EDUCACIÓN CLAVE DE HOY
UN SISTEMA POLITIZADO
| Fecha: 2009-06-18 09:51:52 | por: |
COLUMNA POR LA ESPIRAL CLAUDIA LUNA PALENCIA
POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia
-Educación clave de hoy
-Un
sistema politizado
-Zapatero y las computadoras
Mientras en distintos foros y latitudes se discute y analizan opciones para elevar la
calidad educativa, adaptarla a la exigencia de la
empresa pública y privada en los nuevos
tiempos, considerando además las necesidades demográficas,
México mantiene atrapado su motor educativo en las
redes de la política, en la mafia del sindicalismo y la decidía de las
autoridades.
Los vicios vienen del pasado propiamente de un corporativismo educativo erigido por un
sistema partidista necesitado de prácticas clientelares para obtener
dinero y repartir cuotas de
poder.
Los costos han provocado un enorme daño al circuito educativo porque muchos de sus miembros activos,
autoridades y representantes de uno y otro lado están más comprometidos en la grilla que en contribuir en la mejora de la
enseñanza, replantear los esquemas metodológicos y combatir las deficiencias.
El
país no ha logrado romper el molde que ha logrado sobrevivir al cambio democrático en manos de los mismos
líderes acomodaticios convertidos en aliados de los
gobiernos blanquiazules.
Lo más lamentable es lo poco que se hace por la
educación pública en perjuicio de esos
niños y niñas que sueñan con ser
profesionistas algún
día.
México, según datos del Fact Book CIA, tiene un nivel de escolarización promedio de 14 años en los
niños y de 13 años en las niñas. Es decir
tiempo atrás se consiguió con dificultades reducir la deserción escolar en el tercero de
primaria para aumentar la permanencia de los
niños hasta el sexto de
primaria.
El problema reside en el abandono de la
escuela cuando se termina el sexto de
primaria en edades arriba de los 12 años, edad en la que
niños y niñas son presionados por sus
familias para que salgan a obtener
dinero para el
hogar.
Pero además de la permanencia está la situación de la obligatoriedad de la escolarización, las
autoridades no actúan ante la enorme cantidad de
niños a lo largo y ancho de la
geografía que no acuden a
clase o bien que interrumpen sus
estudios por exigencia de los
padres. A mi juicio debería estar sancionado porque un
pueblo que no se educa vivirá en una ignorancia dañina con efectos colaterales en lo
económico,
político,
social y cultural para el propio
país.
En Iberoamérica, reconoce la propia UNESCO, hay 15
millones de infantes sin escolarizar, de éstos
México aporta 4
millones.
A COLACIÓN
Año con año en las evaluaciones
internacionales de la
OCDE y la UNESCO
México figura en los últimos lugares en
matemáticas, comprensión de lecturas, ortografía y bajo aprovechamiento del idioma
inglés.
Internamente no se valora la
competencia en los
mercados globales por
medio de una mano de
obra de estándares de calificación educativa, técnica y de conocimiento.
Todo lo contrario, en
México aumenta la deserción escolar y para efectos de las
estadísticas oficiales son ensalzados logros difíciles de creer, que no logran tapar los orificios de cientos de techos de
escuelas construidas con palmas y
láminas, cuando no son escuelas-camión los centros del saber.
Es una vergüenza que niñas y
niños mexicanos estudien en una
escuela improvisada llena de deficiencias en su
infraestructura, incluso sanitaria, cuando los
líderes sindicales tienen
coches de
lujo y viven en zonas
caras. Es el drama y la terrible contradicción del inequitativo reparto de la
riqueza en
México y de la apropiación del
poder con fines de lucro.
El
sistema educativo requiere urgentemente de una
revolución para lograr una
Educación Triple I: innovadora; incluyente; integradora.
Es necesario atreverse a innovar para adoptar una decisión de vanguardia que implique que el
país está dispuesto a tomar en sentido estricto un
compromiso serio para mejorar la
educación pública, principalmente. Un
pueblo que decide educarse tiene ante sí las
herramientas que le permitirán crecer gracias al conocimiento, mejorar su autoestima, ser
libre de la ignorancia y la manipulación, más educado para ser igualmente más democrático.
Innovar significa aceptar que el aula tradicional está desfasada, al mismo
tiempo que el
maestro lo está. ¿Cuántos
maestros además de tener mala ortografía no saben utilizar una computadora? La moderna
escuela pública del
siglo XXI requiere de
niños y
maestros interconectados mediante ordenadores; de
niños que en vez de
libros utilicen una
computadora en su pupitre y sigan las lecciones por
Internet; aprendan a investigar en la
red; consultar la
información de otros
países; realizar visitas virtuales con sus
compañeros de
grupo a museos fuera de sus posibilidades.
Innovar implica que el
gobierno deje de destinar tanto
dinero al magisterio y a impresiones de
libros, opte por invertir en una
computadora por pupitre y crear programas de incentivos fiscales para
empresas y organizaciones no
gubernamentales donantes de lap top para que los
niños puedan desde
casa llevar a cabo su tarea. Si cientos de comunidades carecen de
escuelas públicas, y los
niños deben
caminar más de 5 kilómetros diarios para llegar a los centros educativos próximos, la
educación puede impartirse en su
casa utilizando un ordenador portátil, con
sistema inalámbrico y de hecho, ello puede resolver muchos problemas de deserción escolar.
Recientemente en
España, durante el Debate del
Estado de la
Nación, el
presidente José Luis Rodríguez Zapatero propuso poner una
computadora personal para cada
niño a partir del quinto año de Primaria. Hacerlo anualmente hasta complementar toda la instrucción Secundaria.
SERPIENTES Y ESCALERAS
En la parte de una
educación incluyente, ningún
niño o niña debe quedar fuera. No saber
leer, ni escribir, es una discriminación que lacera, marca y condiciona; el avance de la
tecnología ha sumido a muchas generaciones en el atraso al no saber utilizar una
computadora, ni aprovechar el
Internet.
Hoy en
día no es cuestión sólo de saber
leer y escribir.
Por ello, la
educación tiene que ser integradora, dotar con elementos modernos para facilitar la adopción del conocimiento y vincular a los estudiantes con el ámbito técnico y laboral. La brecha de la
educación con la creación, la
ciencia, la
tecnología y las patentes, revela la falta de eslabones en
México para aprovechar e integrar a los educandos y sus aportaciones en la elevación técnica y
científica del
país.
*Economista y columnista especializada. Es candidato a
doctor por la
Universidad de Alcalá, tiene dos
libros publicados y participa en distintos foros de
radio y
televisión con opiniones sobre
educación financiera,
economía y finanzas personales. Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com
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