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| Número 111. Septiembre 2007 | por: Fabio Barbosa *Se exagera la caída de Cantarell En un artículo en Petróleo y Electricidad, el doctor Víctor Rodríguez-Padilla explicó que los gobiernos neoliberales -y más precipitadamente como consecuencia del Acuerdo Marco- se proponen destruir a las empresas estatales. Para ello diseñaron una estrategia que comprende los siguientes pasos: primero, “saquearlas”; luego, ya despojadas de recursos, empujarlas a endeudarse; y tercero, diseñar mecanismos para salvarlas de “la quiebra” y -paralelamente a todo lo anterior- una campaña de “gritos de alarma” sobre el agotamiento de las reservas, que los apagones son inminentes o lo que convenga para justificar la privatización (véase Víctor Rodríguez-Padilla, “Desde 1998 Pemex reporta pérdidas. Estrategia de saqueo similar en CFE y LFC”, Petróleo y Electricidad, número 88, septiembre de 2003, página 10). Los “gritos de alarma”, dice Víctor, son parte de “un discurso catastrofista” que acude al “terrorismo energético mentiroso” y que se convierte en “tema central de medios generosamente recompensados”. Ahora los gritos de alarma anuncian que en el próximo sexenio estallará la crisis de la producción mexicana de crudos, que la extracción se desplomará en un volumen tal que, no obstante los altos precios que seguramente prevalecerán, afectará los ingresos gubernamentales. Estas notas están dedicadas al examen de esta coyuntura. Como en todas las medias verdades, ahora se exagera la caída de Cantarell, se afirma que no hay ningún campo o complejo que compense el vacío y se asegura que la brecha será tan amplia que para el segundo año del próximo gobierno, 2008, apenas exportaremos la mitad de los volúmenes actuales. El pico de producción de Cantarell no es ninguna novedad, utilizando un método estadístico, básicamente proyecciones de tasas de crecimiento de la producción, en Petróleo y Electricidad adelantamos que Cantarell llegaría a la etapa de declinación en 2005, en realidad ocurrió en agosto de 2004 (véase Fabio Barbosa, “Cantarell se agota. Iniciará en 2005 la fase de declive”, Petróleo y Electricidad, número 82, febrero de 2003, página 11), pero la caída también estaba anunciada en todos los estudios prospectivos de Pemex Exploración y Producción. El cuadro número uno agrupa distintos estimados sobre el comportamiento del complejo, formulados en distintas fechas. La columna dos muestra los estimados de la “Tabla de flujo de efectivo del proyecto Cantarell”, ella sólo indica la recuperación diferencial de aceite, es decir, el incremento en petróleo o petróleo nuevo que se esperaba recuperar con el proyecto. Transcribiendo los datos de 1999 a 2010 puede verse que el pico se ubica en 2003. En septiembre de 2002, PEP realizó un ejercicio de simulación que arrojó los resultados que se muestran en la columna tres, el pico también se alcanzaría en 2003; en enero de 2003 Pemex concluyó su Plan de Negocios y reformuló las proyecciones, en este nuevo documento el pico se alcanzaría en 2005, con una producción de dos millones 170 mil barriles diarios. Como vemos, todos los estudios coinciden entre 2003-2005 como fecha del punto de quiebre. Problema imprevisto Pero a finales de 2005 ocurrió un fenómeno inesperado, Carlos Morales Gil ha explicado que sufrimos “una entrada de agua en el bloque noreste del campo Akal, el más importante del complejo”, como consecuencia las reservas de este campo -y del complejo en conjunto- sufrieron una reducción de 523 millones de barriles, de las que 261 millones son reservas probadas (Carlos Morales Gil, director de PEP, “Reservas de hidrocarburos