COMISIÓN FEDERAL DE ELECTRICIDAD PEOR QUE LUZ Y FUERZA DEL CENTRO
| Fecha: 2011-06-02 20:30:28 | por: |
YO APLAUDI LA DECISIÓN PRESIDENCIAL DE EXTINGUIR LUZ Y FUERZA DEL CENTRO
Hay que ser
derechos, yo fui uno de los pocos que aplaudieron la decisión
presidencial de cerrar la extinta Compañía de
Luz y Fuerza del Centro, me pareció y continúa pareciendo, que era una maraña de
corrupción desde la cabeza hasta el más humilde de sus elementos, que su sindicato era, y continúa siendo, una verdadera y desvergonzada mafia imposible de controlar, tanto menos de sanear. Los
ciudadanos, prácticamente sin excepción, fuimos
tratados por esos barbajanes sinvergüenzas como si no contáramos ni valiéramos más que un miserable cacahuate
partido por la mitad mientras esos mentecatos
burócratas se daban la gran
vida con sus oprobiosas prestaciones, haciendo como si trabajaran y nos hacían esperar interminables
horas, mientras desayunaban, se maquillaban, iban al tocador, cotorreaban con sus
compañeros y compinches, o simple y sencillamente se hacían bueyes para finalmente mal atendernos o descarada y cínicamente pedirnos una “módica lana” para solucionar nuestros problemas, muy a menudo, por ellos causados, entre ellos unos cobros excesivos, fuera de toda proporción y lógica, pésima facturación, suministro de
energía eléctrica con voltajes mal regulados, o mejor dicho, sin regulación alguna y unos picos que no pocas veces quemaron nuestros aparatos electrodomésticos, eso, entre otras tantas lindezas. Eso sin contar con los ríos de
dinero que aún nos siguen costando sus descomunales prestaciones, liquidaciones y demás prestaciones negociadas bajo la mesa, en lo oscurito, con un montón de
gobiernos priístas, el de
Fox e incluso el actual (hay que ser justos y parejos) y las carretadas de
dinero, de nuestros
impuestos, que recibieron sus
líderes sindicales.
TAMBIÉN ME DECLARO EN CONTRA DEL MOVIMIENTO, A MENUDO VIOLENTO, QUE ENCABEZAN UN SEÑOR DE NOMBRE MARTIN ESPARZA Y PILLOS QUE LE RODEAN.
Por supuesto también estoy en contra del sindicato de la extinta Compañía de
Luz y Fuerza del Centro, de sus
líderes descaradamente
corruptos y violentos, del apoyo, prácticamente incondicional, y pienso que también ilegal, que les ha dado el
señor Marcelo Ebrard Casaubón, según él, “mejor regente del mundo”. ¡Vaya! Nos resultó, además de vanidoso y divo, mentiroso y tonto (hasta se lo creyó). Me declaro también en contra de que se les entregue más
dinero a Martín esparza y compinches, por supuesto, de que se les permita la entrada la
Comisión Federal de Electricidad (C.F.E.) como
grupo, con un contrato colectivo que reconozca a ese sindicato, o cualquier otro que quisiesen formar o denominar, en resumidas cuentas, de que se les entreguen más cuotas de
poder político,
sindical,
social y
económico a
cambio de que dejen de quemar
automóviles en la vía pública, cerrar arterias de esta ya de por sí mal gobernada y peor administrada
Ciudad de
México, por supuesto, en contra de que se cree un nuevo organismo que sustituya la
Luz y Fuerza del Centro que pudiese fungir como “patrón sustituto”.
Pero…
Pero todo eso ni de lejos quiere decir que también apoye la prepotencia, insensibilidad e ineficiencia con las cuales la C.F.E. Supuestamente “Empresa de
Clase Mundial”, está facturando, con más cobros excesivos y sinvergüenzada que su antecesora. Cierto es que, en términos generales, los y las oficinistas, casi todos ellos recién traídos de otras partes de la
república para atender el
mercado que había quedado vacante, son más amables, mas igual de insensibles, cerrados y en el fondo, prepotentes. Llegué a pensar que bajo la dirección del prestigiado
empresario Alfredo Elías Ayub, quien formalizó su salida de C.F.E. el pasado 21 de
marzo y del ahora Director, quien fuese algo así como la mano derecha del antes mencionado, Antonio Vivanco, la transición sería quizá un tanto lenta, pero ordenada. ¡Bien! Pues resulta que no, que el famoso
teléfono 071 para
informes, rara vez funcionó, que casi nadie sabe en donde está la sucursal que le toca para arreglar sus problemas, que llegamos a la más cercana a nuestro domicilio y después de hacer larguísimas colas, nos atienden, nos dicen que van a mandar una inspección ocular a nuestros medidores para ver qué está pasando, la inspección nunca llega y luego nos llega a
casa un tipo prepotente y altanero que sin decir
agua va, nos corta el suministro eléctrico y nos dice que esa sucursal no nos tocaba, que era otra, vamos a esa otra, nos vuelven con el cuento de la inspección a los medidores y en vez de eso nos mandan a otro sujeto más prepotente y altanero quién además nos dice que el número de seguimiento que nos dieron en sucursal no sirve absolutamente para nada y ¡zaz! A cortar. Ojo
señores, no confundan el apoyo a una medida indispensable, con un supuesto apoyo a más bribonadas, más altanería, más ineficiencia y más prepotencia, y eso se los digo a ustedes, Lic.
Felipe Calderón Hinojosa y Lic. Antonio Vivanco.
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