OPACIDAD EN LA PGR RESPECTO A LOS BIENES INCAUTADOS AL NARCOTRAFICO.

Fecha: 2010-09-24 20:48:06por: Francisco Javier Brenes Berho (javierbrenesb@hotmail.com)

PREGUNTA DE UNA AMIGA.
Me pregunta una amiga, que hasta hace algunos ayeres me quiso, poquito, pero al fin y al cabo me quiso, qué es lo que sucede con todas esas fastuosas mansiones, ranchos, aviones, yates, automóviles y camionetas de súper lujo impensables para cualquiera de nosotros, los humildes mortales, con los ostentosos , aunque pienso que con mucha frecuencia de pésimo y naquìsimo gusto, muebles, con todas esas armas con cachas de oro amarillo, blanco ò de plata cubiertas con diamantes y otras piedras preciosas (mismas que se las ingenian para hacerlas parecer ordinariamente espantosas, corrientes y ordinarias pues al parecer esto les hace sentir que tienen algo más de “catego” o “caché”, cuando lo que en realidad el vacío que pretenden llenar con semejantes ostentaciones y ridiculeces, lo mismo que con el dinero obtenido con sus ilícitas actividades y el autoconsumo de las múltiples sustancias perniciosas y dañinas que venden, se debe, entre otros factores, a les falta es un poco de educación, valores personales, familiares, cívicos, cultura y ¿Por qué no decirlo? ¡De humanidad!). También pregunta porqué no se utilizan tales recursos en el combate al hambre y la miseria y la verdad es que ambas interrogantes se antojan muy sensatas, humanas y lógicas mas temo que las respuestas, debido a la opacidad por parte de la Procuraduría General de la República y del Sistema de Administración y Enajenación de Bienes, dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, no sean tan satisfactorias como debiera de esperarse.

LA REALIDAD CONTRASTA NOTORIAMENTE CON LOS ORDENAMIENTOS DE NUESTRAS LEYES.
En un artículo firmado por Ángeles Cruz Martínez en “jornada.unam.mx/2005”, la autora nos comenta, entre otros tantos asuntos íntimamente relacionados con el tema, que México suscribió en 1988 la Convención de las Naciones Unidas contra el tráfico de drogas y en 2002 reformó (por fin) la Ley Federal para la Administración Pública y Enajenación del Sector Pública, bajo cuyos lineamientos se tienen que subastar los bienes incautados a los narcotraficantes. Según esta reforma de Ley, todos estos bienes, excepción hecha de las armas, por muy costosas que estas sean, pues estas deben ser destruías por completo. Aunque luego uno escuche, o lea en las noticias que ya “les robaron” 2500 armas, o más de las incautadas al narcotráfico junto con una flotilla de camionetas con el mismo origen, amén de una que otra avioneta, e incluso, avión ¡A Bárbaros! Y qué corruptos.
Según la ya mencionada Ley para la Enajenación y ta, ta. Ta… El producto obtenido con la venta de todos estos bienes debe ser repartido, vía Secretaría de Hacienda, entre el Poder Judicial de la Federación, los Programas para la prevención de adicciones y los programas de prevención al delito. Ni en la página oficial de la PGR, la de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, ò la del SAE (que como ya mencioné antes depende de la anterior) se hace mención alguna de la cantidad de bienes incautados al narcotráfico que ya, previa sentencia de los tribunales competentes, están listos para ser subastados ni de los que ya lo fueron. Una nota publicada en el portal “Noticas-Mèxico.com” fechada en junio del 2010 cita como fuente al SAE al informar que en se mes se obtuvieron 6.9 millones de dólares norteamericanos con la venta de diversos bienes incautados a, también diversos, narcotraficantes. Hasta aquí la cita, naturalmente ya deben existir las sentencias judiciales respectivas. Pero… ¿Qué pasa durante el, a menudo larguísimo y sinuoso camino que hay entre la aprehensión del hasta ese momento, presunto narcotraficante y la incautación de bienes hasta el remate público? La verdad es que bien a bien no lo sabemos, las cifras son vagas y dispersas, el deterioro de tales bienes suele ser tremendo, y por tanto su devaluación comercial, ya ni hablar la las fieras (leones, panteras, cocodrilos, monos, y demás especies que les gusta tener en sus zoológicos particulares). Casi nada de eso sale a la luz pública, y cuando esto sucede, generalmente es por una nota periodística. Y es que, como en algunos otros rubros de la administración pública federal (y mucho más de las de los estados y municipios) existe mucha OPACIDAD EN LA PGR RESPECTO A LOS BIENES INCAUTADOS AL NARCOTRAFICO.


Más artículos de Francisco Javier Brenes Berho
Artículos de hoy en Lapalabra.com

Fecha: 2010-09-24 20:48:06por: Francisco Javier Brenes Berho (javierbrenesb@hotmail.com)