al 31 de diciembre de 2005” (ri@dcf.pemex.com). David Shields, uno de los más destacados analistas, fue el primero en difundir la noticia en varios de sus artículos en el diario Reforma y a explicar el problema, apoyado en estudios internos de Pemex, en la revista que dirige, Energía a Debate. Otra consecuencia del problema de la invasión de agua fue que obligó a una reformulación de las expectativas de la producción, la columna cinco del cuadro uno muestra las nuevas cifras que Pemex espera de Cantarell para este año y los siguientes. Finalmente el cuadro también ofrece las cifras del comportamiento real. Cuadro 1 PRONÓSTICOS DE PRODUCCIÓN DE CANTARELL Año Estimados de la tabla de flujo (Millones barriles) Estimados septiembre de 2002 (En barriles) Nuevos estimados enero de 2003 (En barriles) Invasión del bloque noreste (En barriles) Comportamiento real (En barriles) 1999 297 ------------ ------------ -------- 1,228,000 2001 451 ------------ ------------ -------- 1,700,000 2002 468 1,876,600 1,876,600 -------- 1,877,000 2003 485 2,410,000 2,137,000 -------- 2,134,000 2004 450 2,242,500 2,148,000 -------- 2,142,000 2005 355 1,909,700 2,170,000 -------- 2,035,000 2006 278 1,462,000 1,855,000 1,905,000 ¿? 2007 260 1,172,200 1,597,000 1,683,000 ¿? 2008 244 1,008,500 1,482,000 1,430,000 ¿? 2009 193 992,000 1,358,000 ¿? ¿? 2010 161 865,300 1,191,000 ¿? ¿? Fuentes: Estimados Tabla de flujo sólo las producciones incrementales, véase el pico en 2003. Estimados de septiembre de 2002: PEP, “Proyecto Cantarell”, México, DF, septiembre de 2002 (documento interno). Nuevos estimados de 2003: PEP, “Plan de Negocios + CSM, México, DF, 20 de enero de 2003. Estimados a partir de la invasión de agua en el bloque noreste, Carlos Morales Gil, director de PEP, “Reservas de hidrocarburos al 31 de diciembre de 2005. (ri@dcf.pemex.com), páginas 17-18. Comportamiento real: 2001-2002, Pemex, Anuario Estadístico 2003-2005, Carlos Morales Gil, op.cit. Recapitulando, con la reserva de que siempre existe un margen de incertidumbre, Pemex Exploración y Producción espera extraer de Cantarell, en este 2006, un millón 905 mil barriles diarios, es decir 100 mil barriles menos; en 2007, un millón 683 mil, y en 2008, un millón 430 mil barriles, casi 250 mil barriles diarios menos. El cuadro 2, ilustra el déficit. Cuadro 2 LA BRECHA DE CANTARELL Año Pronóstico oficial Volumen que dejará de aportar 2004 2,142,000 Año pico 2005 2,035,000 107,000 2006 1,905,000 130,000 2007 1,683,000 222,000 2008 1,430,000 253,000 Esta es la nueva situación, caracterizada por un problema que no había sido previsto en ninguno de los estudios apoyados en software realizados en PEP. Exagerando estas dificultades nuevamente se presentan los gritos de alarma: el Consejo Coordinador Empresarial teme “problemas de desabasto” por la “incapacidad de asegurar inversiones”. Pero los más estridentes vienen de Estados Unidos: Wall Street Journal asegura que tuvo acceso a un estudio interno de la paraestatal, que presenta como “la mirada más completa”, es decir quiere hacernos creer que sus fuentes son las mejores. Según WSJ, la caída de Cantarell será tan precipitada que para 2007 apenas producirá 875 mil barriles, es decir, habrá disminuido en un millón 160 mil respecto de 2005, y en 2008, el segundo año del próximo sexenio, estará reducido a 520 mil barriles, es decir, en tres años vamos a perder el 75 por ciento de la producción de Cantarell, 3 de cada 4 barriles que hoy aporta. En este escenario la producción nacional y las exportaciones sufrirían un desplome inevitable. ¿Cuáles serían las medidas urgentes que este país debería tomar si en los próximos dos años