de una nómina segura, hay otras actividades cotidianas informales a las que parecemos acostumbrados.
Tenemos por ejemplo, en la particularidad de
México, que las
remesas fomentan en determinadas áreas del
país una dolarización extraoficial o informal que está creando zonas francas para el
dólar localizadas desde pequeñas comunidades hasta ciudades donde pagar por un refresco con un
dólar es muy aceptado o
cambiar a
pesos puede hacerse de la manera más fácil incluso en una tienda de abarrotes o en una
farmacia en el
pueblo más recóndito.
En el
libro “En la
órbita del dólar” que publicamos en 2005 bajo el sello de la
Editorial RandomHouse Mondadori dimos cuenta de la dolarización que experimenta el
país.
En las comunidades expulsoras de mano de
obra y receptoras de
remesas surge un
mercado negro de canje de
pesos por
dólares; y en la
frontera con
Estados Unidos, antes de cruzar desde territorio mexicano a las ciudades del sur de
Texas, en las estaciones de
gasolina se encuentran jóvenes ambulantes ofreciendo el servicio de canje de
pesos por
dólares “por si faltó
tiempo de acudir a una
casa de cambio”.
De esta forma suponemos que la verdadera dimensión de la
economía informal es enorme, entretejida a partir de la capacidad de desplazamiento de las mercancías,
bienes y servicios, y del ser
humano, como factor trabajo-mercancía.
Se trata de una hidra a la que otros analistas como J.J. Thomas, de la London School of Economics, desmenuzan en el sentido
humano de las relaciones
económicas que median desde el seno más pequeño de las células que conforman a la
microeconomía.
Precisamente la interpretación de la London School of Economics parte de la necesidad de romper los moldes tradicionales de visualización de la
economía informal porque hay demasiadas operaciones muy simples que pasan desapercibidas de las cuentas
nacionales. Este es un enfoque con el cual sostenemos determinada coincidencia y al que nos interesa añadirle como aportación el impacto que el sector externo está provocando en la
economía informal de
países como
México.
Si bien parece haber determinado consenso en reconocer que la estructura de las actividades informales está formada por: el
trabajo doméstico, las actividades informales; las actividades irregulares; y las actividades criminales, podemos vislumbrar años de debate en torno si dentro del
trabajo doméstico remunerado puede añadirse, en el mismo renglón, el
trabajo de las amas de
casa.
Para algunos autores el
trabajo en el
hogar desempeñado por las amas de
casa debe elevarse también a una categoría de medición.
Me parece oportuno puntualizar que, en particular, mantengo una discrepancia dado que el
trabajo de una ama de
casa obra más como una forma de subsidio para la propia
familia, en forma de servicios realizados que permiten que a la
persona que aporta o a los que aportan el
ingreso al núcleo, dejen de realizar una serie de gastos que tendrían que ser cubiertos si pagaran por una
persona dedicada a las labores domésticas.
Adicionalmente, el ama de
casa cubre otras áreas como la atención a los
hijos, cuidados,
enseñanza, etcétera. El valor agregado del
trabajo en el
hogar es una aportación de
tiempo, cuidado, dedicación (aspectos intangibles) de servicios en los que se invierten energías, desgaste físico y
tiempo pero es intrínseco a la propia dinámica
familiar y al
juego de roles que cada
sociedad establece.
Es medible únicamente cuando desde el seno del
hogar la
persona encargada dedica
tiempo para realizar labores de cuidado de otras
personas ajenas, cuando fabrica bienes con sus manos para ser vendidos y captar ingresos extras para el seno de la
familia o cuando vende sus servicios a otras
personas para determinadas actividades y en ello media un pago. Entonces sí es renglón de interés para las arcas
nacionales. Lo demás es un subsidio que en unos casos puede provocar pequeñas economías o en otros que el núcleo pueda llegar a final de
mes.
A COLACIÓN
La definición más aceptada es que “la
economía informal está formada por todas aquellas actividades productivas que deberían estar incluidas en el producto nacional”.
Este andamiaje no debe dejar de considerar a los servicios prestados que pasan fuera de la
órbita de las cuentas
nacionales.
Asimismo observamos la propensión de los analistas para volcarse sobre el
estudio de la informalidad a partir de un output legal o ilegal.
Thomas aborda la estructura de las actividades del sector informal razonando que hay estructura de
mercado para las actividades informales, irregulares y criminales no así para el
trabajo doméstico. En los output, él identifica como legales a todos salvo el criminal que tiene un output ilegal; y en cuanto a la
producción y distribución señala legales al
trabajo doméstico y a las actividades informales y de ilegales al sector irregular y la actividad criminal.
Pocas veces reparamos en los input, ¿quién produce esos bienes, productos y mercancías que nutren a las actividades informales, irregulares y criminales?
Cada una de estas actividades pertenecen a sectores que responden a una dinámica interna de
mercado, con curvas de
oferta y
demanda entrelazadas a la macroeconomía que si bien no pasan
factura a las cuentas
nacionales de forma directa a través del pago de obligaciones,
derechos, aranceles,
tarifas e
impuestos, lo hacen respondiendo a su propia dinámica pagando cuotas de extorsión,
protección y uso de suelo a
líderes, inspectores y
funcionarios del
gobierno.
*Economista y columnista especializada. Es candidato a
doctor por la
Universidad de Alcalá, tiene dos
libros publicados y participa en distintos foros de
radio y
televisión con opiniones sobre
educación financiera,
economía y finanzas personales. Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com
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