Adiós a la Escuela

La Deserción Escolar de Latinos en EU
Fecha: 2002-05-22 00:00:00por: Eduardo Barraza Hernández (suavepatria@mexico.com)

Arizona, USA.– La Silla Vacía. –

No es el título de una canción ni película mexicana, sino el del fenómeno educativo de la deserción escolar de los jóvenes de la comunidad latina en Estados Unidos. El problema es tan evidente y perturbador, que los expertos en la materia no tienen dificultad en identificar la gravedad del asunto, ni en predecir que el fenómeno de la silla vacía se convertirá en un “futuro vacío” para quienes en proporciones alarmantes dejan las aulas escolares.

La deserción escolar ya es un problema en sí misma, pero la gravedad de este asunto no sólo reside en el hecho de que los jóvenes latinos están abandonando las escuelas, sino en la impresionante proporción en que, comparativamente con la mayoría étnica predominante, estudiantes hispanos están pasando a las filas de los “dropouts” o desertores. En el estado de Arizona, durante el año 2000, el 43% de los estudiantes latinos abandonó sus estudios, siendo superados con el 48% por estudiantes de las comunidades de Indios Americanos. Aún así, el impacto es mayor en la comunidad hispana, debido a que demográficamente, los latinos son la minoría con mayor número de habitantes en EU.


Los Estudiosos Estudian a los que no Quieren Estudiar. –

Cacofonía aparte, este problema se ha convertido además en un laberinto de respuestas y posibles soluciones. Los estudiosos aún están tratando de entender, para poder edificar sobre una base confiable, porqué la deserción afecta más a los estudiantes latinos que a los de ningún otro grupo étnico. Así, se han citado numerosas razones con las cuales mentes anglosajonas y latinas por igual tratan de explicarse los motivos por los que jóvenes hispanos son más propensos a cambiar los libros y los cuadernos por la inseguridad y el fracaso.

Las posibles causas citadas van desde culpar a los mismos padres por su falta de estímulo a sus hijos, hasta la herencia cultural que por generaciones ha marcado a miles de mexicanos con poca o nula educación. Una de la hipótesis más fuertes es que la mayoría de los latinos no valoran la educación, y que su propia cultura los detiene de ser exitosos en sus estudios. Otros estudiosos de la materia citan una combinación que incluye la falta de educación contextual para latinos, la falta de tutores y buenos modelos para imitar. Los mismos estudiantes han citado algunas de estas causas, a las que le agregan la pobre condición de algunas escuelas, además del alto número de estudiantes que comparten un salón de clases, en donde la atención individual es imposible.


El Factor Cultural.–

A pesar de lo anterior, algunas encuestas señalan que los inmigrantes latinos si otorgan valor a la educación de sus hijos, al menos en términos teóricos, ¿Estamos hablando entonces de una contradicción? Quizás no. Mientras los padres pueden valorar la educación, esta postura no significa necesariamente que están estimulando y motivando a sus hijos a no sólo quedarse en la escuela, sino a sobresalir y a completar sus estudios.

Para los jóvenes, sin embargo, el ejemplo de sus padres puede tener más poder que las estadísticas. La mínima o nula educación, sumada al trabajo duro, ha sido la norma con la que muchos inmigrantes, se abrieron paso en la economía estadounidense. En ese sentido, los estudiantes latinos se sienten más atraídos por una fórmula más práctica: aprender el oficio del padre o la madre, comenzar a trabajar y a ganar dinero, solución a corto plazo que si bien no les asegura un futuro promisorio, sí les da resultados inmediatos.

Admitir el postulado de que a los latinos no le gusta la escuela debido a la tradición cultural es como aceptar la realidad genética de nuestra identidad física. ¿Es hereditaria la apatía por la escuela? Si el “gene” de la deserción escolar se transmite de generación en generación de latinos, entonces el fracaso está asegurado, y la tradición cultural invalidará la oportunidad de superación en cada latino en Estados Unidos. Y mientras los expertos en el tema continúan buscando soluciones que alienten a los estudiantes a completar sus estudios, lo único cierto en un futuro incierto es que las escuelas no se establecieron para personas, de cualquier grupo étnico, que no ven ningún valor en la educación.

(Segunda Parte: La Economía de la Ignorancia)

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Fecha: 2002-05-22 00:00:00por: Eduardo Barraza Hernández (suavepatria@mexico.com)