espera una abrupta caída de sus ingresos?, tal vez preparar programas de racionalización. La respuesta de WSJ es “impulsar el debate para abrir el sector petrolero a la inversión privada. Proveedor de EU Creemos que WSJ exagera. La caída de Cantarell estuvo prevista desde comienzos del gobierno de Fox y desde entonces Pemex y sus asesores extranjeros han venido preparando los proyectos para asegurar que México permanezca como proveedor de Estados Unidos. Apenas realizadas las elecciones de julio de 2000 se integró una “coordinación del área de petróleo y petroquímica” del equipo de transición del presidente electo, cuya primera medida fue afinar los estudios para el desarrollo del proyecto Ku-Zaap-Maloob, a lo largo del sexenio se han instalado 16 nuevas plataformas y los primeros incrementos de producción ya se exportan; más tarde, en diciembre de 2000, apenas tomó posesión, Muñoz Leos viajó a Estados Unidos para negociar el financiamiento para el programa “Crudo Ligero Marino”; como parte de este último ya están instaladas ocho nuevas plataformas para la explotación de Litoral Tabasco, una de ellas ya opera; asimismo, en el actual gobierno se han instalado dos plataformas más en la Región Suroeste de la Sonda, zona que ya está incrementando su producción de ligeros. Más al norte del golfo de México, Pemex ha revigorizado la llamada “Nueva Faja de Oro Marina”, frente a Veracruz, y también ha instalado nuevas plataformas frente a las costas de Tamaulipas, donde ya se inició el pasado abril la explotación del nuevo campo Lobina. Adicionalmente, al concluir 2005, 10 empresas extranjeras estaban realizando 36 perforaciones en el golfo de México, entre ellas, la contratista privilegiada Pride International, 13 pozos; Noble Drilling y Diamond Offshore, 4 pozos cada una; Perforadora Central, 3 pozos; y Perforadora México, Japan Drilling, un pozo cada una. Hasta el viejo equipo Holkan de Pemex está perforando un pozo. México dispone de una enorme riqueza petrolera, nuestro país no enfrenta un problema de insuficiencia de recursos sino de un saqueo acelerado de su riqueza petrolera: exportamos más de un yacimiento gigante cada año. El cuadro número 3 muestra la constante elevación de la producción mexicana, especialmente exagerada en los últimos años. Cuadro número 3 PRODUCCIÓN DE CRUDO EN MÉXICO AÑOS Millones de barriles 1938-1940 125 1941-1946 244 1947-1952 403 1953-1958 518 1959-1964 645 1965-1970 821 1971-1976 1,247 1977-1982 3,894 1983-1988 5,604 1989-1994 5,754 1995-2000 6,382 2001-2006* 7,201 *Se supone en 2006 una producción igual a la de 2005, es decir, 3 millones 331 mil 507 barriles diarios, esto es 1,216 millones anuales. Fuente: Para las cifras 1938-1982, INEGI, Estadísticas Históricas de México; las de 1983-2004, en Pemex, Memoria de Labores, años correspondientes; la cifra de 2005 en Pemex, “Reservas de hidrocarburos al 31 de diciembre de 2005”, México, DF, 16 de marzo de 2006. ¿Y si Cantarell se derrumba? Considero muy remota la posibilidad de un derrumbe total, en bloque, de Cantarell, porque es una enorme estructura de 134 kilómetros cuadrados, intensamente afallada, es decir compartimentada. En 1976 se descubrió Chac, uno de sus campos, luego, en 1977, una primera parte de Akal, del que se descubrieron nuevas porciones en 1978, 1979 y 1980. En 1979 Pemex empezó a denominarlo “complejo”, es decir, un conjunto de campos que comparten instalaciones comunes de almacenamiento, separación, proceso y transporte. Más tarde se descubrieron otros pequeños campos que también forman parte de él, como Kutz y, finalmente -casi 20 años más tarde-, ya en el gobierno de Zedillo, se descubrió, en el mismo