REMESAS: LAS HORAS BAJAS
MENORES FLUJOS, PRESIÓN FAMILIAS
| Fecha: 2009-06-18 09:47:22 | por: |
COLUMNA POR LA ESPIRAL CLAUDIA LUNA PALENCIA
POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia
-Remesas: las
horas bajas
-Menores flujos, presión familias
-Operación retorno voluntario
El panorama para las
familias de bajos ingresos dependientes de las
remesas es desolador, lo que años atrás implicó un respiro
económico gracias al subsidio que sus
familiares enviaban puntualmente
mes con
mes, va reduciendo y en otros casos desapareció, en momentos económicamente difíciles para la
pobreza en
México.
En
2008, ingresaron al
país remesas por 25 mil 145
millones de dólares, de acuerdo con datos del
Banco de
México y el
Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En los primeros
meses de
2009, el ritmo de las
remesas continuó con su desaceleración, en
abril éstas cayeron 19% respecto de igual
mes del año inmediato anterior.
Dada la contundencia de la crisis
internacional que ha golpeado tanto a
países receptores de mano de
obra –al menos 200
millones de inmigrantes-, como a
países receptores de las
divisas enviadas por los emigrantes, las previsiones apuntan a nuevas contracciones en los flujos de
remesas.
Sobre todo por el tipo de sectores productivos más afectados por el estancamiento
económico desde la
industria de la
construcción, el segmento
hipotecario, sector inmobiliario y el sector servicios tenemos los principales imanes para la mano de
obra inmigrante que envía
remesas a sus
familiares.
Desde luego en el caso de
Estados Unidos figura la crisis del
sistema financiero, donde también hay
inmigrantes aunque estos son especializados, educados y altamente cualificados, empero, son los menos en comparación con el otro gran sector inmigrante ubicado en la
construcción o atención al
cliente en un
restaurante y que
hoy por
hoy están en paro.
Inclusive se habla de operaciones retorno de
inmigrantes cuya situación legal les impide cobrar la ayuda por
desempleo, que a pesar de hacer acopio de algunos ahorritos no pueden sostener más
tiempo la situación de estar
desempleados y por ende sin
ingreso, entonces enfrentan la disyuntiva entre aguantarse, insistir por una contratación barata y durante el
tiempo que dure el
desempleo suspender totalmente los envíos de
remesas a sus
familiares en su
país de origen. O bien, definitivamente regresar.
En algunos
países como
España se ha puesto en marcha la vuelta a
casa, el
presidente José Luis Rodríguez Zapatero le llama acogerse al retorno voluntario para todos aquellos
inmigrantes desempleados que ante las vicisitudes
económicas deciden volver al
país de origen.
Dentro de las medidas, el
gobierno paga la prestación por
desempleo en dos plazos: 40% en
España y 60% en el
país de origen. Además ofrece a los
inmigrantes la concesión de ayudas para que puedan organizar su
viaje e irse con la promesa de que en tres años podrán retornar a
trabajar.
Con la medida, todos aquellos
inmigrantes en situación de
desempleo y que procedan de
países extracomunitarios con los cuales
España haya firmado convenios bilaterales en materia de
seguridad social, podrán asegurarse un retorno con las máximas garantías. En primer lugar, podrán cobrar por anticipado toda su prestación por
desempleo y, en segundo lugar, computarán todas las cotizaciones realizadas en
España y en su
país de origen a efectos de su pensión futura.
Así es que
inmigrantes ecuatorianos, colombianos, argentinos, etc.; sin
empleo están optando por el retorno.
En el caso de
México y
Estados Unidos, el
gobierno de Barack Obama no ha establecido un
programa especial para facilitar el retorno al inmigrante mexicano con dificultades laborales y que temeroso por su propia situación migratoria huye de las autoridades.
El grave peligro es que la desatención y la ausencia de interés por parte del
gobierno mexicano para con sus connacionales fomentará una nueva
masa de
mexicanos pobres urbanos en
Estados Unidos.
A COLACIÓN
Dilip Ratha y Sanket Mohapatra, economistas del
Banco Mundial, prevén que en
2009 de forma
global las
remesas disminuirán entre el 5% y el 8 por ciento.
Datos del propio organismo auguran que las
remesas hacia los
países en
desarrollo reducirán desde unos 305 mil
millones de dólares en
2008 hasta 290 mil
millones de dólares en
2009.
Se espera que las
remesas alcancen un total cercano al 1.8% del PIB en el caso de los
países en
desarrollo durante
2009, una leve caída en relación al 1.9% del año pasado.
Sin embargo, si consideramos que los envíos registrados oficialmente crecieron dos dígitos en los últimos años, la caída esperada podría generar dificultades en muchos
países pobres.
Los estudios señalan que tanto los
países de origen de los emigrantes (en desarrollo) como aquellos que los reciben (desarrollados) obtienen grandes beneficios económicos, incluso los aumentos relativamente leves en la fuerza laboral en los
países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
Estas
investigaciones también indican que los beneficios relativos para los
hogares de los
países en
desarrollo superan con creces aquellos que reciben las
familias de las
naciones ricas.
SERPIENTES Y ESCALERAS
En la opinión del
Banco Mundial, las autoridades a cargo de formular políticas muestran cada vez más interés por la migración, tanto a raíz de los flujos de
remesas como debido a que constituyen un motivo de preocupación para las
naciones en
desarrollo y desarrolladas por igual.
En este tenor, el organismo
trabaja el binomio de migración y
remesas con los siguientes conceptos: 1) Las diferencias de ingresos, así como las fuerzas políticas y demográficas, son los principales factores que determinan los patrones de migración. Cuando se permite, el movimiento de
personas constituye un importante mecanismo de equilibrio
económico. 2) La migración
internacional aumenta los ingresos mundiales. Al permitir que los
trabajadores se trasladen a lugares donde son más productivos, propicia el crecimiento agregado del producto y el
ingreso. 3) La cuantía de las
remesas tiende a variar en consonancia con el costo de transacción del envío y el grado de necesidad, es decir, la brecha de ingresos entre los miembros de una
familia en el
país anfitrión y en el
país de origen. 4) A menudo, las
remesas generan mayor acumulación de
capital humano y promueven la
inversión y el espíritu empresarial. También reducen el
trabajo infantil y ayudan a los
hogares a estar más preparados ante situaciones de crisis como sequías y ciclones.
*Economista y columnista especializada. Es candidato a doctor por la
Universidad de Alcalá, tiene dos
libros publicados y participa en distintos foros de
radio y
televisión con opiniones sobre
educación financiera,
economía y finanzas personales. Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com
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