POR UN BOLILLO
| Fecha: 2010-07-19 09:09:01 | por: |
"dad de comer al hambriento"Jesús
¡Pinche Vieja!
Repetía y repetía sin cesar después de una caminata de más de media
hora por culpa de la
señora esa y sólo acertaba a ver en mi
memoria inmediata el
rostro de la
mujer con esa sonrisa de "ya me lo chingué".
Esa mañana mi
desayuno se fue a la mierda absoluta.
Todo comenzó aproximadamente a las 9 de, cuando al darme un
tiempo para ingerir alimentos más o menos de una manera educada, es decir, sentado a la mesa ante una
buena taza de café, un olor delicioso y mucha hambre, se me ocurrió decirle a doña Yolis la
señora que tiene ese changarrito de
comida casera, que acompañara mi suculento plato con un crujiente bolillo.
Doña Yolis se me quedó viendo y entonces adiviné, no tenía bolillos y ese platillo requeria, a huevo, de por lo menos una pieza.
El problema se resolvía yendo a la panadaría más próxima, es decir, a media cuadra de ahí y comprarlo pero doña Yolis estaba sola y no podía dejar el
negocio solo, así que como buen vecino le dije:
- Mire, usted vaya poniéndole un huevito estrellado arribita y en chingas traigo unos bolillitos ¿va?
Asintío con gusto y salí en chingas por los bolillos...entonces sucedió...al dar la vuelta en la esquina donde se encuentra el expendio de
pan, puede ver por la vitrina como el cajón donde depositan los bolillos estaba casí vacío. De inmediato me angustié porque al seguir caminando y escuchar los sonidos del interior del expendio de
pan, una
señora que estaba parada justo junto al cajón de los panes le dijo al dependiente con esa voz melosa y chantajista:
- Me da dos bolillos por favor
- Tómelos por favor- le contestó el dependiente.
Me asomé de nuevo por la ventana casi al llegar a la
puerta del local y vi que dentro de la caja había 3 bolillos. Ya chingué, pensé al saber que la
señora sólo quería dos. Di un paso dentro del local y al ver al dependiente le dije que quería yo el otro bolillo mientras la
señora depositaba el segundo
pan en la charola. Presto tomé la charola, las pinzas y en ese instante la
mujer detuvo la mano vio mi sonrisa de
satisfacción y volteó hacia el cajón de los panes y así sin más, mientras yo acercaba mi mano al cajón ella, cual zaeta, regresó su mano al interior del cajón y acompañando un semigrito de "me llevo otro más", tomó el bolillo que el destino me tenía reservado. En ese instante emitió una
dulce sonrisa burlona y el dependiente se quedó estupefacto igual que yo, pero el muy cabrón no hizo nada, sólo recibió la charola contó los tres bolillos y ya ni me dio la
cara. Emputado cuasi aventé la charola mientras la
señora digna toda ella ni siquiera acertaba a mirarme porque sabía que había echo una hijez de la chingada.
Salí
rumbo a otros expendios de
pan y para mi mala suerte ni un puto bolillo encontré, vamos hasta me metí a las tiendas a ver si me vendían de esos que hace
Bimbo, pero pues no, ya no los hacen. Así que después de media
hora regresé mis pasos a la fonda de doña Yolis. Pasé por el primer expendio de
pan y la pinche vieja platicaba con el dependiente muy animada y claro, mordiendo mi BOLILLO. El dependiente me vió y algo le dijo a la ñora que de inmediato casi giro sobre su propio eje para verme. Silencio incómodo. La muy cabrona frente a mis
ojos le dio otra mordida al bolillo y yo casi corri a llorar como
niño a donde me esperaba el
desayuno. Al entrar a la cocina
económica con los
ojos cuasi rojos por la pinche humillación doña Yolis me recibió con una sonrisa y ahí sobre la mesa debajo de un huevo estrellado con la yema fresquecita apenas cocida descansaban mis chilaquiles rojos de poca
madre bañados con un poco de crema y queso rallado. Los miré con un dejo de tristeza mientras doña Yolis me preguntaba por los bolillos. Endurecí la mirada y sólo dije quedamente mientras salí hacia mi
casa:
- El
desayuno ya e fue a la mierda...
Y es que unos chilaquiles sin bolillo, chingada
madre, no son chilaquiles ni
desayuno ni nada. ¡Pinche Vieja!
Ahí se ven..
Más artículos de Saúl Rosas
Artículos de hoy en Lapalabra.com
| Fecha: 2010-07-19 09:09:01 | por: |