complejo, otro gigante: Sihil, éste apenas ha empezado a ser explotado. ¿Ahora todo se derrumba? Recordemos algunos datos de la historia de Cantarell. Su primera producción llegó a la costa en 1979, pero apenas habían transcurrido 18 meses cuando aparecieron las primeras señales de saturación del mercado mundial de crudos, meses más tarde nos encontrábamos en plena guerra de precios, situación que nos obligó a restringir la producción. Cantarell fue frenado. Había alcanzado 1.15 millones de barriles diarios, como lo reconocería más tarde el director de Pemex, Adrián Lajous: “a Cantarell se le mantuvo en alrededor de un millón de barriles diarios. Este tope fue fijado por la estrategia de explotación de esos años y no por limitaciones del potencial del yacimiento”. Apenas se inició el gobierno de Ernesto Zedillo comenzó otra etapa de aumento en la producción y las exportaciones de crudos. ¿Cómo se explica ese cambio si la demanda y las restricciones financieras continuaban sin modificación?, ¿cómo se explica lo que hoy, cínicamente, el mismo Lajous llama un “nuevo ciclo de expansión”? La explicación es muy sencilla. En 1995 Zedillo se vio forzado a solicitar un crédito y dejar como garantía las facturas por ventas futuras del petróleo, ese gobierno, independientemente de la situación del mercado tenía que asegurar producción de petróleo. La forma de incrementar la producción fue acelerar la explotación de Cantarell, inventando una nueva falacia: la inyección de nitrógeno. En otras palabras, por una decisión política, para resolver los “errores de diciembre” se disparó la producción de Cantarell, de un millón a más de un millón y medio, sólo duplicando el número de pozos perforados. En ese monstruoso incremento de la extracción el nitrógeno no jugó ningún papel, puesto que la planta de nitrógeno empezó a operar hasta bien entrado el año 2000. Depredar Cantarell fue una decisión de la tecnocracia irresponsable, atropellando normas económicas y técnicas. Detallemos los datos: la producción de Cantarell en 1995, inicio del gobierno de Zedillo, se encontraba en un millón de barriles diarios, en ese mismo año se reiniciaron perforaciones; para 1996 la producción se elevó a un millón 100 mil barriles, en 1997 se extrajeron un millón 208 mil barriles, en 1998 un millón 312 mil, y para julio de 1999 la capacidad de producción ascendía a un millón 700 mil barriles, pero en ese momento otra vez Pemex había contribuido a crear exceso de oferta y los precios se desplomaron a menos de diez dólares por lo que nuevamente volvieron a restringir la producción de Cantarell. Los datos sobre la capacidad de producción los ofreció el propio Adrián Lajous Vargas en un “Informe a la Comisión de Energía y Recursos no Renovables del Senado de la República”, México, DF, 10 de agosto de 1999. Cuadro número 4 NÚMERO DE POZOS PERFORADOS Y PRODUCCIÓN DE CANTARELL Periodo Número de pozos perforados Datos de producción 1979-1981 45 Un millón(promedio) 1982-1994 70 Un millón (promedio) 1995-1998 94 1,700, 000 (julio de 1999)* *Capacidad de producción. Fuente: Fabio Barbosa Cano; “Cantarell, mitos y realidades”, Petróleo y Electricidad, número 43, septiembre de 1999, página 7, con datos de PEP y de Adrián Lajous Vargas “Informe a la Comisión de Energía y Recursos no Renovables del Senado, ya citado Hemos insistido en que en la segunda mitad de los noventa no se habían modificado las restricciones financieras, Zedillo resolvió el problema creando un nuevo esquema “innovativo” e “imaginativo”, lo llamó Pidiregas, que hoy es uno de los componentes principales del pasivo de Pemex, es decir, de la enorme deuda en que está atrapado. Para realizar