DE LOS EXORCISMOS
| Fecha: 2010-06-28 20:29:14 | por: |
"Veas lo que veas y escuches lo que escuches no voltees ni te asustes...no pasa nada"de una dispersión
Así de repente, ni siquiera había terminado de decirlo cuando ya estaba en la dispersión de esa energía negativa. Era entonces una niña de apenas 4 años de edad, su comportamiento nada normal se tornó pasado, pero pesado...sus pocos
kilos se habían multiplicado y cargarla era como levantar a un adulto de más de 60
kilos.
La niña parecía dormida pero no, era presa de esa energía que se había manifestado desde hacía
días...meses quizá y según su
madre no era la primera vez que la niña caía como desmayada y pesaba...por
Dios cuánto pesaba.
Sin perder la calma se hizo el
trabajo, se dispersó la energía y la niña, pese a su corta edad recibió la instrucción de no permitir que nada ni nadie invadiera su
cuerpo, se le dijo que su espíritu era fuerte, poderoso...ella sonrío como asintiendo y desde aquel
día no ha vuelto a pasar.
Cuando le comenté a una de mis guías lo realizado me dijo que había
estado bien, que ya había sido
hora de dispersar, de eliminar energías...vulgo fantasmas, seres oscuros, entidades misteriosas.
No fue una
cadena pero si se hicieron otrtas dispersiones y no digo exorcismos porque esa es la
palabra común y la que se presta más a chacoteo...se dispersa eso, una energía invasiva, digo yo, que adquiere cierta o mucha voluntad y que se fortalece con las debilidades humanas, por ejemplo el miedo. Cuando tememos, desprendemos energía, adrenalina y muchas otras substancias...estos seres las absorven, en términos cotidianos se alimentan de ahí. También de la desconfianza, de la angustia, del
dolor y de las manifestaciones emocionales que más emanan energía.
Poco a poco sin ser percibidas, estas energías comienzan a manifestarse de una u otra forma, se dejan escuchar, mueven objetos, susurran y en ocasiones hasta se les puede ver. Las visiones varían, las manifestaciones son infinitas y de pronto por no ponerles atención la
gente se siente
cansada, le duele la espalda, como si cargara algo o alguien. Las energías se pegan al
cuerpo, son como chinches, como sanguijuelas...y te van desgastando.
El fenómeno físico se mezcla con la creencia, se mezclña con los rezos...y en esencia una dispersión es eso, difuminar, disolver esa energía. La disolución se hace con energía también. Siempre he dicho que hacer una dispersión es como tener una habitación llena de humo y para sacarlo abres la ventana, si el humo es denso entonces tendrás que utilizar aire fresco y emitirlo para que el ambiente denso desaparezca...eso es lo que hacen los dispersores o exorcistas, remplazan esas energías y los modos son muchos...pero siempre ayuda rezar porque el rezo bien llevado es energía, la
oración bien elevada es cúmulo de energía que desplaza a la otra, por eso el rezo tiene una tonalidad, un ritmo, un cauce porque es energía repetida y se acumula y expande la otra. Por eso los rezos son a veces monótonos, pero ese es su fin en una dispersión, por eso cuando haces una dispersión y rezas un texto
escrito exprofeso de pronto pierdes la cadencia, de pronto pierdes el ritmo, la tonalidad y las letras de ese rezo se transforman en inentendibles...se dice que es el contra ataque de la energía que estás dispersando porque quiere impedir el rezo continuo, porque quiere impedir su disolución.
Cuando ´dispersas una
casa, un
negocio o un lugar debes protegerte porque esa energía buscará por cualquier
medio incorporarse a un
cuerpo débil, a un lugar, a alguien dispuesto a recibirlo. Entonces se apagan las luces, se escuchan ruidos, se caen cosas, se escuchan voces y se ven espectros...se ven sombras o figuras flotantes, se eriza la
piel, los sentidos parecen confundirse pero no, las manifestaciones son claras..
En una de esas casi al final entramos a una habitación de dos por dos
metros techada con
láminas. En
medio de la oráción y reforzados con copal, incienso de lágrima y otros elementos naturales se ordenó el desalojo del lugar. Hubo un silencio tenso y de pronto: un enorme golpe en el techo cimbró la habitación provocando espanto, susto, pero sabíamos que había sido la última manifestación del ser aquel.
En otra ocasión se tornó una posesión inmediata, se transformó la voz y cuando fue expulsada la energía del
cuerpo a través de la garganta del
humano se escuchó el grito de
dolor desgarrador, con una voz que no era humana, era extrañamente sobrenatural.
Cobijados en la noche los seres se manifiestan, no se ocultan, pero no todo
mundo los percibe hasta que comienzan a abusar de la
persona, a asustarla, pues. Comunicarse con ellos es darle nergía y la dispersión es más difícil. Alguien me dijo que en su habitación había tres
niños muertos y que a él no le hacían nada, pero sus
padres tenían ya tres años debilitándose, siempre
enfermos, como si cargasen una pesada loza y una noche sucedió. Encima de la cama de los
padres se vislumbró una sombra negra, una especie de nube que se avalanzó sobre el
señor, la esposa siempre pendiente metió la mano para evitar el ataque y la energía se desvío momentáneamente. La mano de la
señora se infectó, se paralizó, comenzó a padecer
enfermedad y el esposo inició su debilitamiento gradual. El joven feliz con sus energías en el
cuarto no sabía que se alimentaban no de él sino de su
familia...comenzó con la dispersión sencilla utilizando el elemento natural de la
vida, el
agua y una de las energías se fue...El joven quedó triste pero fue cuando notó la
enfermedad de sus
padres y ya no sé si actuó..pero la concienca se volvió lúcida...
Entre la creencia y la
física, entre el bien y el mal las mnifestaciones energéticas existen y hay quienes las dispersan, quienes se atreven, quienes enfrentan, pero una vez que enfrentas no puedes hacerte para atrás..no puedes huir porque ya no estás en el terror ni en el miedo , estás en el horror puro, donde sólo la fascinación te guía a terminar..
Ahí se ven
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