REFLEXIONES DEL TÍO LOLO.
| Fecha: 2010-07-29 08:11:33 | por: |
Los acontecimientos en el
secuestro de Diego Fernández de Cevallos nos hacen pensar que no se trata solamente de un
secuestro por motivos económicos sino que tiene consideraciones políticas de acuerdo a los
mensajes que han enviado los mismos
secuestradores donde se da a entender que se cuentan con muchos datos y evidencias que involucran a los
amigos y enemigos del
secuestrado, nos hacen pensar que, seguramente, se darán a conocer muchos acontecimientos que involucran a importantes personajes de la
administración, de los
negocios y de los
partidos políticos en cosas muy sucias del acontecer
nacional y donde se tienen muchas cosas oscuras en los
procesos políticos electorales.
Es claro que se demandan los recursos que algunos señalan que ascienden a cincuenta
millones de dólares y que, para tal fin, esperan la reacción del
gobierno federal para cumplir con este acuerdo y
demanda. Lo curioso es que en
realidad cuando no se ventila el
secuestro ante la opinión pública se esconden los motivos
políticos que entraña el mismo, al igual que están sucediendo muchas cosas en el
país.
Por ejemplo, cuando se descubre la tumba clandestina donde, en
Nuevo León se han descubierto más de cincuenta cadáveres, las filas para identificación de los
cuerpos es espantosa y nos demuestra que existen miles de “desaparecidos” que son buscados por sus
familiares y que no han denunciado esas desapariciones de
familiares y
amigos. En algunos
artículos de años atrás señalábamos que, por ejemplo, en el caso de
Ciudad Juárez, se hablaba de más de 600 asesinadas en un lapso de diez años y esas muertas habían generado una gran
demanda internacional para que se investigaran sus
asesinatos y se lograra detener la matanza, posteriormente, en los
tiempos del
procurador Macedo de la Concha, bajo las indagatorias de José Luís
Santiago Vasconcelos, se descubrían muchas
casas donde se enterraban a muchos asesinados por la
delincuencia organizada, de ahí supimos, por filtraciones especiales de altos
funcionarios que, los “desaparecidos en
Ciudad Juárez en este lapso alcanzaban cifras de miles y, ninguna
autoridad, había querido actuar en las investigaciones… hasta la
fecha.
Igual sucede con los famosos sicarios desde los penales, no es nuevo lo que sucede, pero estamos como las prostitutas viejas que, después de viejas, les da por dar consejos, la
realidad es que los
grupos especiales de liquidación operados por un selecto
grupo político es el que ordena a quiénes se les brindan tales facilidades y es así que, desde el
poder y con
grupos de la ultraderecha, se realizan este tipo de
asesinatos. Por esa misma razón, en la grilla política se dice que: es diferente ser “el Jefe máximo de la
revolución, al jefe mínimo de la reacción”.
No se puede negar al igual que se descubre en los
Estados Unidos que en
México, existen
grupos de asesinos ligados al
poder que hacen sus “liquidaciones” fuera de todo orden legal, utilizando a las
instituciones y a los miembros de las mismas que se prestan para tales delitos. En
México son famosos los escándalos generados por los
grupos de Halcones, utilizados en las matanzas en contra de estudiantes en 1971, los miembros de la bringa del “guante Blanco” usados para la represión y
asesinato de estudiantes en 1968 o los
grupos que se operaron, con el apoyo y las instrucciones del
gobierno y de los máximos niveles
políticos, que conformaron la “Brigada Blanca” usados para eliminar a los miembros de las guerrillas, controlar el
narcotráfico en el
país, operar otros delitos y usarse para la eliminación de
políticos o de organizaciones que se confrontaban con el
poder y sus jefes. Es lo mismo que sucede con el
grupo que operó la desaparición y posible
asesinato de dos militantes pertenecientes al EPR, desaparecidos en
Oaxaca y, por los cuales, este
grupo, ha generado varios atentados para exigir la entrega de los miembros que se llevaron las fuerzas especiales del
gobierno que, junto con
funcionarios del
gobierno del
Estado, hicieron esta “limpia” preventiva en la entidad.
En fin, es así que ahora, muchos de esos
grupos especiales de liquidación y eliminación de “basuras políticas”, operan, amparados en la famosa guerra contra el
narcotráfico o buscan que aparenten ser resultado de la guerra intestina que sostienen los
grupos de
narcotraficantes que han sido provocados, por algunas fuentes institucionales, en la llamada guerra por los
mercados y los territorios. En tales condiciones, los resultados son los mismos ya que, con esta “guerra preventiva”, se busca el fortalecimiento de los
grupos policíacos y paramilitares al servicio de los
políticos en el
poder y claro está que, la eliminación de muchos
periodistas, está encaminada a realizar los acuerdos de la “CONSPIRACIÓN DEL SILENCIO” que operan algunos comunicadores para apoyar los esfuerzos del
gobierno para que se oculten los datos y las tragedias que se vienen generando por esta “guerra intestina” que está encaminada a fortalecer una DICTADURA especial, como la que vivimos, con el control de la
sociedad no por los mecanismos operados en una
democracia con
libertad, sino en una dictadura de derecha que, busca liquidar cualquier manifestación de inconformidad de la
sociedad en contra del
grupo en el
poder.
Más artículos de Sócrates Campos Lemus
Artículos de hoy en Lapalabra.com
| Fecha: 2010-07-29 08:11:33 | por: |