este atentado al patrimonio nacional, Pemex jugó con la información; ahora -con la perspectiva de diez años transcurridos- podemos afirmar rotundamente que engañó a la Cámara de Diputados. Veamos los hechos: en la audiencia especial del 30 de septiembre de 1998 hizo pasar cómo auténtica una tabla de producción incremental y de flujo de efectivo, que anotaba como producción incremental, como nueva producción, 2 mil millones de barriles, suma que equivale a cuatro yacimientos gigantes (véase “Mantenimiento de presión en el campo Cantarell”, Petróleo y Electricidad, número 37, marzo de 1999, página 8; la misma tabla aligerando algunos renglones para facilitar la lectura, en Fabio Barbosa, “Debate en la AIPM. Por un replanteamiento de Cantarell”, Petróleo y Electricidad, mismo número). Más tarde, ya en el gobierno de Fox, Ramírez Corzo, entonces director de Exploración y Producción, entregó al Grupo de Ingenieros Petroleros Constitución del 17 una nueva tabla que duplicaba la producción incremental a 4 mil millones de barriles, es decir ocho nuevos yacimientos gigantes. Ante esta situación promovimos en el IIE-UNAM la realización de un seminario impartido por el ingeniero Francisco Garaicochea, sus sesiones se prolongaron por casi seis meses y, ante la gravedad de los hechos, resolvimos hacer públicos dos manifiestos dirigidos al pueblo de México y a las Comisiones de Energía del Congreso de la Unión. En ellos se demandó un alto a “la política de extracción irracional” como si se tratara de un “recurso infinito”, se señaló expresamente que Pemex “aplicaban medidas que destruyen la vida útil del yacimiento”, “no benefician financieramente al país y generan deuda externa sin necesidad de ello”, el documento fue suscrito, entre otros, por Ángel Bassols Batalla, Gilberto López y Rivas -entonces delegado en Tlalpan-, Ana Esther Ceceña y Ana María Aragonés, así como por otros intelectuales. Debo decir que la redacción final la realizó el maestro Arturo Bonilla, fundador de los estudios sobre hidrocarburos en el IIE-UNAM (véase “Cantarell: dañino, el uso de nitrógeno en el yacimiento de petróleo más grande del país”, Petróleo y Electricidad, número 83, marzo de 2003, página 9). Por último, pero no menos importante, sobre el problema del nitrógeno, Francisco Garaicochea ha librado una intensa lucha, publicando numerosos estudios demostrando fehacientemente que la elección del nitrógeno para represionar el yacimiento fue errónea, porque disminuye la recuperación final. Entre los numerosos artículos citemos sólo el último: “Explotación irracional del campo Cantarell. Su origen, costo y cómo evitarla”, publicado en Petróleo y Electricidad, número 102, enero-marzo de 2006, página 15. Por razones de espacio nos limitaremos a una reflexión final, hemos visto que el supuesto derrumbe de Cantarell, desde la perspectiva de Wall Street Journal, sólo implicaría que México “abra el sector petrolero a la inversión privada”, desde la perspectiva mexicana un improbable derrumbe de Cantarell implicaría que otra vez, ¿arruinado el yacimiento sólo nos quedaríamos con la deuda de 151 mil millones de pesos, monto de los Pidiregas Cantarell?, ¿el convenio con la Compañía Mexicana de Nitrógeno, en la que participan ingleses, alemanes, japoneses y estadounidenses contiene alguna cláusula que establezca que ellos también dejarán de percibir ingresos?, ¿como ya se despilfarraron los ingresos y sólo nos queda la deuda, otra vez exclamaremos, como el presidente López Portillo: “Ya nos saquearon, no nos volverán a saquear? fabiobarbosa@hotmail.com | Contacto: pye95120@prodigy.net.mx
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